• GALEGO
  • ESPAÑOL
  • ENGLISH
     
  noticias  

CHISME: «LA MÚSICA TIENE ESPECIALES DOTES PARA HABLAR DE LA VERDAD, LLENA LOS ESPACIOS SIN JUICIOS»

CHISME: «LA MÚSICA TIENE ESPECIALES DOTES PARA HABLAR DE LA VERDAD, LLENA LOS ESPACIOS SIN JUICIOS»
18 MAY 2020

Chisme... ¿Qué es chisme? ¿Quién es chisme? ¿Cómo suena un chisme? Chisme es el alter ego musical de Fernando Epelde (Raposo, Modulok Trio), uno difícilmente  clasificable. Con inspiración grime, hip-hop y electrónica, Chisme ofrece creaciones sonoras que comienzan en el sampling y vienen envueltas por un fuerte componente visual en los directos, jugando con grabaciones domésticas, psicodelia de dormitorio y sonidos urbanos hasta llegar a una música experimental,  incidental y  sonoridades electrónicas varias.

 

Con tres referencias en el mercado, Chisme lanza ahora Todo Es Ficción (Raso Estudio, 2020), una colección de diez piezas que, sin dejar de lado la neurosis explosiva, el retrato generacional posapocalíptico, o la paranoia expansiva, ofrece una huella pop de melodías pegadizas con guiños electrónicos que nos invita a cuestionar la realidad.

 

Chisme, alter ego de Fernando Epelde, se presentaba como una propuesta musical  incatalogable, con pinceladas de grime, hip-hop y electrónica. ¿Cómo definirías este proyecto musical? ¿Qué diferencias hay con otros de tus alter ego, como Raposo?

Chisme: «Raposo era una propuesta que nació en medio de muchos proyectos de bandas en las que participaba. En aquel momento necesitaba tener un espacio para las canciones que, por personales o diferentes, yo no sentía que encajarían en un repertorio común. Para mí, un grupo es un proyecto conjunto y, muchas veces, el letrista compara la situación de tener que hablar en la voz de varias personas.

Por el contrario, Chisme es un proyecto unipersonal, por veces más conceptual, fruto del  tardocapitalismo en el que las bandas son demasiado caras para mantenerse».

 

Además de compositor, músico e intérprete, eres dramaturgo, una labor por la que recibiste reconocimientos, nacionales e internacionales. ¿De qué manera se complementan, o retroalimentan, estas dos facetas? ¿Qué hay del Epelde que escribe para teatro en el Chisme que escribe canciones y viceversa? ¿Influye tu experiencia en las artes escénicas en la puesta en escena de tus directos?

Chisme: «Pienso que no demasiado, que es más bien al revés. En mi formación siempre estuvo primero la música, tengo muchas más herramientas en este campo. También es la música mi principal ocupación en el mundo del teatro; adoro trabajar el espacio y la banda sonora.

Considero mis otras ocupaciones algo anecdóticas, la verdad, quizás, por todo esto, siempre hubo en mis canciones un cierto rechazo del «yo», soy capaz de formular temas mucho más complejos con muchas menos pinceladas. Por el contrario, mi teatro es muy personal, siempre finalizo hablando de mí mismo y explorándome de manera muy directa.

A veces no me aguanto ni yo [risas]».

 

En Berlín, ciudad abierta ¡ célebre por su vanguardia y amplia oferta cultural, nacieron muchas de tus composiciones. ¿De qué manera influye tu entorno, el cambio a una capital europea a la hora de componer? ¿Qué diferencias o similitudes notas, por ejemplo, en los directos, en la acogida por parte del público?

Chisme: «En mi caso, la influencia del entorno es absoluta, tengo que cuidar muchísimo este aspecto. La influencia de Berlín fue muy positiva, allí aprendí que solamente los creadores de «hits comerciales» tratan al público como «público». En Berlín entendí el valor de seguir hasta el final el impulso de proyectar todo aquello que escuchas dentro de tu cabeza y dialogar con oyentes inesperados. Porque esos oyentes siempre terminan por aparecer en esa ciudad; allí todos somos esos oyentes».

