• GALEGO
  • ESPAÑOL
  • ENGLISH
     
  noticias  

CRÓ!: «LA IMPROVISACIÓN PUEDE SER PLANIFICADA Y LOS PLANES IMPROVISADOS»

CRÓ!: «LA IMPROVISACIÓN PUEDE SER PLANIFICADA Y LOS PLANES IMPROVISADOS»
27 JUNE 2022

Digno de muchas etiquetas a nivel musicológico —rock, jazz, música clásica, free, hardcore, músicas del mundo— Cró! es rana y príncipe de estos estilos, algo que llevan demostrando desde hace 15 años con todos, y cada uno, de sus trabajos. Bajo el hormigón del Vigo industrial, el cuarteto ruge a medio camino entre King Crimson, Dillinger Escape Plan, Huun Huur Tu, Radiohead, Fugazi, Igor Stravinsky, Atomic o The Bad Plus, asimilando todos los lenguajes, destilándolas gota a gota, en un esfuerzo sintético e inigualable dentro del panorama musical español.

Tras seis años de silencio discográfico, la banda viguesa compuesta por Xavier Núñez (teclados, voz), Rubén Abad (guitarra, voz), Cibrán Rey (batería, voz) y David Santos (bajo, voz) está de vuelta con Buah! (Spinda Records/Kill Vinyl, 2022), un nuevo universo sonoro totalmente vanguardista y difícilmente clasificable.

 

Foto © Beris Photography 

 

Desde las profundidades de la ría de Vigo, ¿cómo emerge Cró! hacia la superficie hace ya más de una década? ¿Cuál fue la ola definitiva que juntó a Xavier Núñez (teclados, voz), Rubén Abad (guitarra, voz), Cibrán Rey (batería, voz) y David Santos (bajo, voz)?

David Santos: «Nos conocíamos todos más o menos por pares/tríos y un día coincidimos en una jam session y dijimos: “mmm, esto puede molar... ¿¡y si hacemos un grupo de rock!?”».

 

«Gritan Cró! Y ese es su nombre». Ya, pero... ¿por qué «cró»?

David: «Un día me levanté con esa palabra en la cabeza, creo que fue una señal mística o un toque de atención del médico. Unos días después hice un tema al que le puse el mismo nombre y en el que gritábamos con bastantes ganas “cró!”. Esto nos empoderó bastante y coincidimos en que “cró!” tanto valía para onda vital sónica como para nombre».

 

Alternativo, psicodélico, progresivo... leemos que vuestro rock es complicado de clasificar. Sin etiquetas, pues, ¿cómo describiríais Cró! musicalmente?

David: «Decimos muchas veces rock porque queremos entender que eso incluye todo lo que nos gusta y porque, más que en un estilo, pensamos en un estado energético o modo vibracional a la hora de tocar. Algo semejante a lo que representa la onda vital sónica con respecto al nombre de la que hablábamos antes».

 

Foto © Beris Photography  

 

Respecto a vuestras referencias musicales, ¿quién diríais que tiene un particular impacto o influyó de algún modo a la hora de crear vuestra música? ¿Alguna influencia que nos pueda sorprender?

David: «Somos muy de escuchar de todo, pero de verdad de la buena; desde trap sucio hasta Monteverdi o Cavalieri, pasando por Zappa, Soft Machine, The Bad Plus o Venetian Snares, Apparat, Steve Reich o Aphex Twin. También somos muy de la gente de aquí, como el homenaje que hacemos a diola en “Diola Gigante”.

Intentamos plagiar de muchos sitios y hacer música que nos guste y que no hayamos hecho, por eso somos lentos...».

 

Desde vuestro debut, instrumental, fuisteis «progresivamente» incluyendo letra en vuestras composiciones. ¿A qué se debe este cambio? Para vosotros, ¿de qué depende que unos temas pidan letra y otros no?

David: «En un principio nadie de nosotros se consideraba cantante, así que todas las aportaciones eran tipo coros o rollo instrumental. Poco a poco ganamos confianza y empezamos a disfrutar más de hacer canciones; y ahora es una de las cosas que más buscamos, hacer canciones».

