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XOSÉ LOIS ROMERO & ALIBORIA: PERCUSIÓN TRADICIONAL COMO PROPUESTA DE VANGUARDIA ÚNICA Y ORIGINAL

XOSÉ LOIS ROMERO & ALIBORIA: PERCUSIÓN TRADICIONAL COMO PROPUESTA DE VANGUARDIA ÚNICA Y ORIGINAL
11 MAY 2020

En la enciclopedia de su vida, lo califican como intérprete, compositor, productor, acordeonista y arreglista. Xosé Lois Romero (Oleiros, 1970) está considerado, además, como uno de los mejores percusionistas del país y un nombre clave en el rexurdimento de la música gallega de las últimas décadas; su carrera capta la versatilidad y continua búsqueda de nuevos caminos de expresión, llenos de sensibilidad y tradición.

 

Si escribimos «Xosé Lois Romero» en el buscador de la plataforma aparecen cuatro resultados: Vaamonde, Lamas & Romero, Azougue, aCadaCanto e Xosé Lois Romero & Aliboria, cuatro proyectos muy diferentes unidos por un hilo común: la fusión del trad gallego con la world music, en mayor o menor medida. ¿Cómo describirías la evolución de Xosé Lois en cada uno de ellos hasta la actualidad?

Xosé Lois: «Toda mi vida musical está marcada por la manía de crear sonoridades contemporáneas a partir de nuestra tradición. Lo hice desde mi primera formación, el cuarteto tradicional Leilia Dora, pasando por la compañía Nova Galega de Danza y por los cuatro proyectos que nombras, entre otros, y siempre tuve la necesidad de no repetirme, de no acomodarme en una sonoridad, sino de enfrentarme siempre a nuevos formatos que supongan un reto para mí y me enriquezcan interiormente. Cada uno de los grupos desarrolló una faceta totalmente distinta a la mía cómo músico, bien sea como compositor, acordeonista, percusionista, arreglista, director, líder o músico de banda, y me siento muy cómodo en ese viaje  impredecible, y muy orgulloso de haber experimentado la música gallega desde perspectivas tan distintas».

Además de músico y compositor, eres director musical; fuiste co-fundador de Nova Galega de Danza y participaste en espectáculos como, ‘Terra de Soños’ de Fuxan os Ventos, en los arreglos y dirección musical, y en varios montajes del Ballet Rei de Viana o del Centro Coreográfico Galego. ¿Qué huellas quedan de aquel Xosé Lois Romero que componía para danza y teatro?

Xosé Lois: «Yo siempre visualicé la música de una manera muy escénica, probablemente porque me siento tan actor como músico, aunque prevalezca lo segundo, y en la mayoría de mis proyectos compuse música para acompañar al baile o performances escénicas, y me gusta hacer música con esa finalidad. Aunque ahora no lo estoy haciendo, dentro de mí siempre está latiendo la necesidad de montar algo de música teatral o teatro musical. Llegará en su momento».

 

 

Hace unos años que Xosé Lois Romero abría un nuevo capítulo junto con Aliboria —Alejandra Montero, Noa Migal, Mariana Montero, Belém Tajes, Andrea Montero, María Montero  y Cristina Sánchez (voces, percusión)— un colectivo de músicos gallegos que no son simples alumnos, son músicos que cuentan «con una larga trayectoria en el ámbito de la música tradicional, un conocimiento amplio y sólido del folclore y con una contrastada calidad que les permitió poner en práctica sofisticadas combinaciones rítmicas», afirmaba Romero.

 

Xosé Lois Romero & Aliboria es un grupo de voces jóvenes que, bajo la dirección de Xosé Lois, reinventa los cantos y ritmos castizos de Galicia, llenándolos de fuerza, raza y tierra. ¿Cómo surgió el proyecto y la colaboración? Echando la vista atrás la aquellos primeros ensayos, ¿esperabais tener la gran acogida que estáis teniendo u os cogió «por sorpresa»?

