HABLÓ PABLO: «SE HABLA MUCHO DE LAS VIDAS QUE SE PERDIERON POR CULPA DEL RAP Y POCO DE LAS QUE SALVÓ»
Antes de ser conocido encima de los escenarios, lo era en las pistas de tenis; antes de ser Habló Pablo, se presentaba como Anubis Metal Jack. Habló Pablo es el proyecto en solitario de Pablo Valín (Sarria, 1986), letrista y MC gallego que, tras unos años en los que «paro de hacer música de manera seria», resurge con esta apuesta que combina rap con la poesía slam.
Tras haber lanzado un puñado de sencillos, y haber actuado en el Estadio de Riazor y el Palacio de los Deportes de la ciudad herculina, Habló Pablo publica su nuevo álbum, No soy nadie pero soy yo (2025), «mi disco más honesto hasta el momento».

Foto © Llum A. González
Antes de Habló Pablo (¡y de Anubis Metal Jack!), Pablo Valín ya era reconocido... ¡en las pistas de tenis! ¿Cómo pasaste de la raqueta al micro?
Habló Pablo: «Pues curiosamente comencé la rapear a los 14 años cuando estaba becado en el Centro de Alto Rendimiento. Allí, en la residencia donde vivíamos todos los deportistas conocí un amigo de Lalín que bailaba breakdance y fue lo que me animó a hacer mis primeras rimas. Hasta que tres años después, dejé el tenis y fue cuando comencé a volcarme ya de manera más serio en la música».
¿Qué puntos en común crees que hay entre la disciplina que hay que tener en el deporte profesional y la dedicación necesaria en la música?
Habló Pablo: «Creo que muchos puntos en común. De hecho, yo en la música trato de tener la misma disciplina que tenía al hacer deporte: cumplir horarios, ser trabajador, tener palabra, tratar de mejorar y aprender constantemente, etc...
Además de que son dos disciplinas en las que es muy importante aprender a manejar los nervios a hora de jugar/actuar».
Tu carrera artística empieza con Anubis Metal Jack, banda lucense de hip-hop y rap en la que eras el MC y letrista. ¿Cómo recuerdas estos inicios? ¿Qué papel jugaron en el posterior desarrollo de tu trayectoria como artista?
Habló Pablo: «Pues en esa etapa aprendí un montón de cosas, me pasaba días enteros metido en la casa de mi productor de aquella grabando desde la mañana hasta la noche de manera compulsiva. Fueron años hermosos en los que yo era un chiquillo lleno de ilusión, lo que me hizo tener una evolución muy grande en poco tiempo».
Con este proyecto musical llegas a ser galardonado como Mejor Artista Rap Independiente en los Premios Hip-hop 2010. Echando la vista atrás, ¿qué significó este reconocimiento para ti?
Habló Pablo: «Fue algo hermoso, sobre todo porque en aquella época el hip-hop español se centralizaba en Madrid y en las grandes ciudades. Pensar que yo, un niño de Sarria, consiguiese tener ese reconocimiento y que incluso la revista de hip-hop más importante de la época —la ya extinta Hip-Hop Life— llegase a considerarme como el mejor artista underground de aquel año fue algo que me llenó de orgullo. Aunque eso casi pertenece la época de los dinosaurios [risas], me sigo sintiendo muy agradecido».
Después de publicar seis largos bajo este seudónimo, y colaborar con grandes del género como Raekwon (Wu-Tang Clan) o Public Enemy, en 2022 inicias una nueva andanza musical como Habló Pablo. ¿Por qué esta transformación... y por qué llamarla así, «Habló Pablo»?
Habló Pablo: «Por una serie de circunstancias varias me voy desencantando y en 2016 paro de hacer música de manera seria y, aunque continúo escribiendo, no publico nada.
Consideraba que tenía que darle una vuelta tanto a mi proyecto musical como a mi vida en general. Teniendo siempre claro que iba a volver cuando llegase el momento idóneo y así fue como en 2022 decido volver con este nuevo proyecto bajo Habló Pablo, que es mi forma de firmar todas las opiniones que expreso en las canciones».