 

Poco a poco, también fuisteis variando en idiomas (gallego, español, inglés). ¿Cómo es la elección de una lengua u otra?

David: «Según salga la letra, no tenemos límites ni parcelas en ese sentido. Aunque, la verdad, es que del inglés sí que pasamos ya bastante».

 

Algo que sigue siendo una constante son esos títulos, peculiares y originales a partes iguales. ¿De dónde salen?

David: «Pues de que somos bastante parvos todos y, al mismo tiempo, nos gusta mucho el crapuleo intelectual... lo que resulta en una mezcla curiosa, como Chomsky de furancheo por Espasante (A Coruña)».

 

 

Después de seis años de silencio discográfico, a finales de abril publicabais Buah! (Spinda Records/Kill Vinyl Records, 2022), vuestra sexta referencia. Quitando los dos años «pandémicos»... ¿por qué la demora?

David: «Como ya dije antes, somos bastante lentos componiendo pero, además, durante esta época tuvimos muchos conciertos/giras no solamente de Cró!, sino de proyectos paralelos de nuestros componentes (Fritanga, Peña, Trilitrate, Corvax, Es un Árbol,...), que también hicieron que tardásemos en poder juntarnos única y exclusivamente para componer.

Además, buscábamos cosas distintas a lo que ya habíamos hecho, por lo que nos lo tomamos con calma. Algo creo que se consiguió, ¿o cómo lo veis? (¿Está permitido hacer preguntas en una entrevista? ¿Está permitido paréntesis en la respuesta de una entrevista? Esto ya parece Miguel Noguera, “muy loco todo, no..?”)».

 

¿Cómo fue su proceso creativo? ¿Afectaron, de algún modo, esos tiempos pandémicos de los que hablábamos a su desarrollo compositivo?

David: «Afectaron en que no nos dejaron juntarnos por lo menos durante una buena temporada, y tampoco nos dejaron grabar durante otra. Aunque tocar en casa sin presión también tuvo su lado bueno; modo barbecho on, nutrirse desde la calma y hacer cada día lo que te apetezca».

 

 

A diferencia de vuestros trabajos anteriores, grabados en Estudios Brazil (Madrid) por Javier Ortiz, Buah! fue hecho «en casa»: en Radar Estudios con Pablo Iglesias como productor. ¿Cómo fue la experiencia de trabajar ahí, junto a él?

David: «En realidad no acudimos a Pablo como productor, aunque le compramos muchas cosas que nos propuso. Acudimos a Pablo porque nos apetecía grabar con calma y en casa, y también tener tiempo para producir más el disco. Levantarse y en 5 minutos estar en el estudio, poder mezclar dejando unos días de margen y hacer todas las correcciones, overdubs es fantasía, con calma ¡fue una maravilla! Trabajar con Pablo fue muy sencillo y conseguimos algo distinto, que era lo que buscábamos».

 

Buah! es otra magnifica entrega donde jugáis, peligrosa y brutalmente, con los límites del rock progresivo. ¿Cómo evitáis que la experimentación no termine en... caos? ¿Dónde trazáis la línea entre la improvisación y lo planificado?

David: «Al componer improvisamos mucho y vamos guardando y estructurando las cosas que nos gustan y luego, a la hora de interpretar, pues ya que lo reparta el cuerpo; no pensamos en límites la verdad.

La improvisación puede ser planificada y los planes improvisados, algo parecido a lo que decía Wayne Shorter de “componer es improvisar lento e improvisar es componer rápido”. Ah, y a veces un poquito de caos te es bueno, ¡que si no vamos a quedar parvas!».

 

 

En “Lille” cantáis a la ciudad francesa testigo de vuestro «mejor/peor bolo en una pizzería karaoke». ¿Qué pasó para que ese concierto no solo merezca tal definición, sino que, además, le dediquéis una canción? ¿Hay algún otro tema que tenga una historia detrás digna de ser contada?

«Modo resumen de la anécdota:

1º. No teníamos bolo en 2000 km... Alguien nos pasa el contacto de esta pizzería-karaoke a medio camino.