 

Chisme debutaba con CHISME#1 (2017), una «puesta en escena inicial que jugaba con las premisas estéticas del proyecto», cargado de rap doméstico y psicodelia- jazzy. Compuesto por 10 cortes que van de la locura al surrealismo, CHISME#1 es una colección de grabaciones de campo y samples que destilan ironía, sarcasmo y noise, con un tono provocador y descarado que cuenta historias fascinantes, caos y textos desconcertantes. Chisme rinde homenaje a las señoras y los centros comerciales de su Ourense natal; hace una versión de ‘Suo Gân’, nana incluida en la BSO del El imperio del sol (Steven Spielberg, 1987), y escribe una carta de «amor» a Volkswagen. Inspirado en un fragmento de Leer con niños (Santiago Alba Rico, 2007), ‘San  Polirgasio’ fue el single-clip presentación, grabado por Aïda Gómez en Enschede (Holanda).

 

 

 

Bajo el título de Alcàsser92 (2017), el artista despedía el año de su estreno con un  EP inspirado en el trágico suceso. Si tenemos en cuenta el contexto, escuchamos cinco piezas con una mezcla de humor negro, cinismo y asco a partes iguales.  Alcàsser92 está compuesto a partir de un archivo sonoro cuidadosamente seleccionado sobre el que Chisme crea una especie de «cápsula del tiempo resumida pero relevante», como banda sonora al nacimiento de la telebasura en España. Ecos de hip- hop con extras de surrealismo comparten pista con una «narrativa, provocación, apego a la realidad, inmediatez y modestia» cortesía de la casa.

 

Meses después de debutar en el mercado discográfico con CHISME#1 (2017), lanzas Alcàsser92 (2017), colección de cinco canciones planteadas como una reconstrucción histórica del crimen. ¿Qué empujó a Chisme a hacer una revisión sonora de los hechos? ¿Es esta investigación poética del crimen un guiño al papel de los medios de comunicación antes, durante y después de la investigación?

Chisme: «Definitivamente sí. La idea de Alcàsser92 surge un año antes, en 2016, cuando empezamos a cocernos en el caldo de cultivo de la posverdad y el cuestionamento de los medios. Por eso, el disco no habla tanto del crimen, sino de su tratamiento. Es un disco «meta» sobre la memoria y el papel de los medios en la presentación de la información que se complementaba con un espectáculo en directo. Algo de eso llega también al disco que ando a presentar ahora, Todo es ficción; sigo algo obsesionado con el tema… tengo que parar».

 

 

 

Como un salto de la vanguardia al antipop, Chisme presentaba su tercero disco, Médium (Raso Estudio, 2019). Grabado y producido por el propio Epelde entre Porto, Perú y Berlín, personajes como Cicciolina, Maya Angelou o Marcelino Champagnat comparten protagonismo con convulsiones aleatorias, arranques paranoicos, ecos de la memoria de un bot... una decena de cortes en los que Chisme «no rige, sino que ejerce de médium». Con unas letras «que se vuelven del revés como calcetines» y una memoria «desdiciéndose, mintiéndose, desvaneciéndose», en este LP Chisme hace gala de esa ironía que, aunque pueda parecer cruel, es piadosa y nihilista. El laberinto que es Médium, divertido, accesible, inexacto y agresivo, pasó por el XVI Festival de Cans y el 33 Festival Noroeste Estrella Galicia, entre otros.

 

El año pasado abrías Médium (Raso Estudio, 2019) con ‘Memories (John Mekas)’, tema que era el umbral a un laberinto de recuerdos, con el sampler hipnótico del director de cine lituano Jonas Mekas, que recogió su vida entera con la cámara, en el que opone realidad a memoria: “these  are not memories: this is all real”, “memories are gone, but the images are here, and they are real!”. ¿Es eso lo que te movió a escoger el tema de la memoria? ¿Es con su fragilidad otra forma de ficción? 

Chisme: «Médium habla sobre la memoria, sí; y decidí abrir con Mekas porque el compendio de su obra me parece el ejercicio documental más ambicioso jamás realizado por un cineasta, que demuestra que ningún documento tiene, al final, nada de real. Siempre que hay selección, hablamos de ficción. Y siempre hay selección, no puede ser de otro modo».

