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KALTE SONNE: «SEGUIMOS SIENDO HOMBRES FRENTE AL INCONMENSURABLE COSMOS»

KALTE SONNE: «SEGUIMOS SIENDO HOMBRES FRENTE AL INCONMENSURABLE COSMOS»
8 APRIL 2024

En 2013, bajo el «frío sol» de Lugo, nace Kalte Sonne fruto de la unión de antiguos componentes de distintas bandas metal lucenses. Con la mente abierta y la idea de no centrarse en un estilo en concreto, el power trio actualmente formado por Ángel Cobas (guitarra), Víctor Mouronte (batería) y Miguel Fernández (baixo) firma piezas en las que se distinguen elementos que van desde el stoner al death-black metal, pasando por el sludge o el post-rock. En su discografía, compuesta de media docena de títulos hasta el momento, la banda experimenta, profundizando, sin perderse ni alejarse, en su forma de hacer música.

Su lanzamiento más reciente, Laniakea Communique (2024), rompía en marzo un silencio discográfico de cinco años. En este nuevo largo, compuesto de cuatro piezas definidas como posmetal, Kalte Sonne propone un trepidante viaje instrumental por el espacio exterior.

 

 

Kalte Sonne lleva más de una década compartiendo su post-rock por escenarios estatales e internacionales. Rebobinando al 2013, ¿cómo surge la banda?

Ángel Cobas: «Allá por 2013 surgió en Lugo la banda con Miguel, Víctor y Javi Miranda (metido en proyectos variados como Art of Lament, Bristol, Crazy Breed, Dead Flag, Digital Quail, Experipecies, Pressences, TFL, Einar Død...). En sus primeros pasos, me sumé yo, que ya había coincidido en otras bandas con Miguel y Víctor. Con la formación completa, se sacó el disco The Hum (2014).

En 2014, Javi dejó la banda y, con una breve incorporación de Hadrián (The Last Twilight, Black Goat, HÆC, Pulsations...), se grabó Terra Incognita (Searching The New World Part 1) (2015). Después de su marcha, la formación se quedó como un power trio y se afianzó la orientación musical actual».

 

«Kalte Sonne», bueno «kälte Sonne», es «sol frío» en alemán. ¿Por qué escogerlo para nombrar vuestra banda? ¿Y por qué en alemán?

Ángel: «Cuando teníamos ya unos cuantos temas barajamos varios nombres y, por aquel entonces, Kalte Sonne nos gustó. Pensamos que el nombre pegaba con la dirección que tomaban los temas que estábamos componiendo. Ahora,10 años después, ¿qué es lo que cree la gente?».

 

Después de varios cambios en el banquillo, la formación actual la conforman Miguel (bajo), Víctor (batería) y Ángel (guitarra), los tres procedentes de grupos metal lucenses. ¿De qué manera influyó vuestra experiencia previa en otras bandas en el nuevo proyecto?

Ángel: «Los tres pasamos en algún momento por Skullkrusher, grupo a medio camino del thrash metal y el death metal melódico; Miguel y yo estuvimos también juntos en el grupo de stoner metal Sunset Riders; Miguel, además, formó parte de Frosthorn (black metal), Godtrip (grindcore) o Undead Skulls (death metal). Yo estuve en la banda de heavy metal Estrella Negra, TNR o Sen Berce (thrashcore), y Víctor forma parte del grupo de blues rock Conducto Coloquio, con el que continúa en la actualidad.

¿De qué manera nos influyó? Pues la mejor manera de definirlo es a través de los trabajos que hemos presentado, que son la condensación de toda esa experiencia; desde un punto de vista musical hasta un punto de vista de la gestión logística... ¡Y lo que nos queda por aprender!».

 

 

Al hilo, ¿cómo diríais que afectaron esos cambios de formación que comentábamos a la evolución de vuestro sonido?

Ángel: «Sin duda, desde que pasamos a ser un power trio, para poder llenar más el ambiente, el uso de loops caracteriza mucho la manera de componer y tocar».

 

Hablando de sonido, y aunque somos conscientes de los diferentes géneros en los que podría caer el vuestro, ¿cómo describiríais el sonido de Kalte Sonne?

Ángel: «Desde que hicimos “The Hutchison Effect” y “The Fermi Paradox”, temas que aparecen en Searching The New World Part 2 (2016), el grupo se orientó hacia un estilo a medio camino del post-rock y el sludge metal, pero sin renunciar a introducir pasajes de otros estilos como el stoner, metal progresivo o black metal. Pero, por simplificar, solemos decir que tocamos post-metal».