2º. Aprovechando la ausencia de limitaciones de las autopistas alemanas, y parando lo justísimo, conseguimos llegar a tiempo a este “sitio” para tocar; nadie nos recibe con mucho cariño: “Ah sí, bueno... si queréis podéis tocar...”.

3º. El técnico tenía noche de karaoke y le estamos jodiendo la vida; nos habla de semáforos relacionados con el volumen y que tocamos muy alto... bla bla bla.

4º. Durante el concierto para entre dos y cero personas (entraban y salían) empiezan a desconectarse cosas —ahí entendimos lo de los semáforos del volumen del jicho del karaoke...— lo primero el proyector, que pasa a poner las Olimpiadas.

5º. Al acabar el concierto no nos dan ni un cacho de pizza ni siquiera un vaso de agua.

6º. Una de las camareras es el único ser que nos entiende y, de extranjis, nos sacan unos cachos de pan pizza y de charleta; por lo que nos cuenta, no hay sitios donde dormir abiertos por la zona ni gente que nos pueda acoger.

7º. Compramos un litro de café y continuamos otros 1000 km. Le ofrecemos a Frida salvarla y casi se viene con nosotros. Frida, si nos lees, por favor, dinos si estás bien.

8º. Desde entonces, escapar de un sitio conduciendo toda la noche es “hacer un Lille”.

En “Diola Gigante hay muchas anécdotas de furgoneta, como cuando vimos la señal de ola gigante y casi hago un trompo con la furgoneta; o cuando atravesamos un par de veces la Plaza de Callao (peatonal...) en Madrid con la furgoneta; o cuando decidimos que podíamos sacar a la persona más afortunada del mundo haciendo un concurso de cara o cruz entre toda la población mundial, simplemente esperando a la persona que llegase al final de las 32 rondas necesarias; o cuando...».

 

 

A la hora de componer, además de experiencias previas como comentábamos arriba, ¿qué, o quién, inspira a Cró!? ¿Sois de los que esperáis por la musa o salís a buscarla?

David: «¡Un poco de todo! A mí me gusta bastante salir, pero también soy de estar bien cómodo en casa o de viaje».

 

Vuestra “Buah” es parte de Grados. Minutos. Segundos. (2022), un recopilatorio en el que Spinda Records agrupa a 24 bandas españolas en plena efervescencia, como una radiografía actual de la escena musical independiente. Y, en vuestra opinión, ¿cómo describiríais esta escena?

David: «Es una escena muy activa y ecléctica y que, al estar por debajo del suelo, carece de preocupaciones palurdas de esas que no tienen que ver con la música».

 

Rubén, actualmente tú también eres parte de Peña y Trilitrate; ambas formaciones también con lanzamientos recientes que estás presentando. ¿Cuál es el secreto para tenerlo todo por triplicado sin enredarse?

David: «Respondo yo por Rubén también muahahaha: ¡siempre a tope!».

 

 

 

El disco viene envuelto en el arte de Yoseba MP (Joseba Muruzábal) y diseño de Montse Piñeiro. Reconocemos a Drácula, M.A. del Equipo A... a ¿Rambo? y ¿Jhonny Bravo? tocando sobre un oso verde gigante — *El* Oso Verde Gigante— y rodeados de estrellas de colores. ¿De dónde salió la idea? ¿La trabajasteis juntos o tuvieron total libertad creativa?

David: «A Yoseba le pasamos el disco y le dimos toda la libertad. Le explicamos cual era el significado enigmático (y que no siempre contamos) sobre cuál es o podría ser el significado del Oso Verde, ¿¡una metáfora o un mito!? ¿¡Eh!? Quién sabe. A él le gusta mucho hacer composiciones con su infinita colección de muñecos y, al final, salió la maravilla que podéis ver en la portada».

 

Además de haberlo localizado cómo DJ del Tinta Negra (Vigo) —adjuntamos prueba gráfica—, en una publicación de Facebook le dabais las gracias a Abel Caballero por el oso... ¿va en serio? ¡Porque entonces necesitamos saber esa historia!