 

 

 

¿Qué diferencias, musicalmente hablando, hay entre Médium y los dos discos anteriores?

Chisme: «Médium fue un ligero acercamiento al formato canción y también una apertura en el repertorio de Chisme a temas algo más personales, aunque no en un sentido literal. No puedo decir que sean canciones sobre el amor, la juventud, la muerte... pero sí que aparecen esos asuntos  colateralmente a través de una galería de voces icónicas que yo considero que quedaron fijas en mi retina: Cicciolina, Maya Angelou... la apuesta era que todas ellas habían hablado por mí, relegándome al papel de médium o receptor/emisor de sus palabras».

 

 

 

Porque Todo Es Ficción (Raso Estudio, 2020), Chisme deja atrás la experimentación formal y conceptual de sus anteriores trabajos para apostar por un registro que se acerca más al «formato canción», con melodías pegadizas, sonoridades electrónicas con ecos de la no-wave, new-rave o de el pop-groove espacial. Compuesto por una decena de cortes, Todo Es Ficción nos abre las puertas a un repertorio no perecedero y minimalistamente popular que canta al fluir de los tiempos líquidos, a la búsqueda del auténtico en la actualidad, donde la verdad es un concepto bastante enfrentado con la especulación y la manipulación: «todo es ficción hasta que se demuestre lo contrario». Envuelto por el diseño de Nico Fryd, Chisme entrega un álbum «tan  premonitorio y catódico como filosóficamente apocalíptico» que, además, nos guía hacia un hit ultramelódico, el afterpop».

 

Acabas de publicar Todo Es Ficción (Raso Estudio, 2020). En una época de posverdad, de fake news, ¿«todo es ficción hasta que se demuestre el contrario»?

Chisme: «Pienso que todo es ficción siempre. Construimos o construyen lo que habitamos; creo que estamos en uno de esos momentos históricos en el que resulta evidente que el poseedor del relato posee el poder. Pero esa idea planea en el disco a pesar de que no es una colección de canciones explícitamente políticas. Es mucho más sencillo que todo eso».

 

Memoria, ficción, realidad... Se diría que tu trabajo gira alrededor de un concepto de verdad que es más difuso del que nos gusta pensar, ¿es así?

Chisme: «Yo no creo en la verdad, es cierto; y además tengo un poco de miedo de la gente que sí cree, pero pienso que quizás sea el tema más importante que encontré en mi carrera, por eso esta etapa se está prolongando tanto.

La búsqueda de la verdad es un tema fascinante, sobre todo para el arte y, aun más, para las artes vivas, en las que hacemos constantemente «maquetas» o dispositivos para acercarnos a la realidad.

También pienso que la música tiene especiales dotes para hablar de la verdad porque tampoco es tangible y acostumbra a llenar los espacios sin juicios. Tengo la sensación de que la palabra, la escena y, sobre todo, la imagen, son mucho más manipuladores y  manipulables. No sé por qué».

 

 

 

A diferencia de tus trabajos anteriores, Todo Es Ficción destaca por un registro que se acerca más a lo que entendemos como «formato-canción». ¿Qué hay detrás en esta vuelta de tuerca? ¿Estamos ante un Chisme… mainstream?

Chisme: «[Risas] Pienso que no tanto, ¿no? Lo que aconteció es que Todo Es Ficción surge de una manera muy diferente a los demás discos que hice. Por razones de trabajo quedé varado en Madrid todo el verano y empecé a ir al local de un modo parecido a cuando iba a ensayar con las bandas. Así que fueron surgiendo las canciones de manera más «convencional», tocando por placer, haciendo alguna jam con alguno otro músico... ya sabes.

El disco también tiene una instrumentación más natural: hay guitarras... algunas cajas de verdad… Es un trabajo mucho más «de encontrar que de ir a pescar». ¡No sé se me explico!».