 

 

En cuanto a las influencias, ¿quién en particular os inspiran, o inspiraron, especialmente en vuestra carrera musical?

Ángel: «Para mí la inspiración más grande que puedo destacar (100%) fue el grupo griego Tuber. Ellos fueron los que me ayudaron a concebir lo que hoy suena en la guitarra».

Víctor Mouronte: «En mi caso, probablemente, se puedan condensar las principales influencias en un triángulo formado por rock progresivo, hard rock y metal en general, pero teniendo un elevado peso en la ecuación otros sonidos llegados del jazz, funk, blues, soul, hardcore punk, folk o música académica occidental. Ya más centrado en el propio instrumento es complicado reducirlo a un artista, pero algunos nombres que podrían mencionarse son: David Garibaldi (Tower of Power), Mike Portnoy (Dream Theater, Flying Colors, Transatlantic...), John Bonham (Led Zeppelin), Blake Richardson (Between the Buried and Me), Vinnie Colaiuta, Dennis Chambers, Marco Minnemann... ¡Pena no poder tocar como ninguno de ellos!».

Miguel Fernández: «Cult of Luna, Envy y Godspeed You Black Emperor sería mi trío de cabecera».

 

 

 

Tras vuestro aclamado debut discográfico, publicáis Terra Incognita (Searching The New World Part 1) (2015), un trabajo en el que, más allá de buscar el nuevo mundo, añadís elementos de otros estilos a los pasajes post-rock y blackgaze que caracterizaban vuestro primer disco. ¿Qué propició este pequeño giro en vuestro sonido?

Ángel: «The Hum estaba más orientado al blackgaze y en Terra Incognita, manteniendo esa esencia, el sonido se sumerge en atmósferas más post-rockeras. La grabación coincidió con el cambio de formación y eso de algún modo se acabó reflejando en la música».

 

 

 

 

La segunda parte, Searching The New World Part 2 (2016), fue publicada en un split con la banda gallega Octawitch. Es curioso que luego de un primero volumen en solitario, el segundo lo lancéis compartido, ¿no? ¿Por qué y por qué con ellos?

Ángel: «Cuando los temas estaban listos dudábamos entre varias posibilidades y nos pareció que un split con una banda afín era la mejor opción. De aquella aun no conocíamos a Octawitch; nos sorprendió encontrar una banda con ese sonido en Ourense y que podía encajar con nuestra idea. Contactamos con ellos y fue todo para adelante».

 

 

 

Vuestro anterior trabajo, Ekumen (2018), y primer larga duración, está compuesto sobre una idea simbólica basada en el Ekumen, una federación galáctica de mundos habitados por seres humanos que aparece en la serie de novelas de ciencia ficción El Ciclo Hainish de Ursula K. Lee Guin. ¿Por qué escoger esta idea para unir los temas del disco?

Ángel: «Después de sentir el zumbido (The Hum), y la búsqueda de un nuevo lugar, el ser humano se encuentra frente a la imponente inmensidad del universo; este es el concepto del disco Ekumen. El universo de Ursula K. Lee Guin encajaba perfectamente para darle soporte la idea».

 

 

 

 

En 2019 salía Mareira (2019) como parte de un split con la banda china ALPACA. ¿Cómo surgió eso de hacer un split con un grupo nada menos que de Shangai?

Ángel: «Fue un poco fruto de la casualidad. Javi de ALPACA contactó con Iván Ferro de Kollapse Stvdios para intentar organizar una gira por la península; Iván nos preguntó si nos interesaría ayudar a montarla y compartir furgo y fechas. En aquel momento estábamos grabando “Mareira” con la intención de publicarlo en un futuro y coincidió que ALPACA iban a entrar a grabar también en esa época. Pensamos que estaría bien publicarlo ambos grupos en un split y presentarlo en la gira que se estaba cociendo.

Finalmente no pudimos hacer la gira completa con ellos, pero compartimos unas cuantas fechas; la primera de ellas en Madrid, donde nos conocimos personalmente».

 

“Mareira” es un tema de más de diez minutos en el que dejáis de mirar a las estrellas para volver la vista al mar y titular un tema, por primera vez, en gallego. ¿A qué se debió ese cambio de perspectiva?

Ángel: «Este tema se compuso para una actuación en marzo de 2018 en el Mareira Fest de A Coruña. Para el día del concierto no era posible contar con batería y, desde la organización, nos propusieron tocar en un escenario paralelo con bandas con sets acústicos o experimentales; se pretendía dar un enfoque especial para tal ocasión. Más tarde Víctor hizo los arreglos de batería para dejar el tema tal y como se grabó».