Andrea [Aliboria]: «El inicio de Aliboria fue, en cierto modo, involuntario. Xosé Lois siempre apostó por las posibilidades de la percusión tradicional y fue esta manía la que lo llevó a impartir cursos en los que enseñaba su manera de tocarla. En un de estos cursos, nos agrupamos gente de la zona de las Mariñas que empezábamos a trabajar hasta que llegó un momento en el que crear el grupo fue algo inevitable.

Echando la vista atrás, creo que tuvimos siempre un concepto muy claro del que podría llegar a suponer Aliboria. Desde el principio surgió un vinculo muy especial entre nosotros y con lo que estábamos creando, teniendo la percepción de que era algo novedoso que podía aportar cosas muy interesantes a la música gallega».

 

Formado por mujeres y hombres que representan una generación de músicos con un conocimiento profundo de nuestro folclore y una calidad técnica impecable, Xosé Lois Romero & Aliboria es una pieza llave de un puzle que comenzasteis a construir sobre el rexurdimento de la música popular en Galicia. ¿Cómo encaja el proyecto, musicalmente hablando, en esta reinvención y renovación de nuestra música popular? ¿Qué papel jugáis?

Antonio [Aliboria]: «El punto de partida del grupo es la puesta en valor de la percusión tradicional gallega y las voces de las mujeres. En cuanto a lo que podemos aportar en esa renovación, me lleva a pensar que el folk, desde hace décadas, fue quien de renovar la música tradicional desde una perspectiva especialmente instrumental, tanto en repertorio, composición y formatos. En este proyecto le dimos la vuelta a eso apostando por otra sonoridad, con técnicas y recursos rítmicos de la percusión tradicional, pasando también por armonizar las voces partiendo de melodías tradicionales, componiendo temas o incluso arreglando temas no gallegos.

Pienso que la etiqueta folk sirve para un arreglo de una muiñeira tradicional con gaita y violín, pero no para una composición en la que el canto, las panderetas y las sartenes son las protagonistas. Creo que, junto con otros grupos, estamos abriendo una nueva vía para la música popular contemporánea».

 

 

Su fuerza vocal junto al original tratamiento de todo tipo de percusión en clave tradicional gallega hace que sus melodías se disfruten más con el corazón que con la cabeza.

 

¿Qué supone Aliboria para Xosé Lois Romero?

Xosé Lois: «La materialización exitosa de una ansia que tengo desde niño: la puesta en valor de las posibilidades de la percusión tradicional y de la manera tradicional de cantar en Galicia como una propuesta de vanguardia única y original, no solo en Galicia sino también para el resto del mundo».

 

¿Qué supone Xosé Lois Romero para Aliboria?

Cristina [Aliboria]: «Xosé Lois es la cabeza pensante, el que, después de escuchar las piezas le da la forma Aliboria. En este segundo disco hasta se animó a componer la mayor parte de las piezas, tanto música como letra, conservando el sabor tradicional. De hecho algunas acabarán incorporándose con normalidad al repertorio tradi, estoy segura».

 

Utilizáis instrumentos de percusión y objetos de nuestra vida cotidiana, como los bombos, panderos o pandeiras, tambores, panderetas, sartenes, tarrañuelas, conchas, latas, azadones o piedras, para crear melodías de llenas fuerza y colorismo tímbrico. ¿Qué premisas seguís a la hora de escoger estos objetos-convertidos-en-instrumento? ¿Cómo los combináis con la percusión tradicional? ¿Qué creéis que aportan a vuestra música?

María [Aliboria]: «La mayoría de los instrumentos y objetos cotidianos que empleamos en Aliboria forman parte del universo de la música tradicional. El uso de algunos de ellos, como la pandereta, el tamboril o el bombo, está más extendido por toda la geografía gallega. Otros como la sartén, la lata o la pandeira se limitan a zonas más concretas, sobre todo como acompañamiento al canto. No se trata de escoger, sino de intentar emplear todos los elementos que llegaron hasta nosotros a través de la cultura tradicional y el saber popular e incorporarlo al lenguaje actual.