 

En Todo Es Ficción escuchamos melodías pegadizas, sonoridades electrónicas con ecos de la no-wave, new-rave o pop-groove espacial. ¿Cómo fue el proceso creativo? ¿Qué va primero las letras o la música?

Chisme: «Cada vez es diferente. Cuando estaba sumergido en la composición de Todo Es Ficción andaba elaborando bandas y espacios sonoros para teatro; eran trabajos muy ambientales, muy  absorbentes. Así que pienso que tenía muy cubiertas mis necesidades de sonoridades que apuntaban en esa dirección, por eso quizás este disco es mucho más directo. Cuando llegaba al local no tenía más que ganas de cantar y de bailar… no sé cuándo va a volver a acontecer esto, la verdad [risas]».

 

Los Hermanos Grimm, San Pablo, Maquiavelo, Two Men de Dobson o Boy With Drawing de Caroto son obras que escogiste, para después distorsionar, como portadas de algunos singles incluidos en Todo Es Ficción. ¿Fueron estos personajes y obras fuente de inspiración para los temas?

Chisme: «Bien, cuando estoy escribiendo tengo en la mesa mogollón de cosas, muchas son inconfesables, ridículas, abstractas, ilegales... de todo. Pienso que todo ese material acaba contenido literalmente en la música, por lo menos yo puedo escucharlo. En este caso había muchos cuadros, sí; al principio parecían aleatoriedades, pero al final, cuando hice inventario, la visión de la posverdad de Maquiavelo, la fraudulenta empresa de San Pablo o ese Boy With Drawing que es la primera manifestación artística en la que aparece el dibujo de un niño —un niño psicológicamente enfermo, además—me ayudaron mucho para encontrar el orden y la línea del máster final del disco».

 

 

 

Ante el actual estado de emergencia sanitaria provocada por la COVID-19, sin compromiso y con todo nuestro cariño, ¿cómo estás afrontando la situación? ¿Qué te parece la iniciativa de trasladar los conciertos a las redes sociales?

Chisme: «Sigo pensando sobre esto, la verdad; me cuesta tener una idea clara. Estuve a punto de animarme a hacer algún concierto online pero tuve algunos encuentros públicos en streaming y terminé con sentimientos encontrados. Por otro lado, estoy disfrutando muchísimo del trabajo de algunos artistas que ofrecen conciertos en la red, no lo puedo negar. No paro de ver lives en casa, me ayudan a quitarme el mono.

Me gustaría tener una respuesta más ajustada pero, de momento pienso como Paul B. Preciado, que no está mal callar si no sabemos el que decir.

Lo que sí creo es que tengo una bendición, me encuentro muy bien solo. Pongo un disco, abro un libro y puedo viajar la donde me dé la gana. Confío en que, como sociedad, aprendamos a valorar más eso; que sepamos enseñarles a los más jóvenes a estar bien solos, a estar a gusto».

 

Siguiendo la tradición (¡y la curiosidad!) nos despedimos con las recomendaciones de los artistas y grupos gallegos favoritos de Chisme e y sus top en Spotify.

 

En la actualidad, ¿qué artista o grupo gallego nos recomendarías? ¿Algún favorito que deberíamos conocer?

Chisme: «Ya las conoces: Mounqup, Baiuca, Sen Senra... pero sobre todo ELBA; tengo muchísima curiosidad por escuchar más de ella».

 

Si abriésemos tu cuenta de Spotify, ¿qué escucharíamos? 100% Sinceridad – 0% Vergüenza.

Chisme: «Ahora mismo mi cuenta de Spoti está que arde; hay mucha música para estar animado en casa... y para hacer aerobic! Clipping, Yaeji, C. Tangana, Bad Gyal, la banda sonora de Uncut Diamonds, FKA Twigs, algún tema de J. Balvin, Jennifer Vanilla, Vince Staples, Nicki Minaj, Jamie XX, Mico Levi, Manu Louis, JPEGMafia, Princess Nokia, Battles, Show Me The Body, Equiknoxx, Doja Cat, Richard Swift, Doon Kanda, Nicolas Jaar, Pom Poko... y muchísimo Leonard Cohen —es lo que utilizo para las sesiones esas de aerobic—».

 

  noticias