 

 

 

 

Estáis presentando vuestro nuevo disco, Laniakea Communique (2024), después de cinco años de «silencio discográfico». Obviando los tiempos pandémicos, ¿por qué la demora en su publicación?

Ángel: «El disco se grabó en 2021, pero tras pasar por el estudio estuvimos una temporada con la actividad pausada. Ahora que nos estamos reactivando es el mejor momento para publicarlo y defenderlo».

 

Parte del título procede del término hawaiano «laniakea», o «cielos inconmensurables» en castellano, que es cómo se conoce al supercúmulo de galaxias que alberga la Vía Láctea. ¿De qué manera hila este concepto las cuatro canciones que recoge el disco?

Ángel: «Como en Ekumen, seguimos siendo hombres frente al inconmensurable cosmos. Por mucho que cambien las cosas eso no cambia; seguimos buscando parajes exóticos. Con “Mareira” espacios de agua y con “Anarres” parajes áridos de tierra, piedra y arena. ¿Qué más encontraremos en el recorrido? Eso ya lo dirá el tiempo».

 

 

Musicalmente, ¿cómo describiríais el viaje galáctico hacia Laniakea? ¿En qué se distingue, o asemeja, de los anteriores?

Ángel: «En 2019 nos quedamos sumergidos en las aguas de “Mareira”. Para poder dejar esos parajes, los motores kaltesonnianos tuvieron que ponerse a BPM nunca vistos hasta ahora para poder vencer la fuerza de Poseidón. Después de la salida y el paso por “Anarres” volvemos a coger velocidades de crucero para poder disfrutar de nuevo de la inmensidad.

Cabe mencionar que en ciertas partes del álbum el sonido adquiere más contundencia y el tiempo es más elevado que en grabaciones anteriores, pero manteniendo coherencia con lo que el grupo ya mostraba en Ekumen».

 

¿Cómo fue el proceso creativo de Laniakea Communique? ¿Cómo fueron creciendo los temas? ¿Recordáis alguna anécdota (alguna improvisación que se fuera de las manos...) durante la creación del disco? Por cierto, ¿qué papel juega la improvisación a la hora de crear vuestras piezas?

Ángel: «Los temas normalmente los componemos sin basarnos en ninguna idea establecida, preferimos explorar y ver a dónde nos llevan. Intentamos no ponernos límites y en este sentido la improvisación juega un papel importante, siendo esto algo que se queda en la parte compositiva y que no trasladamos al directo donde somos más sistemáticos.

Como en todas las cosas siempre hay excepciones; este es por ejemplo el caso de “Symetriady”, un experimento de tema hecho intencionadamente simétrico (no solo en la estructura) en el que se invierten los riffs a partir de la mitad y la percusión también sufre una inversión parcial».

 

 

Laniakea Communique fue grabado, mezclado y masterizado por Iván Ferro... ¡y ya van unos cantos! ¿Cómo es trabajar con Iván? ¿Qué aporta a vuestro sonido?

Ángel: «Searching The New World Part 2 lo grabamos cuando él aún tenía el estudio en Madrid. Desde entonces, y ya con el estudio en nuestra ciudad desde hace unos años es todo mucho más cómodo y no contemplamos otra opción. Nos conocemos desde hace muchos años y es quien mejor sabe lo que buscamos. Iván es muy minucioso y mira al detalle todo lo que graba; siempre va a sacar lo máximo que la banda pueda dar.

En este disco dejó un poco más de su toque personal colaborando en el tema “P3X-7763”, en el cual hizo los arreglos de guitarra del interludio».

 

 

Además de la colaboración de Iván Ferro en la guitarra de “P3X-7763”, escuchamos a Abraham Cupeiro en “Anarres” tocando la Kawala egipcia y el zurna, instrumentos de viento poco utilizados en el metal o en el rock. ¿Cómo nació esta sorprendente colaboración? ¿De qué manera trabajasteis sus instrumentos hasta alcanzar un ensamblaje, musicalmente, tan coherente?

Ángel: «Contactamos con él a través de Iván Mouronte, que se encargó del diseño gráfico tanto de discos nuestros (Ekumen y Laniakea Communique) como de Abraham Cupeiro (Pangea y Mythos). Abraham se animó a compartir su talento con nosotros y estamos muy agradecidos.