Es cuestión de ir experimentando con ellos, de ver cómo casan entre sí en una pieza determinada y jugar con las distintas tímbricas hasta llegar al efecto deseado.

Lo que nosotros hacemos es mezclar los ritmos propios de la tierra con patrones más contemporáneos. Actualizamos la manera de tocar los instrumentos sin perder la esencia que los caracteriza, creando un conjunto en el que los diferentes timbres y sonidos encajan perfectamente y en el que todos los elementos, desde el charrasco hasta las piñas, tienen protagonismo».

 

 

Hablando de objetos, ¿qué significado tiene la llave que aparece en las portadas de ambos discos?

Xosé Lois: «La llave condensa varios conceptos que nos gustan. Por una parte, con ella se toca la sartén, dos utensilios cotidianos que la creatividad popular convirtió en instrumento musical al juntarlos. Es un símbolo universal de apertura, de clave, de liberar algo cerrado. Además ocurrió que, en pleno proceso de nuestro primer disco, encontré por la calle una llave muy curiosa de ese tipo y me pareció una señal. Por último, la incorporación de la «A» hace referencia a Aliboria, pero también a la alegría, algo muy presente en el grupo, y es un juego con el tema ‘La llave de la alegría’ de Eliseo Parra.

Además de músico, soy diseñador gráfico y la imagen de la llave tiene una fuerza visual indiscutible; pienso que nos va a acompañar siempre».

 

En su primer trabajo conjunto, homónimo, Xosé Lois Romero & Aliboria consiguen que cada uno de los instrumentos suenen en su justa medida, gracias a la revolucionaria forma de tocar y los arreglos magistrales en la reinvención de nuevos patrones rítmicos. Innovadora fue también la grabación del disco, llevada a cabo en una residencia artística de cuatro días en la aldea rural Casa Gasamáns, donde alternaban sesiones de grabación con conciertos privados para un público convidado. Cantos, aturuxos y bailes llevaron a Xosé Lois Romero & Aliboria (2016) a ser finalista de los Premios MIN de la Música IndependientePremios Martín Códax da Música y los Premios Opinión da Música Raíz.

 

Vuestro debut discográfico, Xosé Lois Romero & Aliboria (2016), fue grabado de una manera innovadora, en una residencia artística de cuatro días en la aldea rural Casa Gasamáns, donde alternasteis sesiones de estudio con conciertos privados para un público invitado. ¿Qué recuerdos guardáis de aquella experiencia?

Mariana [Aliboria]: «Gasamáns marcó un antes y un después para nosotros, no solo a nivel musical, sino también a nivel personal. Esta manera de grabar nuestro primer disco nos permitió crear un ambiente familiar, cómodo y poco convencional que, posiblemente, sea la esencia de Aliboria como grupo. El hecho de cerrarnos allí durante cuatro días y convivir 24 horas al día los dio momentos inolvidables que, sin duda, nos unieron más que nunca, forjando la gran amistad que tenemos hoy en día entre nosotros, que es algo que, creemos, se hace notar encima del escenario.

Fue una experiencia única pero también intensa, ya que convertir un salón de una casa rural en estudio de grabación por el día y en sala de conciertos a la noche, y conseguir que las características fueran las adecuadas para ambas situaciones, fue todo un reto. Además, complementar las grabaciones con los conciertos supuso un esfuerzo grande, sobre todo a nivel vocal, puesto que cantar durante todo el día hace que la garganta esté cansada de cara a la noche. Pero aun así, todo valió la pena, pues la respuesta que teníamos tras cada concierto era positiva y nos daba la energía necesaria para grabar temprano al día siguiente. Así, empezamos a ver que lo que estábamos haciendo era algo excepcional y que nuestra propuesta podría llegar a todo tipo de audiencia.

