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PABLO VILA: «"IMPRESCINDIBLES" ES UN TRABAJO QUE, ADEMÁS DE HOMENAJE A LA POESÍA, TAMBIÉN ES EXPRESIÓN DE LA GUITARRA»

PABLO VILA: «"IMPRESCINDIBLES" ES UN TRABAJO QUE, ADEMÁS DE HOMENAJE A LA POESÍA, TAMBIÉN ES EXPRESIÓN DE LA GUITARRA»
3 AUGUST 2020

Cimentada en artistas estatales como Carlos Goñi (Revólver), Quique González o Leiva, e internacionales de la talla de Bruce Springsteen, Jackson Browne o The Black Crowes, la carrera en solitario de Pablo Vila está escrita a tinta y guitarra. Guitarrista, cantautor y poeta vigués, se estrenaba con Noches Largas (2018), un álbum de lo más personal compuesto por diez cortes entre medios tiempos, rock ‘n’ roll y canciones de autor pop-rock. Vila «canta las canciones que escribe y escribe los versos que vive», en letras agudas y sinceras, cargadas de ironía, con las que transmite su visión crítica y vitalista de temas sociales y humanos en unos directos enriquecidos, con más ritmo y un sonido en evolución constante.

En permanente estado de creación, Pablo Vila presenta un nuevo trabajo discográfico, Imprescindibles (2020), un homenaje sonoro a los poetas de sus noches más largas, un puñado de sus poemas más significativos al son de la guitarra española.

 

 

Descubrimos que a los 9 años ya componías tus primeros versos y, a los 11, tocabas las primeras cuerdas de una guitarra. ¿Fue siempre este tu instrumento de referencia? ¿Recuerdas tu primer contacto con la música?

Pablo Vila: «Desde que recuerdo, de niño siempre sentí fascinación e inclinación por la guitarra. El primer recuerdo que tengo de ella es en el colegio, en una tarde en la que un compañero de mi curso vino a tocar la guitarra al aula; viéndolo allí, delante de nosotros, pensé: ‘yo también quiero tocar’. Pero no fue hasta el curso siguiente cuando comencé a recibir clases de guitarra, como actividad extraescolar, después de insistir una y otra vez a mi padre para que me comprase una guitarra.

Dos años después fui a un concierto que me cambió la vida. Paco de Lucía actuó con su sexteto en el teatro García Barbón de Vigo y salí de allí atónito; pasé mi adolescencia queriendo ser Paco de Lucía».

 

Los Jekyll, Ídem, The Lyriums y Salitre son algunos de los grupos de los que formaste parte durante tus inicios encima de los escenarios. ¿Cómo ves ahora toda esa época? ¿Qué te empujó a dar el salto en solitario?

Pablo: «Pues la veo con mucho cariño y distancia; fueron experiencias magníficas que me ayudaron a crecer como persona y músico, no cambiaría nada de lo que viví con ellas. Fue un recorrido intenso por diferentes estilos de moda: garage, rock and roll, rock, psicodelia, cover… hasta llegar a la creación propia.

Lo de dar el salto en solitario fue por la gente que me escuchaba y conocía mis canciones, y porque necesitaba mostrar mi faceta como compositor y cantautor, ya que en la mayoría de estos grupos en los que me formé yo era el guitarrista, a pesar de que siempre hice canciones, desde pequeño».

 

Te presentas con un «escribo los versos que vivo», y, teniendo en cuenta que la música sirve para contar, y cantar, historias, propias o ajenas, ¿cuánto de autobiográfico hay en tu primer trabajo, Noches Largas (2018)?

Pablo: «Pues en este caso la respuesta es sencilla, totalmente autobiográfico. En las canciones que están por venir, en nuevos trabajos, ya hay mezcla, pero Noches Largas es un manojo de canciones, algunas de cuando tenía 15 años, que relatan con intensidad, y una pizca de ironía, experiencias vividas y emociones sin más, con toda la crudeza, espontaneidad y, a veces, amargura, de muchos años de vivencias y composiciones. Es un álbum de expresión íntima y personal, pero de temática universal, por cuanto que son experiencias que a todos, en mayor o menor medida, nos han marcado».

