O CAIMÁN DO RÍO TEA: «NO SABRÍAMOS CONTAR HISTORIAS SIN RETRANCA»
El 23 de febrero de 1991 cuatro jóvenes debutaban en la Feira Vella de Ponteareas, iniciando una trayectoria que pronto los llevaría a convertirse en uno de los nombres fundamentales del rock bravú. Desde aquella primera actuación hasta el fenómeno generacional de “Estou na lavadora” —su gran emblema en el programa de la TVG Xabarín Club—, O Caimán do Río Tea definió un sonido directo, sin artificios y con retranca, capaz de superar a la propia banda y quedar en la memoria colectiva de varias generaciones.
En 1995 publicaron “Feito na Casa”, ganaron el V Certame Galego da Canción y como firmantes del Manifesto de Viana, participaron activamente en el nacimiento de la Unión Bravú, un movimiento clave para la música en gallego. Tras una etapa de silencio, regresaron con fuerza en 2014 con un disco recopilatorio y, diez años después, sorprendieron con “Sandsbridge’s Lonely Hearts Club Band”, un trabajo conceptual dedicado a su tierra, O Condado. Ahora presentan “Vou Pa Portujal” (Ferror Records, 2026), confirmando que el caimán sigue muy vivo.
Junto con Rafa Leira (voz y guitarra) repasamos sus inicios, el impacto inesperado del éxito televisivo, los años de parón y el regreso con energía renovada, manteniendo intacta la esencia que los define.
Foto: Sombra Graphics
¿Cómo cuatro chavales de Ponteareas deciden juntarse para formar un grupo? ¿Cómo nació O Caimán do Río Tea? ¿Qué expectativas teníais entonces?
Rafa Leira: Nos conocíamos del instituto, del fútbol..., y veníamos de hacer un grupo punk, “Follamoscas”, una formación totalmente anárquica que dio solo un concierto y se deshizo. Sin instrumentos y aprendiendo a tocar, pero con ideas un poco locas, eran todas canciones nuestras y nació “O Caimán”.
El nombre con el que debutabais en febrero de 1991 sabemos que viene de un equipo de fútbol sala y que era más largo: O Caimán do Río Tea e os Moros que Atacan a Aldea. Pero... ¿por qué escoger ese nombre? ¿Y cómo es que acabó acortado?
Rafa Leira: Efectivamente el nombre no era nuestro, fue una adopción permitida, lo de reducir el nombre vino porque la imprenta dijo que así no se podían hacer carteles, y quitamos la segunda parte.

Más allá de etiquetas y del bravú, del que hablaremos después, ¿a qué suena O Caimán do Río Tea?
Rafa Leira: Siempre hicimos rock en gallego, hubo tiempos de mezclas o mestizaje, pero la base es el rock. Letras con retranca y sonido directo, simple y sin artificios.
Y a la hora de conformar ese sonido, ¿qué grupos o artistas diríais que os influyeron más?
Rafa Leira: Cada uno del grupo tenía sus manías, las referencias comunes bien podrían ser Siniestro Total, Os Resentidos, Os Diplomáticos de Monte Alto..., y luego, cuando los descubrimos en directo, queríamos ser como los Yellow Pixoliñas.
El Xabarín Club se emite por primera vez el 18 de abril de 1994 y ese mismo año aparece en el programa “Estou na lavadora” convirtiéndose en uno de los más sonados “xabahits”. De él hablaremos ahora, pero ¿cómo llegó vuestra música al mítico programa de la TVG?
Rafa Leira: Habíamos hecho una maqueta con veinte temas... [risas], de ahí elegimos cuatro y se la dimos a Xurxo Souto, que había venido a tocar a Ponteareas con los Diplomáticos. La magia hizo que llegara a Suso Iglesias y que gustara, “suena a Tequila”, decían.
“Estou na lavadora” es casi un himno para toda una generación (o dos o...), pero ¿cómo se gestó ese tema? ¿Fue ya pensado para el Xabarín Club?
Rafa Leira: Ya teníamos la canción cuando grabamos las maquetas, la historia viene de un chiste sobre una experiencia extrasensorial, básicamente Rafa dormía al lado de un aseo donde estaba una lavadora. Salíamos de noche hasta tarde, y el domingo temprano había lavadora en casa, ese sonido se le metía en la cabeza, medio dormido, medio resacoso. De ahí salió la canción.
El éxito de “Estou na lavadora” fue muy grande. ¿Qué impacto tuvo en el grupo? ¿Pesó mucho?
Rafa Leira: La televisión de aquella época tenía un impacto enorme, de repente estábamos en las meriendas de la gente. Hicimos conciertos, y grabamos un disco, ganamos concursos, fue una eclosión que duró un par de años. No teníamos mucha conciencia, solo queríamos tocar y divertirnos y tal como aparecimos, desaparecimos.

