• GALEGO
  • ESPAÑOL
  • ENGLISH
     
  noticias  

GHAVETA: «MÚSICA MÁS NATURALMENTE PERFECTA QUE LA MÚSICA DE RAÍZ NO HAY»

GHAVETA: «MÚSICA MÁS NATURALMENTE PERFECTA QUE LA MÚSICA DE RAÍZ NO HAY»
10 AUGUST 2020

Voz, cuerda y percusión combinados a la perfección, Ghaveta es un cuarteto folk que mezcla notas de sabor clásico con ritmos más actuales, consiguiendo sumergir a la audiencia en un universo de sonidos lleno de sentimiento y armonía. Desde 2013, una selección de muñeiras, jotas y pasodobles invitan al oyente a recorrer Galicia junto a arpa, violín, pandereta, guitarra y bouzouki.

«Entre cebollas» llegaba, en pleno confinamiento, A Raíz do Pensamento (2020), su nuevo álbum tras cinco años de silencio discográfico. Compuesto por 11 piezas, entre las que escuchamos colaboraciones como As Lagharteiras o Daniel do Pando, A Raíz do Pensamento es un trabajo muy personal y cuidado, donde la música tradicional gallega continúa siendo la protagonista con profundas armonías y ritmos que, una vez más, sacan a bailar y buscan una conexión directa con su público, hasta hacerlo completamente partícipe en los directos.

 

 

Ghaveta es, además de voz, arpa, bouzouki, guitarra, violín y percusión. ¿Cuál fue el germen de Ghaveta? ¿Cómo surgió el proyecto?

Beatriz Martínez: «Ghaveta surge en 2013 como un proyecto para mi concierto de fin de estudios en la ETRAD (Vigo); ya en aquellos ensayos conectamos, a pesar de que no teníamos pensamientos de futuro, sabíamos que nuestra andadura no terminaría en aquel concierto».

Marta Martínez: «Esta aventura surge con calma, en un ambiente de formación, pero también de muchas horas de música fuera de las paredes de la escuela. Fue todo muy natural y espontáneo, pues Bea estaba preparando su concierto de fin de estudios y fue quien —no sabemos si queriendo o sin querer— vio posibilidades en este cuarteto. El concierto fue un éxito, sus estudios también y el repertorio juntos fue enriqueciéndose y creciendo despacio».

 

Según el diccionario de la RAG, una gabeta es una «especie de caja corrediza y sin tapa, que va ajustada a un hueco en ciertos mueles, como armarios, mesillas, etc.», un cajón, vaya. ¿Existe alguna relación entre este significado y la elección de vuestro nombre? ¿Por qué Ghaveta?

Beatriz: «No sabría decir el porqué del nacimiento de esa idea, pero si recuerdo el momento, en una típica conversación sobre posibles nombres, como no.

Ghaveta era para nuestras abuelas aquel cajón donde podía aparecer cualquier cosa, de alguna forma todo empezaba y acababa en una ghaveta; para nosotros es la metáfora del grupo, todas tenemos nuestra propia manera, idea y estilo, pero todo cabe en nuestra ghaveta.

Además, es uno de esos hermosos términos que está en desuso, la recuperación también forma parte de nuestro trabajo. Decidimos escribir ghaveta por aplicar a gheada propia de los lugares de los que la recordábamos, y lo de la «v» es porque parecía tener más relación con el portugués, lugar de origen de mi abuelo».

Marta: «Pues fue en A Insua donde decidimos el nombre, allí sentadas en la cocina pusimos varias posibilidades encima de la mesa y digamos que Ghaveta fue la elegida ¡Por supuesto que tiene que ver con el significado de la RAG! Y sobre todo con el significado que se le dio siempre en nuestras casas, pues fue una palabra de uso habitual hasta nuestros abuelos.

La escogimos por el significado, porque los cuatro juntamos en esta ghaveta un poco de nuestras vidas, de nuestra música, de los pensamientos, de las experiencias individuales y conjuntas y de nuestro sentir; y también con la idea de volver a poner, de algún modo, en uso palabras como gabeta/gaveta, que vamos sustituyendo por otras y van se van olvidando».

 

 

Entre los diferentes grupos de música folk y tradicional que hay, ¿existe alguno que sea referencia para vosotros, que os sirva de inspiración? ¿En qué, o quién, se inspira Ghaveta?

Beatriz: «En esta ghaveta hay un poco de todas nosotras, tenemos referencias, claro, la música de tradición oral es nuestra gran compañera e inspiradora, utilizamos antiguas grabaciones y las coloreamos. Figuras de la tradición gallega como Os Gaiteiros de Soutelo, los Campaneiros de Vilagarcía, u Os Grandes da Fonsagrada, Emilio Fernández, Desiderio Sampayo, Nela de Bres, y muchos otros, también archivos de Alan Lomax, Casto Sampedro o Dorothé Schubarth. Y como no los míticos grupos gallegos como Milladoiro, Berrogüeto, Na Lúa, Chouteira, SonDeseu, Leilía, pero también internacionales como como Alan Stivell, Lau, Sharon Shannon...».

