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GERMÁN PRIETO: «EL ‘DESTINO’ DE CADA UNO ES VARIABLE E IMPREDECIBLE, ASÍ RESULTA EL CARÁCTER DE ESTE DISCO»

GERMÁN PRIETO: «EL ‘DESTINO’ DE CADA UNO ES VARIABLE E IMPREDECIBLE, ASÍ RESULTA EL CARÁCTER DE ESTE DISCO»
21 JULY 2025

Germán Prieto es un veterano de las cuerdas. Sus inicios se remontan a los primeros años de la década de los noventa y, con una trayectoria impecable tanto como músico de sesión como parte de otras formaciones (Los Hermanos Zapruder, Lonnegan), Prieto decide reinventarse y presentar su proyecto en solitario. Canciones nacidas durante el confinamiento, vivencias y experiencias personales se dan la mano a ritmo de pop, rock, blues o indie en una propuesta fresca y personal que, de momento, llena ya dos álbumes.

Tres años después de su disco debut como solista, Germán Prieto lanza Destino (Xonix Records, 2025), un segundo trabajo que «representa un viaje que, de algún modo, me consolida como artista en solitario».

 

Foto © Berto Medrano

 

Enamorado de la música desde tu infancia, tus inicios en esta disciplina se remontan a principios de los años 90. ¿Cuál fue, y cómo recuerdas, tu primer contacto con la música? ¿Qué hizo que, después de tantos años, sigas apostando por esta disciplina artística?

Germán Prieto: «El primer contacto que recuerdo con la música fue con un teclado Casio a finales de los 80, pero la verdad no era mucho mi rollo. Poco después probé la guitarra, que me gustó muchísimo más, y a los 15 o 16 años ya estaba tocando en un par de grupos con amigos del instituto.

En ese momento nunca imaginé que iba a ser una de las pasiones que iba a guiar mi vida, motivo por el cual a día de hoy sigo enfrascado en el mundo de la música».

 

Además de ser músico de sesión o formar parte de proyectos como Lou Reyes & Rockin’ Corsarios o Snatch, conocemos a Germán Prieto por estar detrás de la guitarra de Los Hermanos Zapruder y Lonnegan. ¿De qué manera dirías que estas experiencias grupales afectan, o moldean, tu carrera como artista en solitario?

Germán: «Afectan porque en la experiencia de un músico como yo, que toca una amalgama de estilos diferentes, me permite experimentar con canciones de texturas y sonidos muy diversos. Aunque en el fondo mi carrera en solitario tiene un enfoque “pop”, ya se trate de un tema cañero o de corte suave y lento».

 

 

Por cierto, ¿siempre fue la guitarra tu instrumento de referencia? ¡Porque en redesvemos cómo también le de las a las teclas!

Germán: «La guitarra es, sin duda, mi instrumento principal. En el último año estuve dándole también a los sintetizadores, secuenciadores y cajas de ritmos, pero realmente no soy “teclista” ni pianista en el sentido tradicional y, de hecho, algunos de esos apartados ni siquiera tienen teclas (lo que sucede con los sintes modulares, secuenciadores o samplers por ejemplo)».

 

Al hilo, ¿con cuántas guitarras sueles trabajar? Si tuvieses que escoger una, ¿cuál sería y por qué?

Germán: «Como toco de forma habitual en varios proyectos necesito guitarras adecuadas para determinados sonidos o estilos en su caso. Creo que tengo unas 16 o 17.

Para mi proyecto en solitario, y de quedarme solo con una, elegiría una Fender Lead II de 1979, un modelo raro que Fender fabricó de 1979 a 1982, guitarra con la que grabé la mayor parte del último disco, Destino. Lo cierto es que para mi propia música prefiero una guitarra que no tenga un sonido tradicional o convencional, como es el caso de esta en concreto».

 

Foto © Berto Medrano

 

Como comentábamos, en 2020 presentas Germán Prieto, tu proyecto en solitario; uno donde te reinventas como cantante y compositor. ¿Qué propicia esta nueva aventura... y cuánto tuvo que ver la pandemia y el confinamiento en esta decisión?

Germán: «A finales de 2017 ya había empezado a elucubrar con la idea de este proyecto en solitario, sobre todo porque esta vez quería cantar yo mismo mis canciones y no tener que depender de un cantante.

En enero de 2020 me decidí por fin a escribir varias canciones y a practicar mi voz como solista, puesto que hasta ese momento solamente había hecho coros para otros. Poco después, durante el confinamiento, aproveché para escribir bastantes canciones con la ayuda de Beti Piñeiro, que compuso algunas de las letras; de ahí surgieron, entre otras, “Camiñar” y “Fábulas”, que se incluyeron después en el primer disco, Salto al vacío.

Escribí 42 temas en total ese año, de los cuales llegué a grabar diez en el citado disco».

 

 

A lo largo de tu trayectoria, ya sea grupal como individual, dialogas con una variedad de géneros (rock, pop, americana, indie, blues...) y formas de expresión, pero ¿cómo describirías tu estilo sin utilizar etiquetas? ¿A que suena Germán Prieto?