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1994 fue un año intenso... En octubre os reuníais en la taberna El Caballero de Viana (en el concello de Chantada) alrededor de un cocido doce grupos que acababan firmando el Manifiesto de Viana, el acta fundacional del movimiento bravú. ¿Cómo recordáis esa reunión? Entonces, ¿cómo de conscientes erais de que estabais escribiendo también un capítulo de la historia de la música gallega?
Rafa Leira: Para nosotros la música era una vía de diversión, conocer gente y tocar lo que te apetece. Vivir aquello fue un regalo porque conocimos gente increíble, y mantuvimos muy buenas amistades. Era raro hablar de un “movimiento” y enseguida aparecieron versiones bravús, antibravús y postbravús, forma parte de la galleguidad, como si fuese algo normal. Es extraño pensar que se pudiera hacer todo aquello sin móviles, sin industria, sin likes... Fue muy divertido.
¿Cómo describiríais el movimiento bravú? ¿Cuáles creéis que fueron los rasgos o las huellas más importantes que dejó (y aún deja) el movimiento en los músicos que vinieron después?
Rafa Leira: El bravú fue una etiqueta de tres pesetas (que diría Xurxo) que juntó a grupos que hacíamos música en gallego y no nos conocíamos; nos permitió compartir muchas cosas y conocer a mucha gente, entre ellos a Manu Chao, Manuel Rivas, etc. La huella más importante pienso que fue hacer que fuese posible tocar en gallego, editar discos y tocar por ahí adelante. Eso sí, como pasa con todas las generaciones posteriores y pasó con nosotros (con Voces Ceibes por ejemplo) reniegas de lo que hicieron los de antes. Es el síndrome de matar al padre. Ahora tenemos una sensación extraña, pero entendemos perfectamente a Suso Vaamonde o Benedicto que no daban crédito cuando no los poníamos en valor. Es lucha generacional.

Con un título bien bravú, Feito na casa (1995), vuestro primer álbum contó con la producción de Miguel Costas (Siniestro Total, Aerolíneas Federales, Los Feliz...), también colaborador habitual del Xabarín. ¿Qué papel tuvo Miguel Costas en esta primera etapa del grupo?
Rafa Leira: Grabamos el disco muy jóvenes, sin experiencia y muy inocentes con la industria. Miguel puso un poco de sentido en esa locura. El resultado fue irregular. La TVG no nos autorizó a incluir la Lavadora, y como todo nos parecía bien, lo aceptamos. Eso hizo que el disco no tuviese apoyo pues lo que sonaba todo el día era la Lavadora.
Regresáis al Xabarín Club con un nuevo tema, “Ven a bailar”. ¿Cómo era trabajar con el equipo de entonces del programa? ¿Era tan divertido como parece? ¿Cómo recordáis la grabación de ese nuevo videoclip?
Rafa Leira: Fue curioso, teníamos la experiencia del primer videoclip y pensamos que era buena idea hacer un guion, currarlo y contar la historia de la canción. Enviamos el guion a la TVG y, cuando llegamos al estudio, nos subieron encima de un tractor con un croma y para adelante. Lo pasamos bien porque en aquella época estar allí ya era premio suficiente, pero éramos bastante pardillos.
En 1998 llegaba un sencillo con “Vota” y “Maryfe” y después comienza el letargo del caimán a la orilla del río Tea, aunque con ciertos períodos de actividad. ¿Qué os llevó a parar?
Rafa Leira: Sons Galiza tenía un contrato por cuatro discos, otra tontería, pero no quiso editar el segundo, así que empezamos a grabar canciones por nuestra cuenta y autoeditar CDs para poder seguir tocando. Tuvimos una oferta de otra discográfica, pero SG no nos dio la carta de libertad, y ahí dejamos ir la banda. Un día al volver de tocar de O Barco, dejamos las cosas en el local, y ya no volvimos a ir.