Marta: «Tenemos la fortuna de ser gallegas y de haber vivido años de música gallega muy potentes a todos los niveles (como oyentes, claro) por lo que los referentes son muchos, son todas aquellas personas que fueron y siguen siendo quién de valorar y poner en valor nuestra música y nuestro idioma. Pues desde Suso Vaamonde hasta Ugía Pedreira, pasando por Rodrigo Romaní, Guadi Galego y Berrogüetto ¡por supuesto! No obstante, también encontramos referentes e inspiración en la música y en profesionales del folk de otros países que vamos descubriendo gracias a los festivales que hemos recorrido y a los que soñamos con recorrer, gracias a Internet y gracias a proyectos como Noia Harp Fest o Galicia Fiddle».

 

Coincidisteis en SonDeSeu, una de las primeras orquestas europeas de música folk contemporánea, de la que seguís formando parte. Compartir orquesta con un numeroso grupo de otros grandes músicos, ¿crees que influye de algún modo en la música de Ghaveta?

Beatriz: «Desde luego que sí, formamos parte de SonDeSeu desde hace muchos años, y eso va dejando poso, muchas horas de ensayos y conciertos, dejando huella a la hora de hacer tus propios arreglos».

Marta: «Teniendo en cuenta que formar parte de un proyecto como SonDeSeu influye en cada uno de nosotros, también lo hace en esta combinación de cuatro que es Ghaveta. En la orquesta hemos rodado mucho y eso siempre enriquece. Por otra parte, los ensayos y arreglos de un grupo tan numeroso y especial como vivo siempre son una fuente de aprendizaje ¡De las compañeras y compañeros ya ni hablamos!».

 

¿Es difícil compaginar ambos proyectos (más allá de Marta con Lagharteiras, Beatriz con el trío de Rodrigo Romaní...)?

Beatriz: «Pues vamos apañando, hay épocas en las que la carga de trabajo (externa) es mayor, y a veces no coinciden los biorritmos, tenemos vidas bastante diferentes, entonces, descansamos, pero siempre volvemos a la carga con fuerza.

Compaginar con otros grupos es lo normal, estar activa siempre es positivo».

Marta: «No es difícil porque todo suma siempre; estamos en búsqueda constante, caminando y juntando personas, músicas, proyectos, ideas, ilusiones. Es casi una forma de alimentarse... más bien nos sentimos afortunadas y dispuestas a trabajar».

 

 

Un par de años después de nacer como grupo, debutáis con Disque (2015), álbum que vio la luz con ayuda de un crowdfunding a través de Verkami. ¿Qué os empujó a materializar el proyecto y contar con vuestro público para ello? ¿Alguna razón para no haber repetido con A raíz do pensamento?

Beatriz: «Con Disque partíamos de cero, realmente fue la gente la que nos animó a grabar el repertorio, por eso los hicimos partícipes, sentimos que éramos todas un poco ‘culpables’. La experiencia fue genial, volvería a hacerlo sin duda, pero A raíz do pensamento quisimos hacerlo más personal, no involucrar necesariamente a la gente de nuestro círculo, que al fin, es de quien se nutren este tipo de iniciativas».

Marta: «Pues en aquel momento fueron muchas las personas que nos animaron y apoyaron. Ya conocíamos esta manera de financiar proyectos, de hecho, participamos y seguimos participando de ellos, y nos pareció una buena manera de llevar a cabo Disque. El crowdfunding permitió que las personas que quisieron comprasen Disque antes de que se convirtiese en realidad, y eso nos dio margen para invertir menos de nuestros bolsillos en un momento en el que no hay euros suficientes.

En esta ocasión, y a consecuencia de seguir caminando como decíamos antes, no pensamos en hacer lo que ya hicimos, sino que fuimos trabajando en un proyecto nuevo que se materializó de otro modo. No hubo más razones para no repetir... ¡de momento!».

 

Ramona, la abuela de Marta, decía en el vídeo presentación que le encantaba A raíz do pensamento como nombre para el nuevo disco, que habíais acertado de lleno con la elección. ¿Cómo fue la búsqueda del título? ?Cuál fue la inspiración?

Beatriz: «Viene de la hermosa copla que dice di ‘non hai machada que corte, a raíz do pensamento/nin hai chaviña que abra as portas do entendemento’. Nos pareció, además de hermoso, que daba juego, mucho que cavilar».

Marta: «Boh, es que preguntarle a una abuela es algo de trampa, pero nos encantan tener su sabia aprobación ¡Qué suerte las abuelas!

En esta ocasión le pusimos el nombre en Meirol después de revisar las letras del álbum y coincidimos en que A raíz do pensamento recoge muchísimos significados y tiene mucho que ver con nosotros, con Ghaveta y con este nuevo trabajo; con lo que creemos, con lo que pensamos, con nuestro pasado y futuro. Como decía Diego, es un concepto muy filosófico en el que es necesario profundizar».