Foto © Pino Sartorio
Con este nuevo nombre, aunque no llegas a alejarte del rap o hip-hop, sí que notamos un giro en el ritmo, más lento y melancólico, y en las letras, más maduras. ¿Qué propició este cambio? Sin nombrar ningún género, ¿cómo definirías tu sonido?
Habló Pablo: «Creo que tienen que ver mis vivencias; quiero pensar que todas las cosas que me acontecen en la vida durante esos años me convirtieron en una persona más madura, con menos rabia y enfado del que tenía en el pasado.
Sigo haciendo rap mezclado con poesía slam, pero no me cierro a mezclarlo con ningún otro estilo y me gusta salirme de las convenciones del género, mezclando canciones enérgicas con otras de mayor introspección».
¿Sientes que cambió tu público con el cambio de un proyecto a otro?
Habló Pablo: «En cierto modo; antes era un proyecto de rap ortodoxo y ahora, con Habló Pablo, es un proyecto mucho más abierto. Creo que lo de ahora puede llegar a personas ajenas el mundo del hip-hop y tiene un mensaje más universal».

Foto © Llum A. González
Respecto a tus influencias, ¿quién dirías que tiene, o tuvo, especial impacto en tu manera de entender la música?
Habló Pablo: «Muchos artistas, empezando mucho tiempo atrás por los clásicos del rap norteamericano y también el rap francés actual. Fuera del rap, Leonard Cohen y mi artista favorito. También cantautores como Atahualpa Yupanqui».
Lo primero que escuchábamos de Habló Pablo era “Infancia” y “Adolescencia”, dos temas autobiográficos que conforman un viaje nostálgico y retrospectivo, como una vuelta a los orígenes. ¿Por qué escoger estas dos piezas en concreto como carta presentación?
Habló Pablo: «Puede que tuviese la culpa que en esa época hice varios viajes a Sarria, a las viviendas escolares en las que me crie, y me removió mucho. Una forma de autoconocimiento es echar la vista atrás para que la gente sepa de dónde vengo y también para recordármelo a mí mismo, para recordar mis orígenes».

En 2023 publicas “Forza Dépor”, un tema que unía el Deportivo y su historia con el sentimiento deportivista de la ciudad de A Coruña. Descubrimos que eres fan del Dépor desde niño... ¿cómo se siente componerle una canción a tu equipo de toda la vida? ¿E interpretarla luego ante un Riazor lleno?
Habló Pablo: «La primera vez que entré en el estadio de Riazor, de niño, fue algo muy especial y difícil de describir. Si aquel día me dicen que voy a actuar no una, sino dos veces en un mismo año en el Estadio creo que no me lo creería. Fue, sin duda, un sueño cumplido.
Además, creo que aquel Superdépor nos enseñó que desde la humildad, con trabajo, se puede llegar a conseguir cosas muy grandes».

Pero no es el único club de la ciudad herculina a lo que le pusiste banda sonora; “Coruña es naranja” es la canción que escribiste para el Básquet Coruña. ¿De dónde viene esta relación tan estrecha entre el deporte y la música?
Habló Pablo: «Pues una llevó a otra; después de sacar “Forza Dépor” me encargaron la composición de “Coruña es naranja”, lo que me hizo mucha ilusión, porque mi vida siempre giró entre música y deporte. Además que son dos canciones de identidad gallega y también le cogí mucho cariño al Básquet Coruña».

Nos causa curiosidad el sencillo “Escarapote”, un tema con más samples de los que estábamos acostumbrados a escuchar y que se presentaba con una portada (y un vídeo) de un peliqueiro... (y no de un escarapote [cabracho]). ¿Hay algo que se nos está escapando?
Habló Pablo: «Pero si os fijáis en la portada, el animal dibujado que tiene en la máscara el peliqueiro es un escarapote [risas]. Es el superhéroe que llega para impartir justicia [risas]. Un doble tiempo a fuego lento muy divertido y complejo técnicamente que es, además, la canción con la que estamos abriendo los directos».