Uno de esos períodos de actividad fue en 2014 cuando celebrasteis el 20 aniversario de “Estou na lavadora”, con un disco recopilatorio y con una gira que incluyó diferentes festivales como el Revenidas o Antrospinos. ¿Entonces no barajasteis regresar?
Rafa Leira: El aniversario nos dio la idea de recoger todas esas canciones grabadas y sin edición ni distribución para no perderlas y subirlas a las plataformas. Hicimos una gira espectacular porque pasamos por Revenidas, Antrospinos, Terra Brava, festivales muy en nuestra onda, y fue muy divertido.
En 2019 lanzáis “Rock en el rancho”, una divertida y contundente traslación al ámbito gallego del clásico de Ramones “Rock and Roll High School” (End of the Century, 1980). ¿Por qué la versión de ese tema?
Rafa Leira: Después de 2014 volvimos a grabar canciones sueltas, hicimos esa versión para rendir homenaje al colegio de la infancia, el Santiago Apóstol de Ponteareas, también llamado “o Rancho” porque tenían internado y comedor. También hicimos una canción con Miguel Costas, “Nena”, con vídeo incluido. Nos hacía mucha ilusión volver a colaborar con él.

Sandsbridge lonely hearts club band llega en 2024 consolidando el regreso de la banda. La portada reformula la de Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band de los Beatles para convertirla en un homenaje al Condado, comarca bañada por el Tea. ¿Cómo surgió la idea de esa portada y cómo elegisteis a los innumerables personajes que aparecen en ella?
Rafa Leira: Era una vieja aspiración de la que nunca encontrábamos el momento. Queríamos que en la portada apareciera gente que significaba mucho para nosotros, es una portada muy emotiva. Al principio la gente no estaba muy animada a salir, pero luego tuvimos que poner el límite en 50 cuando la idea inicial era de 25, y hubo gente que se mosqueó por no salir [risas].
En relación con la portada... observamos guiños, unos muy obvios y otros más sutiles, a grupos y artistas clásicos a lo largo de vuestra trayectoria. Sin ánimo de ser exhaustivos: además de los Beatles, Springsteen (portada de Feito na Casa), Ramones (“Rock en el Rancho”), Pink Floyd (vídeo de “Tróngole, Tróngole”), Queen (vídeo de “Yes, mamma”), por no hablar de las camisetas de OCRT con el rayo en medio como AC/DC... ¿De dónde viene esa obsesión?
Rafa Leira: Sí [risas], siempre estamos dándole vueltas a las referencias; cada banda tiene las suyas, es una manera de decir que no podemos escapar de las influencias y también de dar las gracias por los buenos momentos que nos hicieron pasar.
“Tróngole, tróngole” trata de cómo va desvaneciéndose la memoria del rural donde, aunque se movieran los marcos, cada pedazo de tierra tenía nombre y dueño conocido. Pero aquí se trata con humor. ¿Qué papel juegan la ironía y la retranca, trazos especialmente característicos del proyecto, en Caimán do Río Tea?
Rafa Leira: No sabríamos contar historias sin retranca, está implícita, no podríamos hacer “canción protesta” o “romántica”, es seña de identidad de Caimán. Es cierto que cada vez cuesta más y al mismo tiempo nos da un poco igual todo. Las redes son un virus, hay que vivir con los virus.
“Vou tolear na Sementeira” rinde tributo, con las voces de As Lucernas, a la fiesta de la Sementeira de Corzáns (Salvaterra do Miño), un singular evento que exalta la vida en el rural. ¿Qué os hizo “voleros locos” por la Sementeira como para dedicarle un tema?
Rafa Leira: La fiesta de la Sementeira es auténtica, no hay cuento chino, y nos encanta. Contaron con nosotros y era una buena manera de agradecer la confianza y al mismo tiempo hacer visible lo que hacen. La colaboración con As Lucernas de Fiolledo es otro nivel, son muy como nosotros, pasión sin florituras ni postureo, y son nuestras musas.