En definitiva, fue allí, en Gasamáns, donde empezamos a creer en nosotros, donde de verdad nació Xosé Lois Romero & Aliboria».

 

 

Cuatro años después, Xosé Lois Romero & Aliboria lanzan Latexo (Raso Estudio, 2020), su segundo trabajo de estudio; un LP en el que el combo gallego traslada el rugir de la tierra, «algo que llega desde el corazón, pero que pasa por las vísceras y se convierte en una suerte de zumbido tribal, de folclore racial y de estallido musical» ¡… a 156  ppm! Y es que si la tierra late, alguien tendrá que hacer de mediador para transformar ese son.

 

Por fin, en marzo, pudimos escuchar vuestro Latexo (Raso Estudio, 2020), un disco en el que mantenéis el pulso por lo tribal y lo ritual a la vez que renováis los códigos de nuestra música tradicional, entre los que el elemento vocal, con mucha a capela o temas compuestos para voz. ¿Cómo fue el proceso creativo? ¿Cuál es el punto de partida, la voz, la percusión? ¿Cómo se conjugan?

Jorge [Aliboria]: «Latexo supone un gran punto de inflexión para Aliboria. Si veníamos de un disco marcado por un corte puramente tradicional con varias canciones «conocidas» dentro de la música de nuestra tierra, pasamos a un nuevo trabajo que combina composiciones propias con versiones de otros artistas, pero siempre dándole ese olor a raíz que caracteriza a Aliboria. Los temas parten de una melodía y una letra a las que se le suman los arreglos de percusión buscando la dosis justa entre graves (bombos y tambores) y agudos (sartenes, latas) que conformen temas lo más equilibrados posible entre todos los elementos».

 

 

Compuesto por diez canciones tan próximas a los sonidos de transmisión oral del folclore gallego de los últimos siglos, como a los sonidos de la África más indigenista, Latexo presenta un romanticismo armónico y coral de la música sagrada junto a esa sensación de poderío que impone el haka de los All Blacks de Nueva Zelanda. ¿De quién, o de dónde, vienen estas influencias de ritmos tropicales y africanos? ¿Qué hay detrás de este latido-fusión de world  music con folk-trad gallego?

Xosé Lois: «No hay una intención directa de imitar o utilizar ritmos o recursos africanos o tropicales, pero cuando solo se trabaja con percusión, nuestro imaginario nos lleva automáticamente a las referencias que tenemos y que provienen normalmente de esas latitudes. Lo que sí que existe es la intención de crear un lenguaje tan sólido y referencial como los que nombras utilizando exclusivamente nuestros instrumentos tradicionales de percusión, que son muchos y con muchas posibilidades, sin necesidad de sustituirlos por instrumentos foráneos como se viene haciendo desgraciadamente en la música gallega desde los inicios del folk. A partir de ahí, nuestro repertorio está abierto a todo, desde el repertorio tradicional gallego, hasta composiciones propias y versiones de músicas de cualquier autor y estilo».

 

Recordamos la «A» de Aliboria, alegría… y alianza. En el segundo trabajo de Baiuca, Misturas (Raso Estudio, 2019), escuchamos parte del repertorio del álbum debut de Xosé Lois Romero e Aliboria; un LP que recupera, resignifica, remezcla y redimensiona el sonido del colectivo a través de la genética del artista y productor, conectando la música tradicional gallega con la música electrónica más vanguardista.

 

Desde hay un par de años colaboráis con Baiuca, junto al que que sois partícipes de su fusión más vanguardista de la música eléctronica con las raíces más puras y salvajes de nuestra tierra. ¿Cómo estáis viviendo esta colaboración, la combinación tan, aparentemente, dispar de los samples de la electrónica con las melodías de la percusión y vuestras voces? ¿Qué es para vosotros esta folktrónica experimental y geosónica que sale junto a Baiuca?

