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ATAQUE ESCAMPE: FORMACIÓN RENOVADA Y NUEVO TRABAJO TITULADO "A ALMA"

Ataque Escampe: Formación renovada y nuevo trabajo titulado "A alma"
13 JANUARY 2020

Con dos décadas en activo, Ataque Descampe es una de las más eclécticas y veteranas bandas de la música gallega y en gallego. Escriben canciones con salsa agridulce. Producen músicas tristes para escenarios con cortina roja, reverbs torturados e himnos a la derrota, pero también rock’ n’ roll para desabrochar las camisas, soul hilarante y, por qué no, ruido.

 

Su paso por SUNS Europe

Despidieron el 2019 por todo o alto: presentando su nuevo disco “A alma” y siendo finalistas en el SUNS Europe. Su paso por este certamen, conocido como el Eurovisión de las lenguas minoritarias –por lo que también pasaron artistas de la plataforma como Fran Pérez NARF, Uxía, Esposa o Espiño representando a Galicia–, fue toda una experiencia, tal y como nos cuenta para Galiciantunes Samuel Solleiro, uno de los guitarristas del grupo: “Cuando empezamos a tocar juntos éramos todos gallegohablantes (algunos, como yo, desde poco tiempo antes) y, dado que las letras tenían una importancia grande, no tenía sentido que fueran en ninguno otro idioma, ni lo tuvo nunca. La experiencia en la ciudad de Udine fue muy buena, y quizás lo que más nos chocó fue la distinta condición que tenía cada lengua en su país. Por ejemplo, no todos los grupos cantaban siempre en una lengua minorizada; a veces era la canción del concurso y poco más. En ese sentido los gallegos aún ni tan mal. Que conste que, aunque fue un orgullo representar nuestra lengua, no estamos muy cómodos haciendo proselitismo, y quien no escoge el gallego pues sus razones tendrá. A mí, personalmente, me parece totalmente natural que los grupos castellanohablantes canten en castellano. Cuando se canta en inglés lo entiendo menos. Me parece bien se es ese medio inglés del trap, o cuando se trata como una lengua inventada, como si fuera Magma o Sigur Rós, pero no sé qué motivos puede tener alguien para cantar en inglés correcto en 2020”.

La canción seleccionada fue “Arder”, que ya había sido sencillo de avance de “O discovermello (2014). Se trata de un pop rock de aire americano ilustrado con un videoclip dirigido por Mar Catarina.

 

 

 

Aquellos Ataque de «rock de serie B»

Para conocer los orígenes de Ataque Descampe, hay que remontarse al año 2001. En la residencia universitaria Monte de la Condesa (Santiago de Compostela), entre exámenes y comida china para llevar, nacía el grupo que, entonces, se autodefinía como “rock de serie B”. “La mayoría de nosotros aprendimos a tocar muy poco antes de integrar el grupo, o mismo – glups– durante”, rememora Samuel. “Desde que nos conocemos, allá por 2002, pasaron varios años –hasta 2007, cuando hicimos pública una maqueta– en que el grupo era un puro pasatiempo que nos sirvió para seguir aprendiendo con el poco material que teníamos a mano. Últimamente consideramos 2007 como el inicio del grupo y el anterior una especie de Prehistoria. Aunque siempre fuimos un grupo flexible por donde pasó mucha gente, creo que empezamos a sentirnos todos cómodos con su respectivo instrumento a partir de 2013 o 2014, cuando Roi Vidal pasó de la batería a la voz y yo dejé de tocar mal 15 000 instrumentos de cuerda y me propuse tocar mejor la guitarra eléctrica”.

Con letras irónicas y un sonido acústico y sucio, debutaban con “Ed Wood e a invasión dos paraugas asasinos” (A Regueifa, 2007), publicado en formato electrónico bajo licencia Creative Commons. “Galicia es una mierda” (A Regueifa, 2008) fue el provocativo título del álbum que sorprendía un año después con trece temas que cantaban a las “contradicciones existentes en Galicia, en el mundo y en la historia de la música” al ritmo de rock, folk y melodías propias de la tierra. Para su EP reverso, “Galicia es una fiesta” (A Regueifa, 2009) contaron con el productor Marcos Payno en la remezcla, instrumental y rítmica, de cinco cortes del anterior LP. Llegaba después “A grande evasión” (A Regueifa, 2009), un trabajo posmodernista con influencias cinematográficas y literarias, en el que la banda le ponía folk americano a su retranca gallega.