A finales de enero vio la luz Vou pa Portujal, ahora de la mano de Ferror Records, una de las discográficas más dinámicas del país. Si vuestro bravú se mueve en la línea que va del punk al rock, para nosotros la primera época estaba más cerca del punk (vía ska) y esta actual más cerca del rock. ¿Cómo lo veis vosotros?
Rafa Leira: Igual, es un disco de rock. Retranca y canciones de tres minutos. Estamos muy contentos porque es un disco que se grabó en tres días y casi sin ensayar, buscando precisamente eso, inmediatez y naturalidad para dar fuerza a las historias. El punk volverá, estamos seguros.

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“Trosky” fue el primer sencillo, acompañado de un vídeo con las actuaciones estelares de Aarón Manuel Toucedo (quien también aparece en la “precuela” audiovisual de “Trosky”, “Yes mamma”) y del perro Barto, con Sabela Mar en la dirección. ¿Cómo abordáis los videoclips, con una estética y un tono también muy característicos?
Rafa Leira: Buscamos que cuente una historia; si además es divertido, mejor todavía. Es un placer trabajar con Sabela, porque entiende perfectamente la prevalencia de la historia sobre la parte técnica y transmite la esencia del sonido caimán. Próximamente tendremos otro vídeo. Es una pena que tantas horas de trabajo mueran muchas veces en el scroll y que el reel sea el formato a seguir. Es triste, y poco motivador. Lo cierto es que, sin ser melancólicos, los formatos nuevos y las nuevas “formas de consumo” no nos gustan.
“Yes mamma”, según la descripción de su videoclip, tiene su origen en una conversación entre madre e hijo. Sois bravú, así que las letras de vuestras canciones están inspiradas en la aldea y sus gentes, pero muchas parecen ser cosas que veis, escucháis, vivís… anécdotas… Pero en realidad, ¿cuánto hay de ficción y cuánto está “basado en hechos reales”?
Rafa Leira: “Yes mamma” es una historia real; estábamos en clase de inglés y la profesora pidió un ejemplo de cómo usábamos el inglés y Pitu reprodujo el diálogo con su madre:
—¡Pitu! ¿Has echado de comer al cerdo?
—Yes mamma, ¡tá el pilón lleno!
En “Son do Mar” escuchamos la voz de Tonhito de Poi de Heredeiros da Crus (que ya aparecía en el vídeo coral de “Estou na corentena”, versión pandémica de “Estou na lavadora”) y la armónica de Andrés Lamas. ¿Por qué ellos y por qué en ese tema en concreto?
Rafa Leira: La canción está compuesta para Tonhito, recoge su historia y cómo, después de dar muchas vueltas por el mundo, está de nuevo en Poi. Tonhito estuvo viviendo en Ponteareas y tenemos una gran amistad, charlas iconoclastas y reflexiones sobre la humanidad que no cabrían en una canción, pero al menos le hicimos ese homenaje y fue muy emocionante que la cantara con nosotros.
Vuestros temas son carne de directo. ¿Cómo es O Caimán do Río Tea en vivo? ¿Cuándo y dónde podremos veros próximamente sobre el escenario?
Rafa Leira: Empezaremos los conciertos el 18 de abril con la presentación del disco en Ponteareas (sala JJ Copas), luego estaremos en la Sementeira y tenemos alguna cosa más que creo que se irá publicando. Hay ganas.
En la actualidad, ¿qué artista o grupo gallego nos recomendaríais? ¿Algún favorito que deberíamos conocer?
Rafa Leira: Cada uno del grupo tiene sus preferidos; si tengo que elegir actuales: Sangenjo, Bule y Ulex.
En los clásicos siempre escucho a Orquesta Bravú Xangai y a Familia Caamagno.
Si abriésemos vuestras cuentas personales de Spotify, ¿qué escucharíamos? 100% Sinceridad, 0% Vergüenza.
Rafa Leira: Pues esta semana estoy con Lou Reed, Orquesta Mondragón y Antía Muíño. No soporto el autotune ni el reguetón.