“Anarres” es un tema que por su armonía lleva a pensar en sonidos del desierto e incorporarle dos instrumentos de Oriente Medio fue ponerle la guinda al pastel. Creíamos que en la segunda parte del tema, donde todo respiraba más después del parón, era la parte más adecuada para la incorporación de otro(s) instrumentos. Le pasamos una grabación preliminar del tema a Abraham y probó qué instrumento se adaptaba más; de primeras él tenía en mente el duduk pero finalmente escogió Kawala y zurna por ser los que mejor encajaban.

Quedamos una tarde en Kollapse Stvdio y, en aproximadamente una hora, Abraham hizo varias pruebas entre las que escogimos las mejores tomas para dejar el resultado que finalmente se publicó».

 

 

Anarres es la luna de Urras, planeta perteneciente al Ekumen que comentábamos antes... Si tiramos más del hilo (conductor) ¿encontraremos alguna otra conexión —además de la gráfica de la que hablaremos más adelante— entre estos dos trabajos?

Ángel: «Como ya comentábamos, la inmensidad del universo es un concepto recurrente en nuestra obra. A veces traído con una visión más antropológica de la mano de Ursula K. Lee Guin y otras desde una perspectiva más cosmológica.

Entre los dos discos hay una conexión tanto musical como conceptual, de hecho el último tema de Ekumen se titula “Ansible”. Este término, acuñado por U.K. Le Guin en El mundo de Rocannon (1966), hace referencia a un aparato ficticio capaz de realizar la comunicación instantánea. En la novela Los desposeídos (1974), que cumple 50 años en este 2024, la misma autora narra la vida del físico originario de Anarres, Shevek, que desarrolla la Teoría General del Tiempo que daría lugar a este dispositivo».

 

“Twory-F” cierra el disco con una duración de 18:18 minutos —vuestra pieza más larga de momento— y, aunque somos conscientes de que en el rock progresivo la duración de los temas se aleja de lo corriente, ¿cómo fue componer esta canción en concreto?

Ángel: «Es el tema que hicimos después de “Mareira” en 2019, prepandemia. Como comentábamos antes, a la hora de componer solemos improvisar y no usar ideas preconcebidas..., y así fue cómo salió».

 

 

Como ya ven siendo costumbre, I. Mouronte B. firma la portada del disco. ¿Qué significado esconde? Porque vemos las dos figuras (tres, si contamos la que solo se reflexa) que también aparecen en la portada de Ekumen, los dos planetas... ¿Estáis también creando un universo gráfico que acompañe a vuestro universo sonoro?

Ángel: «Ekumen y Laniakea Communique están conceptualmente enlazados y queríamos que esto se trasladara también al aspecto gráfico. I. Mouronte B. era el que mejor podía desempeñar esta tarea.

En el reflejo encontramos un desplazamiento intencional, un juego con la noción de que nuestra percepción de los reflejos no es más que una imagen distorsionada de la realidad. Lo que consideramos real podría ser un mero eco alterado de una realidad más profunda e inalcanzable. Esta realidad, oculta tras el velo de nuestras percepciones subjetivas, nos desafía a cuestionar la autenticidad de nuestra existencia que aceptamos sin dudar.

En cuanto a los tres cuerpos celestes que aparecen en la imagen hacen alusión a los referenciados en los temas: Anarres (“Anarres”), Tollan (“P3X-7763”) y Solaris (“Symetriady” y “Twory-F”).

Intentamos que haya una coherencia entre la parte sonora y gráfica pues forman un todo. Aunque a veces maquinamos un poco con otras alusiones..., cosa que podrán descubrir aquellos que se fijen atentamente en la contraportada».

 

Al entrar en vuestro Bandcampes curioso descubrir la cantidad de apoyo y críticas positivas —la mayoría de fuera— que tienen vuestros trabajos. ¿Cómo suele ser la acogida de vuestra música al otro lado de nuestras fronteras?

Ángel: «Suele ser una acogida positiva aunque minoritaria. Somos conscientes de que el plano en el que nos movemos (y nos queremos mover) es underground».

 

 

Además del formato digital, el LP está disponible en vinilo de 12’... ¡luminescente! ¿De dónde vino esta idea de sacar un vinilo que brillase en la oscuridad?

Ángel: «Teníamos intención de hacer una edición un poco diferente, vimos la opción y finalmente no nos resistimos a tener este antojo».

 

¿Cuándo, y dónde, podremos sumergirnos en directo en vuestra Laniakea? ¿Qué puede esperar el público de un concierto de Kalte Sonne?

Ángel: «En estos momentos estamos organizando las primeras fechas e iremos informando en nuestras redes. El público se encontrará en un espacio y un tiempo que verá distorsionados por pasajes musicales que lo ayudarán a transportarse a dimensiones etéreas».