Manteniendo toda su esencia, en “Violentos anos dez” (A Regueifa, 2011) se acercaban al soul, y en el EP “Noites de agosto con Ataque Escampe” (Discos da Máquina, 2012) realizan un viaje por el mundo de la verbena y de las orquestas populares, en el que incluso se atrevieron con boleros, calipsos y cumbias. Tras estos trabajos, llegarían “O disco vermello” (Discos da Máquina, 2014), “B.S.O. Relatos americanos” (2015) y “Primeiros bicos” (Discos de la Máquina, 2017), diez temas que mezclaban blues del desierto, R& B de Nueva Orleáns y rumba del Congo, todo pasado por un sintetizador a pilas.

 

¿Adiós?

En 2018 lanzaban el díptico “Ídolos Adolescentes” (2007-2011) y “A Vida dos Animais” (2012-2018), dos LP que recopilan canciones inéditas «desperdigadas en lugares recónditos» rescatados de trabajos colectivos, homenajes, maquetas archivadas, algún directo, versiones y otros fondos de armario que sirven para seguirles el rastro, a lo que fueron durante estos años, a lo que aún son y también a lo que ya no son. Como esta revisión de la canción de Los Chunguitos en llave cumbia-rock fronteriza para la fiesta aniversario del Cineclube Compostela del año 2017, donde tocaron bajo el seudónimo Guateque Descampe.

 


 

El texto de presentación del disco finalizaba con la frase “Et nolebamus plus habere” (Y no queríamos tener más) que a muchos sonó la despedida: “era una frase de agradecimiento, de decir que fue muy bonito y que lo pasamos muy bien todos estos años [...] aunque hubo gente que interpretó esos discos como una despedida, nunca lo pretendieron ser. Cuando salieron ya estábamos trabajando en la nueva formación. El que pasa es que, como había muchos cambios, sabíamos que iba para rato y los pareció buena idea aprovechar para sacar el díptico. La idea era pasar página, pero también que no pasara tanto tiempo hasta que hubiera nuevo material”.

En este tiempo, «la banda del comienzo de los [años] veinte»–como así se presentaron en esta ocasión– se renueva con el regreso del primer vocalista, Alex Charlón, y las incorporaciones de Cibrán Tenreiro en la batería y Julio Vilariño en los sintetizadores. Para Samuel, el principal reto de esta nueva década consiste en “cambiar ciertas dinámicas de trabajo interno que tiene el grupo (cómo muchos otros, supongo) y que pueden resultar un poco tóxicas, demasiado masculinas, y sustituirlas por la paz y la armonía que da no mandar nunca ningún Whatsapp al grupo que tenemos sin un emoji de un corazón. Como esto probablemente no le interese mucho a nadie más que a nosotros mismos, en el musical nuestro plan a corto plazo es volver a los escenarios y seguir componiendo temas con esta formación para, a medio plazo, sacar un LP, porque lo de los EP está muy bien pero ahora somos casi todos señores de cierta edad y, como tales, unos nostálgicos de los discos enteros”.

 

Con A Alma y renovados

El pasado 28 de diciembre presentaban “A Alma” (2019), su trabajo número trece, que recoge cinco cortes atmosféricos, contemplativos, que asemejan cuerpos perdidos, vagando, flotando. En la presentación del EP, “citan” que según Arístides Quintiliano, existen, para Platón, tres almas: “una que, harta de los palos de la vida, conserva así y todo una especie de esperanza, que es catártica como el ambient de estadio y la furia de Poseidón; otra que, exiliada en las fronteras del reino, sueña con atletas pero ni así adormece, que quiere ser R& B y baila sexy, a pesar de todo, ante el espejo; una tercera que, desde el templo de la locura y atrapada en los bucles infinitos de la kozmische musik, desea con fuerza el regreso de los espíritus del Hades. Y después está el cuerpo, pero ese poco dura”. Una cita inventada por ellos, no así el teórico de la música griega que sí existió a decir verdad.