 

 

Al escuchar tus letras, podemos intuir un poco de donde viene tu inspiración, pero ¿cuáles dirías tú que son tus referentes musicales? ¿En quién, o qué, se inspira Pablo Vila?

Pablo: «A mí siempre me atrapó el sonido del rock, o rock and roll, de los 60, 70, 80… Jackson Browne, Tom Petty, los Stones, los Beatles, Springsteen, The Band… y tantos otros. Aunque nunca puedo olvidar la música en castellano, creo que gracias a Revólver, Los Rodríguez, Quique González, Leiva… soy el cantautor que soy sin olvidar, jamás, a mi padre como guitarrista y músico: Paco de Lucía».

 

Imprescindibles es tu último trabajo, para el que escogiste seis autores para musicalizar algunos de sus poemas. ¿Cuál fue la razón de escoger esos poetas y esas piezas? ¿Sientes predilección especial por alguno de ellos?

Pablo: «Imprescindibles es un trabajo en el que, además de rendir un homenaje a esos poetas, lo que quería era darles también las gracias. Todos ellos son parte ‘imprescindible’ de mi vida, me acompañan siempre; los leo a menudo, me inspiran constantemente.

La elección de los textos… escogí los que, dentro de mi gusto, más representaban, a mi juicio, el espíritu de sus almas en consonancia con mi sensibilidad. Y no, no hay ninguno por encima de los otros, la vinculación con ellos es de absoluta admiración y gratitud».

 

 

Aunque Lorca escribió seis poemas en gallego, en ‘La seguiriya’ decidiste traducir e interpretar en gallego las coplas de ‘La guitarra’ (del Poema de la siguiriya gitana), para repetirlas después en su lengua original, el castellano. ¿Cuál fue la razón? ¿Y por qué precisamente traducir una seguiriya, quees uno de los palos del flamenco?

Pablo: «Decidí traducir el poema por el motivo que contáis y en mi búsqueda por querer plasmar lo que podría sentir en su alma, lo que a Lorca podría gustarle escuchar. Lorca sentía una atracción especial por el gallego que plasmó de forma genial en seis poemas llenos de su expresividad y emoción; decidí poner el texto en los dos idiomas como forma de acercarme más a él.

Elegí este poema, hermoso, directo y emotivo, porque [se] lo dedica a la guitarra, mi instrumento; y, porque como dije antes, mantengo una vinculación especial con el flamenco —en este caso una seguiriya— desde niño. Aunque este tema nada tiene que ver, en lo que atañe a la métrica y a la música, con una seguiriya.

Imprescindibles es un trabajo que, además de homenaje a la poesía, también es expresión de la guitarra. Quería que fuesen canciones en las que la guitarra fuese protagonista, y buscar, de alguna manera, cierta sonoridad flamenca.

La única excepción puede ser el tema dedicado a Rosalía de Castro, con versos de Follas Novas, en su gallego original, en el que trato de recrear el ambiente de aislamiento y nostalgia en el que floreció su sorprendente creatividad narrativa, llena de imágenes y expresión tan originales y actuales que bien podría decirse que fueron escritas durante nuestro confinamiento».

 

 

A la hora de componer, ¿la experiencia de ponerle música a otras letras es más o menos complicado que crear la melodía para las tuyas propias?

Pablo: «Asomarse a poner música a los textos de otros, y en este caso de grandes genios, es una tarea más delicada y compleja que expresar lo que uno ya tiene en las entrañas y mastica por dentro. Al final es llevar las emociones que esos poetas sintieron y plasmaron a tus fondos, a tu forma de ver la vida; conectar su alma con la tuya, y tratar de ser lo más veraz que se pueda ser».

 

En solitario siempre optas por un formato en acústico y, entre tus referencias rock y blues encontramos a Bruce Springsteen, Eric Clapton o Los Rodríguez. ¿Te atreverías con un proyecto más rockero y eléctrico?