 

 

Por curiosidad, ¿qué pedales componen vuestro live set?

Ángel: «Para la guitarra el looper RC-30, que es el sustento de todo. Luego lo típico: unos delays, flanger y phaser, un overdrive y, el más importante de todos, un afinador... [risas]».

Miguel: «Para el bajo, overdrive (TS-9 y Fulltone Full Drive 3), phaser (Electro Harmonix Small Stone), delay, chorus y afinador, los clásicos de Boss. Sencillo».

Víctor: «Para la batería un Millenium PD-222 Pro Series con un eje Trick Drums P1V6DW... 😉».

 

¿Cómo resumiríais estos más de diez años encima de los escenarios? ¿Qué esperáis para los próximos diez?

Ángel: «Durante una década, destilamos la naturaleza de nuestro tiempo en 120 ciclos lunares. Y ahora, con la mirada puesta en el futuro, esperamos por lo menos otros 120 ciclos más, como se en cada fase lunar encontráramos la promesa de lo que está por venir. Somos testigos y partícipes en esta danza cósmica, atrapados entre la huidiza noche y la eternidad de nuestros sueños».

 

 

En la actualidad, ¿qué artista o grupo gallego nos recomendaríais? ¿Algún favorito que deberíamos conocer?

Ángel: «Por citar algunos artistas recientes que habían publicado disco en los últimos años: Lost Minnow (math rock), Zålomon Grass (rock psicodélico), MOURA (rock psicodélico con influencias folk), EME-SX (synthwave), Demo Rumudo (jazz fusión), Wealman (jazz-funk), LaMontagne & PicoAmperio (electrónica y art pop fusionado con cantigas medievales)...».

 

Si abriésemos vuestras cuentas personales de Spotify, ¿qué escucharíamos? 100% Sinceridad, 0% Vergüenza

Ángel: «Bueno, aquí es donde se ve un poco el eclecticismo de los componentes de la banda. A continuación dejo mis últimos álbumes: New World (2023) de Pettra, Manifestation (2019) de Oxidaksi, Activa Land (2015) de Land Switcher, Inspectral (2019) de MantisMash e Gateways of Consciousness (2012) de Kaminanda. Últimamente me muevo en otras vibraciones».

Víctor: «Desde detrás del bombo y los platos confieso que soy más de usar Bandcamp o Youtube Music que Spotify..., pero por suerte puntúo casi todos os discos que escucho y así no se pierden; ahí van los últimos treinta escuchados este año, sin filtros:

Catch Without Arms (2005) de dredg, GRiT (2024) de Beach Avenue, Monochrome (2024) de Rheia Gorecki, Eroded Corridors of Unbeing (2017) de Spectral Voice, Act IV: Rebirth in Reprise (2015) de The Dear Hunter, Odious Descent Into Decay (2019) de Cerebral Rot, El cielo (2002) de dredg, 冀西南林路行 (Inside the Cable Temple) (2020) de万能青年旅店 [Omnipotent Youth Society], IEI (2023) de ZØRZA, Stare Into Death and Be Still (2020) de Ulcerate, Pawn Hearts (1971) de Van der Graaf Generator, Yetchalal (2012) de Ukandanz, How It Ends (2023) de Primordial, Farmhouse (2000) de Phish, Victory Mixture (1990) de Willy DeVille, Guts of a Virgin (1991) de PainKiller, It's Understood (2000) de Estradasphere, Mythos (2024) de Abraham Cupeiro & Royal Philharmonic Orchestra, American Gothic (2023) de Wayfarer, Montrose (1973) de Montrose, Black Royal Spiritism – I - O sino da Igreja (2023) de RUÏM, Jazz på svenska (1964) de Jan Johansson, Reaching Beyond Assiah (2023) de Outlaw, The Rime of Memory (2023) de Panopticon, Flora é M.P.M. (1964) de Flora Purim, There's a Riot Goin' On (1971) de Sly & The Family Stone, Sweeney Todd: The Demon Barber of Fleet Street [Original Broadway Cast] (1979) de VVAA, Your Time to Shine (2021) de Monolord, The Key (1990) de Nocturnus, Some Other Stuff (1965) de Grachan Moncur III... y, a modo de curiosidad, Taylor Swift era quien me salía de primera en el Spotify Wrapped 2023».

Miguel: «En lo tocante a la escucha digital soy más de Bandcamp o Youtube. Ahí van unos cuantos del último mes entre descubrimientos y reencuentros: Circle Takes the Square, Fosco, Oscuro Culto, Level Spaces, Perturbator, Macroblank...».

 

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