Germán: «Me gusta decir que mi estilo suena “elegante”, pero lógicamente todo queda al criterio subjetivo del oyente».

 

En cuanto a las influencias, ¿qué artistas dirías que son, o fueron, claves en tu desarrollo artístico?

Germán: «Por no citar una inmensidad de artistas voy a destacar solamente un par de ellos. En la parte guitarrística citaría a Eric Johnson, con su estilo tan sofisticado y elegante. Por lo que respecta a la parte compositiva de canciones pop/rock destacaría a Ángel Stanich, que hace unas canciones brutales con letras muy logradas».

 

 

 

Salto al vacío (Xonix Records, 2022) es tu primer disco como Germán Prieto. El título sugiere un momento de riesgo o transformación... ¿Es así como lo veías tú? ¿Qué representa este «salto» en términos artísticos?

Germán: «El “salto”, en efecto, representa sobre todo cantar por primera vez mis propias canciones. En el pasado componía canciones que eran cantadas por otras personas».

 

Foto © Sue Rainbow

 

Aunque la mayoría de las canciones están en castellano, te escuchamos también cantar en gallego (“Camiñar”, “Se chove, que chova” e “A mirada azul”). ¿Cómo es la elección del idioma? ¿Por qué justamente estas piezas son cantadas en nuestra lengua?

Germán: «¡Esa es muy buena pregunta! Lo cierto es que nunca pienso a priori en el idioma en que voy a escribir la letra de una canción. Partiendo de la premisa que —cuanto menos en mi caso— lo habitual es componer primero la música y luego la letra, resulta que es la propia melodía de la canción a que me sugiere que idioma utilizar. En esencia, escojo el idioma que me parece que va a sonar mejor para cada tema».

 

 

Cortes como “Tu recuerdo”, “La noche llegará” o “Fue un error” sobresalen por sus letras melancólicas y nostálgicas, que invitan el oyente a sumergirse en un universo introspectivo. ¿Qué papel jugaron estas emociones en su composición? ¿Dirías que esta perspectiva más, digamos, vulnerable es una manera de conectar con el público?

Germán: «Al igual que pasa con la elección del idioma, el contenido de las letras para mi tiene que ir acorde con la armonía y melodía de cada canción; cuestión que, lógicamente, es bastante subjetiva, pero que yo procuro que no exista una discordancia entre la melodía y la letra.

Dicho lo anterior, la letra resulta introspectiva porque la música, desde un punto de vista abstracto, suena para mí de esa manera. No sabría decir si esa es una forma más especial o idónea para conectar con el público».

 

 

Por su parte, “Fábulas” destaca por la parte instrumental final, una brillante mezcla de guitarra y sutil percusión. ¿Cómo nació esta sección? ¿Qué importancia le de las tú al poder narrativo de la música cuando no hay letra que acompañe?

Germán: «Esa canción en concreto es de las pocas donde se compuso la letra antes que la música. De hecho, la letra al principio se hizo para otra canción diferente pero no encajaba bien con la música.

Por eso compuse una armonía con una sonoridad que hiciese recordar emociones como la nostalgia, o visualizar pasajes idílicos y personajes de fantasía, que es de lo que trata realmente la letra de la canción. Esto último intenté que también se mostrase en la parte instrumental final de la canción con un sonido de guitarra especialmente etéreo, propiciado por un largo eco y una densa reverb. En cierto modo, mi idea era que sonase similar a la banda sonora de una película de fantasía».

 

 

 

 

Estás presentando tu nuevo trabajo discográfico, Destino(Xonix Records, 2025), un largo definido como «un viaje musical de innovación, pasión y versatilidad». ¿Cómo describirías tú ese viaje? ¿A qué «destino» quieres que llegue el oyente cuando escuche el disco?

Germán: «Creo que se trata de un viaje que te lleva desde una experiencia sonora agradable y suave hasta temas que incitan la máxima energía. Desde luego, el “destino” de cada persona es variable e impredecible y así resulta el carácter de este disco».

 

Lo primero que escuchábamos de este álbum era “Roto por dentro”, a finales del año pasado. ¿Qué hizo que fuera este tema el escogido como sencillo adelanto?

Germán: «Bien, ese tema se grabó a parte en los estudios de Xonix Records por Lolo Arincón, el contrario que el resto del disco, que fue grabado y producido por Manu Rey. Por eso consideramos que era conveniente presentarlo como primer sencillo».

 

 

¿Cómo fue el proceso creativo de Destino? ¿Fue sistemático, intuitivo, te dejaste llevar por la emoción...?

Germán: «Soy una persona bastante ordenada y sistemática y voy grabando, aunque sea con el teléfono, las ideas que me van surgiendo y anotando cada canción. Pero, por otra parte (al igual creo que la mayoría de la gente que hace canciones) no me pongo un día y digo “voy a hacer una canción de esta onda” o lo que sea. Así que vas tocando, o cantando, y si sale una buena idea la grabo y trabajo luego en ella».