Pablo: «Si, de hecho, están por llegar novedades, entre ellas la formación eléctrica y rockera. Es un proyecto que ya está en marcha, pero fue detenido en seco por la COVID-19, ya que gran parte de los trabajos de grabación se estaban realizando en Madrid. Ahora estamos retomándolo, con mucho retraso e incertidumbre, pero la misma ilusión... y hasta aquí puedo hablar ¡pronto sabréis más!

Aun así, jamás dejaré de actuar en solitario. La realidad que tiene un concierto en el que estás tú solo, con tu voz y tu guitarra frente al público, es algo muy hermoso y especial, ahí las canciones están desnudas de cualquier aderezo y la conexión con las emociones es directa».

 

 

Además de estos dos trabajos discográfico, tienes dos libros publicados: Os fillos da memoria (2019) e Albores (2017); ¿cómo se retroalimentan las dos facetas, literaria y musical?

Pablo: «Ambas van de la mano. Yo hago canciones, como antes citabas, ‘canto las canciones que escribo y los versos que vivo’. Las canciones vienen y van, puedo componer dos canciones seguidas o estar tiempo sin hacerlo, pero la poesía y la literatura están cada día en mí. ‘Yo no soy poeta, yo soy mis poemas’ son unos versos de Albores, el primer poemario que publiqué, y creo que responden muy bien a la pregunta».

 

Durante el confinamiento debido al estado de emergencia sanitaria, a nivel personal, ¿qué papel jugó la música?

Pablo: «Estuvo presente cada día. La música y la poesía son formas de expresarse, pero también de evadirse y, en mi caso, están siempre a mi lado.

Con la suspensión de la grabación de las nuevas canciones en Madrid y la cancelación de los conciertos previstos todo parecía presagiar un periodo muy deprimente... pero algo cambió. Tenía un concierto el 23 de abril en Salamanca, en el Museo Ángel Mateos – Museo del Hormigón, que no se pudo hacer. En él iba a presentar Imprescindibles y, al no poder realizarse, surgió el proyecto cultural A Verso Armado en el que cada mes, más o menos, logramos publicar en las redes un trabajo audiovisual, condicionado y en evolución constante debido a las limitaciones del confinamiento, con cada una de las canciones que iba a cantar en el directo. En este ciclo se mezclan poesía, música y canciones con las imágenes del edificio y piezas del museo. Para ello pudimos contar con la colaboración de otros músicos y con el recitador Carlos H. Comendador.

Así que durante el confinamiento ¡la música no paró! Cambiamos el espectáculo en directo por el digital, tratando de adaptarnos lo mejor posible conforme a las circunstancias y los medios. El ciclo terminará en septiembre, cuando espero poder ir al museo a hacer el concierto».

 

 

Ahora, ya estrenada y de lleno en la nueva normalidad, ¿cómo estás afrontando la vuelta a los escenarios en un futuro cercano?

Pablo: «Con cautela y expectación; espero poder volver en septiembre y efectuar ese concierto, y otros que vayan saliendo, retomar la grabación de las nuevas canciones en Madrid y, siempre, sin dejar de preparar otros proyectos».

 

En la actualidad, ¿qué artistas o grupo gallego nos recomendarías? ¿Algún favorito que deberíamos conocer?

Pablo: «Hay gente genial en el panorama gallego, pero si me pides que nombre alguno, te diría dos nombres, aunque podrían ser muchos más: Xoel López y Eladio Santos [EYLSQ]».

 

Si abriésemos tu cuenta de Spotify, ¿qué escucharíamos? 100 % Sinceridad – 0 % Vergüenza.

Pablo: «Estarían los nombrados antes como Revólver o Quique y Leiva... Jackson Browne, Tom Waits, Led Zeppelin... Paco de Lucía, Vicente Amigo, Manuel de Falla... Verdi, Puccini... Jorge Drexler, Serrat... ¡me gusta de todo!».

 

 

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