Alejandra [Aliboria]: «Lo que hace Baiuca mezclando electrónica con música tradicional podría parecer una apuesta arriesgada, ya que son dos estilos que, en apariencia, parecen no tener nada en común. Pero, la verdad, es que presentan ciertas similitudes entre sí, como por ejemplo, que ambas son músicas muy rítmicas; las dos tienen también ese elemento hipnótico de trance sugestivo y magnético.

Baiuca consigue una perfecta conjunción, dándole a su música unas pinceladas de la estructura de las piezas tradicionales gallegas. Lo que está haciendo es, en cierto modo, una actualización del folclore, trasladando melodías antiquísimas al presente, y poniéndolas la disposición de miles de personas, sobre todo gente joven que estaba total y completamente desinteresada y desconectada de la música de cuajo de su tierra.

Por tanto, colaborar con él y ser partícipes de algo tan importante y que está teniendo tan buena aceptación y repercusión es una experiencia muy hermosa y gratificante».

 

 

Ante el actual estado de emergencia sanitaria provocada por la COVID-19, sin compromiso y con todo nuestro cariño, ¿cómo estáis afrontando la situación? ¿Qué os parece la iniciativa de trasladar los conciertos a las redes sociales?

Ramón [Aliboria]: «Pues la situación actual está siendo muy complicada; por un lado, la falta total de ingresos por el parón de la actividad musical, que ya no estaba muy boyante y con unas  condiciones laborales más que pésimas, y con un horizonte completamente oscuro al no ver una pronta solución y regreso a la actividad ‘normal’.

En cuanto a trasladar los conciertos a las redes sociales, no lo veo factible. Por una parte, la sociedad fue educada en un consumo cultural gratuito y, si ya era complicado que el público pagase una entrada para ir a un espectáculo, más complicado veo que paguen por ver algo en la red teniendo en cuenta los miles de contenidos gratuitos de los que disponen.

También, como músico, no veo factible los conciertos por las redes, pues estaríamos perdiendo el contacto con el público y la calidad sonora dejaría mucho que desear, ya que muchas veces digerimos este tipo de contenidos con unos medios técnicos inapropiados para poder sacarle todo el provecho al espectáculo que estaríamos escuchando y viendo».

 

Nos despedimos, como no podía ser de otro modo, con las recomendaciones de los artistas y grupos gallegos favoritos de Aliboria y las escuchas de Xosé Lois Romero en Spotify.

 

En la actualidad, ¿qué artista o grupo gallego nos recomendaríais? ¿Algún favorito que deberíamos conocer?

Noa [Aliboria]: «Personalmente, me gustan mucho Tanxugueiras, ya un grupo estrella, y siento que estamos en el mismo barco de recrear la música vocal gallega. Otro grupo del que también disfruto, menos conocido y muy distinto a ellas, es el Comando Curuxás. Lo recomiendo».

 

Si abriésemos tu cuenta de Spotify, ¿qué escucharíamos? 100% Sinceridad – 0% Vergüenza.

Xose Lois: «Mi universo musical siempre fue muy vasto y ecléctico. Si miráis hoy mis escuchas recientes de Spotify aparecen referentes del jazz étnico como Avishai Cohen o Tigran Hamasyan, fusiones contemporáneas de la música hindú como Nitin Sawhney o Shankar Tucker, bandas sonoras de Hans Zimmer o Ennio Morricone, nuevos virtuosos como Cory Henry, Snarky Puppy,  Jacob Collier o Becca Stevens, clásicos como Steve  Wonder, Peter Gabriel, Phil Collins o Michael Jackson... y mucho más. Sobre todo, me gusta descubrir grupos o artistas que desconozco y me sorprendan gratamente. Todas las músicas tienen cosas de las que aprendo y que puedo aplicar en mis composiciones».

 

 

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