Al contrario de otros discos, “cada canción (de las tres que hay, porque la primera y la última son sintonías) tuvo su proceso, su historia, un poco como si cada una fuera una dimensión diferente del alma. “Espada Excalibur” es una canción relativamente antigua con muchos elementos programados, donde cada cosa estaba donde tenía que estar y el estudio fue más un registro. “As Cruces” fue todo el contrario, llegó al estudio como una nebulosa y fue cogiendo forma segundo trabajábamos, con partes casi improvisadas. “O que pode un corpo” es la más reciente y está un poco a caballo de las otras dos. En todo caso, todas pasaron por la mano de Hevi (Malandrómeda, Fluzo) que fue casi un proceso de alquimia, y eso es el más especial que tiene el disco. Cuanto al del 13.º disco... Depende, porque para eso hay que contar como discos “Papá borracho/Alan Lomax”, que fue un adelanto de “Primeiros bicos”, “Relatos americanos”, que es ante todo un libro, las remezclas de “Galicia es una fiesta”... A nosotros nos resulta más práctico contar solo los discos que tuvieron edición física y decir que es el séptimo. Así que aún falta tiempo para llegar al 13.º y que nos caiga un escenario arriba de la cabeza”.

Este «alma» suena a homenaje pop a otros géneros como el soul minimalista, el ambient progresivo alemán o el mismísimo rock de estadio. “En estas canciones cuadramos mucho en escuchar mucho krautrock, los discos de rock de Brian Eno o el Bowie de finales de los 70, y también mucho rap y R’ n’ B y bandas sonoras setenteras. También descubrimos un día que había un guilty pleasure –o no tan guilty– con el que todos coincidíamos, que era Supertramp. Supongo que todo eso está más o menos presente”.

En el primero videoclip  “O que pode un corpo” aparecen enfundados, incluso escondidos, en unos trajes de croma, que se entremezclan con la «versión niña» de los Ataque Descampe en los 90. “El título “A alma” –afirma Samuel– debe remitir necesariamente al cuerpo y que de hecho es más un disco sobre cuerpos que sobre almas (de hecho la palabra “cuerpo” se repite en las tres canciones). Tanto es así que uno de nosotros, mientras hacía posturas para la primera parte del videoclip, resbaló con el croma y partió un brazo, así de frágil es el cuerpo”.

 

 

En cuanto a los artistas o grupos gallegos que nos recomendaría, confesa que hace poco se lo preguntaron en otra entrevista; lo puso en común con el resto por el Whatsapp y salieron nombres como FAIA, Pantis o la última canción de Oh Ayatollah! “Después a mí me gustaron últimamente cosas de Laura Lamontagne & Pico Amperio o de Os Amigos dos Músicos, y siempre está gente que –creo– no sacó disco en 2019, como Malandrómeda, Mounqup o Emilio José. Ya en 2020, también escuché a GLITCHGIRL, porque cené en un bufete chino en Fin de Año donde tenían la tele puesta y salía en el programa First Dates”.

En su cuenta de Spotify no tiene ninguna vergüenza en mencionar todo lo que tiene en el historial: FKA Twigs, Max Roach, Miles Davis, Bruce Springsteen, David Bowie, Macha y el Bloque Depresivo, Wilco, Ariel Pink, Carpenters, The Replacements, Patti Smith, Television, Fleetwood Mac, Steve Hackett, Los Chichos, Scritti Politti, Juan Pardo, The Cars, Bernard Lavilliers, Supertramp y Ataque Escampe. “Aunque no todo me gusta por igual (por ejemplo Springsteen, de quien otros del grupo son muy fans, no me entusiasma, pero lo estuve escuchando para mirar unas cosas de sonido), del anterior el único que me da vergüenza que esté ahí es Ataque Descampe, y juro que fue solo de comprobar que las canciones estuviesen correctamente subidas a la plataforma”.

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