Después de meses de adelantos, el 25 de abril veía la luz No soy nada pero soy yo (2025), el primero trabajo discográfico de Habló Pablo. ¿Cuál es la idea tras él?
Habló Pablo: «Supone mi vuelta definitiva la música; diez canciones que muestran de qué va este proyecto de Habló Pablo. Sin duda, mi disco más honesto y auténtico de momento hasta que salga el siguiente, espero, en el que ya estoy trabajando».
Como una especie de lemas motivantes, la canción “No soy nadie pero soy yo” empieza con un «estuviste perdido pero te levantarás, porque ni la derrota ni la victoria son nunca definitivas, abraza el mundo de lo imperfecto, donde fallar está correcto». ¿Este no rendirse, también se puede apreciar en otros temas —“Livertaz”, “Nunca se trató del resultado”— es este sentimiento el nexo de unión del álbum?
Habló Pablo: «Muy buena apreciación, sin duda este es el nexo de unión del álbum que incluso está presente prácticamente en todas las canciones del disco. Está dedicado a todas esas personas que como yo se sintieron perdedoras en algunos momentos de la vida. Por suerte, como digo en la canción, ni la derrota ni la victoria son para siempre».
El tema viene acompañado de un videoclip, realizado por Ferga’s Project y rodado en Lanzarote, en el que compartes protagonismo con el vasto paisaje desierto de la isla. ¿Cómo recuerdas la grabación del vídeo?
Habló Pablo: «Fueron dos días de rodaje y uno de localización. La idea de grabar en Lanzarote fue de mi mujer; estábamos escuchando las demos del tema y me dijo que, por el tipo de paisaje y por lo que contaba, le pegaba mucho rodarlo allí. Así que nos marchamos en noviembre con Olalla, mi realizadora de confianza que para mí también forma parte de este proyecto de Habló Pablo, y su chica Sonia.
Nos levantábamos a las 7:00 de la mañana y a recorrer las localizaciones y a seguir el itinerario que teníamos de rodaje hasta que se hiciese de noche. ¡Pateamos tanto que uno de los días pasamos 30 minutos de subida el Volcán de la Corona! Terminamos baldados pero muy contentos con el resultado».
En “Nunca se trató del resultado” rapeas «yo estuve perdido, yo estuve desubicado, y el rap me rescató para iluminarme como un faro». ¿De qué manera dirías, pues, que la música te «salvó»?
Habló Pablo: «A los 17 años me expulsaron del Centro de Alto Rendimiento en el que estaba y me quitaron la beca. Hasta ese momento te consideras un privilegiado y te hacen creer que eres especial. En el momento en el que te mandan para casa (de manera bastante injusta aunque no quiero aburrir con detalles), pues todo mi mundo se derrumba y caigo en una depresión. Hasta que empiezo a volcarme en el rap y encuentro una nueva ilusión y sentido a levantarme por las mañanas. Así que por eso le debo tanto a esta música.
Se habla mucho de las vidas que se perdieron por culpa del rap y poco de las que salvó, que son mayoría, como es mi caso».
En la oda a emigración que es “De orilla a orilla” haces referencia a la Argentina, país al que, de hecho, le habías dedicado una canción, “Gracias Argentina” (2023), con motivo del mundial de fútbol. ¿Qué mensaje y valores querías transmitir con estos temas?
Habló Pablo: «Un mensaje de unión, de respeto y tolerancia a toda la gente que tiene que emigrar.
La historia es circular y tenemos que recordar que nosotros somos tierra de emigrantes, así que es importante acoger con cariño a los que vienen como hicieron con nosotros en el pasado. También es una manera de agradecer a Argentina por acogernos, que se podría hacer extensible a toda Latinoamérica y muchos otros países como Suiza, por ejemplo».

Foto © Pino Sartorio
En “De orilla a orilla” escuchábamos a Candela Liste, mientras que, por ejemplo, en “Las ciudades arden” parte del protagonismo recae en el piano de Elsa Muñiz. ¿Cómo surgen estas colaboraciones? Además de lo obvio, ¿qué dirías que aportan ellas a los temas de los que forman parte?
Habló Pablo: «Pues las dos las conozco gracias a Fundación Paideia, y los programas SONEMERXENTE y Sonidos Emergentes,a los que les estoy muy agradecido.
Con Elsa tenía ganas de hacer una canción minimalista y rapear solo sobre piano estilo rap francés. Y Candela es una crack y fue la guinda del pastel en la canción “De orilla a orilla”. Le estoy muy agradecido a ellas y a todos los colaboradores del disco».
Tus composiciones destacan por ser una combinación entre rap y poesía slam; a la hora de componer, ¿tiene la letra un peso mayor que la música?
Habló Pablo: «Para mí las letras son sagradas, pero la letra no termina de coger todo el sentido hasta que está la música, así que letra y música se complementan y el sonido amplifica el sentido de las palabras».
Dices que «es un arma el ser vulnerable en el arte». ¿Qué papel jugó la vulnerabilidad en el proceso creativo de No soy nadie pero soy yo?
Habló Pablo: «Creo que llego a la música y a la escritura para darle forma de alguna manera a esa vulnerabilidad. Además, ya hay demasiados discos de rap en los que los MCs solo hablan de sus virtudes y esconden sus defectos. Esta vez me apetecía airearlos y compartir mis inseguridades sin miedo».