 

Foto © Beti Piñeiro

 

Desde “Cenizas” la “Como el agua entre los pies” o “Bágoas de sal”, en este trabajo cargas las piezas de matices y texturas ricas y cuidadosamente trabajadas. ¿De qué modo construyes estos pequeños universos sonoros donde confluyen la sutileza melódica de la música con la fuerza expresiva de la letra?

Germán: «Como ya dije antes, mi objetivo es siempre que la letra se ajuste a la armonía y melodía, que nos transmite la música desde un punto de vista abstracto e instrumental. No sé si siempre lo consigo, pero cuanto menos intento que el “universo sonoro” sea coherente».

 

 

Musicalmente, escuchamos una fusión entre lo acústico y lo electrónico y, últimamente, somos testigos de cómo «juegas» con diferentes sintes, pedales, loops... ¿Cómo llega esta exploración electrónica a ser parte de las canciones?

Germán: «En este disco hay sintes y algún artefacto raro como el famoso Stylophone, que puedes escuchar en el tema “Cenizas” y parece un sonido de sirena o alarma nuclear. Lo cierto es que mi experiencia con la música electrónica es bastante reciente, por lo que yo no grabé personalmente sintes en “Destino”.

Sin embargo, es mi intención grabar algún sinte —o cualquier máquina electrónica— en los próximos trabajos».

 

Foto © Sue Rainbow

 

¿Has pensado seguir cruzando fronteras sonoras? ¿Alguna que no cruzarías?

Germán: «Me gustaría grabar en el futuro canciones que tengan algún tipo de base electrónica y un sonido de voz más procesado. Por otra parte, quizás grabe un disco completo o EP de blues (cosa que me piden a menudo algunos allegados). A lo mejor, ¡incluso mezclo todo eso en la misma coctelera!

No se me ocurre ninguna frontera sonora que no cruzaría».

 

¿Tiene el “Ángel guardián” de este disco algo que ver con los “Ángeles caídos” del anterior? No es la primera vez que nos encontramos con algo así, así que no podemos dejar de preguntar si ¿hay algún hilo invisible que conecte ambos trabajos?

Germán: «Realmente no hay conexión en la letra de ambas canciones, pero bueno, quizás al menos de forma inconsciente, salieron ángeles en cada disco de una forma o de otra».

 

 

Volviendo al viaje de la que hablábamos antes... ¿qué tipo de viaje representa este disco para ti?

Germán: «Para mí representa un viaje que, de algún modo, me consolida como artista en solitario, porque con el primer disco sentía que no tenía repertorio “suficiente”».

 

Destino está producido por Manu Rey (Heredeiros da Crus, Luz Casal), al que también escuchamos, por ejemplo, en las baterías de “Roto por dentro”. ¿Cómo fue el trabajar con él en este álbum? ¿Cuánto de «culpa» tiene él en el sonido del disco?

Germán: «Querría aclarar que Manu Rey grabó todas las baterías y percusión de los once temas del disco. Además, hizo la labor de grabar y mezclar el disco personalmente (excepto “Roto por dentro”, que fue grabado y mezclado por Lolo Arincón de Xonix Records) y también se ocupó de la preproducción y producción por lo que, evidentemente, tiene bastante influencia o “culpa” en el resultado final sonoro del disco».

 

Foto © Berto Medrano

 

Ambos trabajos están distribuidos por Xonix Records, sello discográfico gallego independiente con más de una década de trayectoria. ¿Cómo está siendo tu experiencia junto a ellos?

Germán: «Como ya conocía a personalmente a Lolo Arincón de Xonix Records desde antes del primer disco, y el trato con él siempre ha sido fluido y agradable, no tuve ningún problema en “repetir” discográfica para Destino».

 

De momento, Destino ya ha sido presentado en directo el mismo día de su lanzamiento a principios de junio, pero ¿cuándo, y dónde, podremos volver a disfrutar de él en directo?

Germán: «Ahora mismo estoy preparando lo que serían los bolos de salas de conciertos, que normalmente se hacen en invierno. Tengo cerrados en octubre en la Sala The Trooper (Cangas) y en diciembre en la Sala Rebullón (Mos), pero han de confirmarse más en breve.

Para el verano tengo previsto tocar para el Ayuntamiento de Sanxenxo a principios de septiembre, aunque no está fijada la fecha exacta».

 

 

En la actualidad, ¿qué artista o grupo gallego nos recomendarías? ¿Algún favorito que deberíamos conocer?

Germán: «De lo último que escuché destacaría sin duda alguna a Zavala, que hacen una especie de pop con mezcla de instrumentos orgánicos y electrónicos muy interesante».

 

Si abriésemos tu cuenta personal de Spotify, ¿qué escucharíamos? 100% Sinceridad, 0% Vergüenza

Germán: «En mis canciones favoritas guardadas en Spotify puedes encontrar Alizz, John Scofield, Cupido, Ángel Stanich, Veintiuno, Xoel López, Mäbu... por citar algunos».

 

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