David: «Volviendo para casa en fin de año conocí a Oso. Parecía que esa noche había sido vejado por los vándalos de la zona y tenía una pata rota; lo llevé para la casa, lo curé. Un par de días después recibí la portada de Yoseba y, entonces, Oso me pidió que lo tiñese de verde; quería convertirse en la parte viva de la portada de Yoseba, quería ser nuestro Eddie (Iron Maiden), no pude más que aceptar.

Ahora lo llevamos con nosotros de gira y él le manda fotos a Abel, en plan, como hacía Amélie con el gnomo de su padre».

 

Oso pinchando en el Tinta Negra. Foto © galiciantunes

 

Una de las facetas que mejor os define es vuestro directo; salvaje y despiadado por momentos, sutil y minucioso en otros. ¿Cómo conseguís este equilibrio encima del escenario? ¿Componéis las piezas ya pensando en su posterior interpretación en directo?

David: «La verdad es que, después de casi 15 años y seis discos, tenemos un montón de temas... así que da para tener un poco de todo. Aunque últimamente estamos más por el baile y la risa, más bien los conciertos hacen que los temas cobren vida».

 

Para los directos contáis con Borja Bernárdez, también conocido como «el quinto Cró!», encargado de las proyecciones en tiempo real. ¿Qué buscáis despertar en el público con este diálogo entre la música y el audiovisual?

David: «Pues un poco ese dejarse llevar, o psicodelia, o bailar como si no hubiera nadie mirando».

 

 

La puesta de largo de Buah! en directo fue en el Mondo (Vigo). ¿Cómo fue la vuelta a los escenarios y, aun por encima, presentando nuevo disco? ¿Cuándo y dónde podremos disfrutar de otro concierto de Cró!?

David: «¡¡¡Fue muuyyy guayyy!!! Teníamos muchas ganas y bailamos y desfogamos a gusto. La gente ya canta en los conciertos y todo; ya no nos ven como a los raros del progresivo, sino que vienen a los bailes y a la risa. ¡Va a molar mucho esta gira!

De momento no tenemos programados más conciertos por Galicia en verano de festivales (¡¡¡Hooola!!! info@spacecro.com), pero sí que en septiembre haremos unas cuantas salas por la zona. También tenemos cerradas ya las presentaciones en Barcelona, Madrid, Donosti, y también iremos al sur y la Portugal... ¡En breve noticias!».

 

¿Qué momento (mejor, peor, para reír, para llorar...) destacaríais de estos 15 años (¡ya!) de trayectoria musical?

David: «Cuando ganamos el Villa de Bilbao, nuestro décimo aniversario; cuando cambiamos de batería, el día que conocimos osos verdes...».

 

 

En Mounstros (2016) escuchábamos “ Unicró!Nibot”; en Buah, “ Diola gigante”... ¿homenaje, morriña...?

David: «Claramente homenaje a nuestros amados diola».

 

 

Si decimos «Metamovida»... ¿cuál es la primera palabra (¡solo una, eh!) que se os viene a la cabeza?

David: «¡Vamossssss!».

 

¿Qué significa para vosotros este colectivo? ¿En qué punto está actualmente?

David: «Una unión necesaria y que, vitalmente, nos dio de los mejores momentos hasta ahora. Está recuperándose y saliendo del modo pandemia; parece que quedó un poco torcido... ¡pero hay esperanza!».

 

En la actualidad, ¿qué artista o grupo gallego nos recomendaríais? ¿Algún favorito que deberíamos conocer?

David: «Pues el otro día fui a ver a IGMIG —vuelven, sí, “como Alf, ¡en forma de chapa!”— y fueron muchísimas risas, internas y externas. También me llamó bastante la atención O Rabelo, pero aún no lo pude ver; vino este finde a Vigo, pero yo tenía bolo.

También hay nuevos grupos paraLelos como Leira Papaia o Aparello que tienen muy buena pinta...».

 

Si abriésemos vuestras cuentas personales de Spotify, ¿qué escucharíamos? 100% Sinceridad, 0% Vergoña

David: A ver, en el Spotify no sé, pero en la furgoneta la última vez recuerdo que sonó Rosalía, Cecilio G, calipso de discos de pizarra, The Band, Fajardo, Apparat, Jordi Savall, Sepultura, Juana Molina...».

 

  noticias