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En “Jerga Gallega” te alias con el grupo de cantareiras As Lembranzas para compartir la riqueza de la lengua gallega, algo que también reflejas en “Poesía Falada”. Sin embargo, la mayor parte de tu repertorio está en castellano, ¿por qué?
Habló Pablo: «Me gusta utilizar el bilingüismo como un arma y está presente en todo el disco. No me gusta forzar las cosas, hay canciones que para mí solo se pueden hacer en gallego y otras que tengo que hacer en castellano de manera natural.
Alguna canción más en gallego estaba en el repertorio, pero al final las decidimos dejar fuera y saldrán próximamente».
“O vaso que volve” es la canción que compusiste para Gestán Conteco, gestor de residuos, que llama a la reflexionar sobre el reciclaje, el respeto a la naturaleza y la importancia de actuar en comunidad. En tu opinión, ¿qué papel crees que tiene la música a la hora de despertar conciencias?
Habló Pablo: «Fue algo hermoso que me habían contactado para una campaña y una iniciativa tan chula. Creo que la música tiene mucho poder para remover conciencias. También para mí mismo fue una forma de pararme a pensar y ser más consciente de la importancia de cuidar nuestro planeta».
¿Hay algo que aún no hayas hecho y que tengas como objetivo artístico a corto o medio plazo?
Habló Pablo: «Todavía soy muy pequeñito y, por suerte, me quedan muchos sueños por cumplir».

Foto © Llum A. González
El concierto presentación de No soy nadie pero soy yo tuvo lugar el primer viernes de mayo en la Sala Garufa Club (A Coruña). ¿Cómo fue su acogida en directo?
Habló Pablo: «Fue una pasada la respuesta de la gente que estaba en la sala y, dos días después, todavía sigo de resaca emocional. Un día muy especial para mí, sin duda, por lo que significaba y por cómo se volcó toda la gente.
Quiero nombrar a todos los que se subieron el escenario conmigo: Charli Decora, Olalla Ferga, Paco (Sol34), As Lembranzas, Noa y Sara (Danza 10) ¡os quiero!».
Para los que aún no han tenido la oportunidad de disfrutar de tu música en directo, ¿cómo son los conciertos de Habló Pablo?
Habló Pablo: «Creo que es mi fuerte y mi principal virtud en la música, en los directos y donde cogen todo el sentido las canciones. Una combinación de momentos para moverse y bailar con otros más emotivos.
Además de que no somos la clásica formación de rap de DJ más corista como hacía antes; ahora voy muy bien acompañado por Charli Decora al piano, los coros y los controles, que también es parte del proyecto de Habló Pablo. Llevamos también batería, guitarra, espectáculo de baile y, además, para la presentación tuve la suerte de contar también con As Lembranzas, que son tres talentos muy grandes y con las que tuve una conexión muy especial en poco tiempo».
En la actualidad, ¿qué artista o grupo gallego nos recomendarías? ¿Algún favorito que deberíamos conocer?
Habló Pablo: «Tuve la suerte de coincidir con muchos talentos gallegos en el programa SONEMERXENTE así que cualquiera de ellos (MARIÁN, Catuxa Salom, Candela Liste, Javier Lago, Amoebo, ABRIL, Filloas, Verter GZ, Futuro Alcalde, French Riviera, Eris Mckenzie). Estamos en un momento muy bueno en la música en Galicia y eso es algo muy hermoso».
Si abriésemos tu cuenta personal de Spotify, ¿qué escucharíamos? 100% Sinceridad, 0% Vergüenza
Habló Pablo: «Una mezcla muy grande de géneros, desde rap hasta música clásica. Las cuatro últimas canciones que añadí hoy son de Salmo (un rapero italiano que es una máquina), Ashley Johnson, Mari Trini y Nick Cave... Pero si sigo para abajo la barrena es tremenda [risas]».