 

 

Ya han pasado cinco años de Disque, ¿qué diferencias encontráis entre ambos trabajos?

Beatriz: «Pues la verdad es que no son muy distintos, la línea detrabajo es similar, las piezas fueron llegando poco a poco, de manera natural, quizás en este trabajo aportamos todos algo más por eso la tímbrica varía en cada pieza. Después están las colaboraciones, que en un segundo disco ya te puedes permitir —las grandísimas Lagharteiras, que ya nos acompañaron en algunos conciertos, Daniel do Pando y el compañero Isaac Millán— que siempre enriquecen el conjunto.

Marta: «Somos conscientes de que la objetividad puede ser menos de la que quisiéramos al responder la esta pregunta, pero pensamos que A raíz do pensamento mantiene los pilares que asentó Disque. La esencia de Ghaveta sigue siendo la misma y la diferencia es el tiempo que pasó, nuevos arreglos, armonías más ricas, registros de voz más variados y colaboraciones, que son muy importantes para nosotros a título tanto profesional como personal».

 

 

En este nuevo trabajo hay piezas que fueron recogidas por todo el mapa gallego, llegando incluso hasta Portugal. ¿Tenéis alguna preferencia por alguna villa o comarca en particular en lo que a repertorio se refiere? ¿Cómo fue el proceso de seleccionar las piezas que irían en el disco? ¿Y el proceso de «cocinarlas» después con Isaac Millán (Quempallou)?

Beatriz: «Supongo que va por épocas... pero Mondariz, sobre todo para temas cantados, y A Fonsagrada para temas instrumentales, son nuestros grandes aliados.

La selección fue sencilla, este repertorio se fue creando progresivamente, yo creo que antes de grabar, ya habíamos tocado todos los temas en directo, algunos ya tienen unos añitos, y por eso ya sabíamos también los que no funcionarían. El proceso de grabación fue sencillo por este mismo motivo, ya teníamos las piezas muy interiorizadas. Grabamos todas juntas, así que fue bastante ágil, luego quedaron ajustes y demás, claro».

Marta: «No podemos negar que, de momento, en nuestro repertorio hay dos enclaves principales, Mondariz y A Fonsagrada. Los motivos son muchos y otros tantos para pasar por Redondela y la Baixa Limia, o para hacer un alto en cada una de las cuatro provincias y hacer noche en Portugal.

La elección de repertorio es un mundo, pues es el resultado de todo un proceso combinado con un momento concreto que no lo detiene, pero sí que lo deja retratado de una manera determinada y casi circunstancial. Con esto solo quiero decir que es importante el momento en el que decidimos grabar, porque es así como está la música recogida. Después, decidimos qué queda, qué cae y como se hila el conjunto. Es un proceso largo que precisa calma, continuidad y cariño con el que disfrutamos de principio a fin. Y casi llegando al fin llega Isaac, quien nos graba y nos aconseja; admirado amigo con quien cocinar es siempre un placer».

 

En A raíz do pensamento contasteis con la colaboración de As Lagharteiras, pandereteras de Mos (Pontevedra). ¿Cómo fue a trabajar con ellas? ¿Y con Daniel del Pando con su trompa de boca? ¿Con qué otro grupo o artista gallego os gustaría colaborar en el futuro?

Beatriz: «Estupendo, todas ellas son profesionales y ya están acostumbradas a ir a un estudio, no les asusta el micro, todo facilidades y buen hacer.

Nos quedó la espina de la gaita, pero había que hacer una pieza nueva o arreglar algo, y no encontramos lugar. Teníamos en mente a nuestra compañera Marina Vigo, que ya colaboró con nosotros en diferentes formaciones ¡espero que se haga pronto realidad!».

Marta: «Nos sentimos agradecidas y admiramos a cada una de las personas que colaboró en este trabajo. As Lagharteiras (Carlos, Tamara, Belén, María, Uxía, Leti y Marta, que es compartida) representan la fuerza de las gallegas con sus voces, instrumentos y puesta en escena. Tuvimos la suerte de arreglar dos temas de su repertorio, a los que ellas ponen voz y panderetas como no podía ser de otro modo. Poco hubo que hacer, pues música más naturalmente perfecta que la música de raíz no hay. Fue y es una experiencia muy satisfactoria para todas.

La presencia del fonsagradino Daniel del Pando con el birimbao tenía que ser. Coincidimos con él en unos cursos de trompa, después en la Foliada de A Fonsagrada donde estuvimos con Nela hablando y tocando en el Manaia sea ela!. Le propusimos colaborar en las Muiñeiras de Bartolo y Batribán a lo que dijo un sí rotundo y finalmente le llamamos a la pieza ‘Manaia Sea Ela’. Este es un dicho popular fonsagradino que se emplea para decir que una mujer es valiente y también da nombre al bar de Lola, a quien define a la perfección. Honra a todas las mujeres valientes que nos rodean y nos dan ejemplo y fuerza para seguir adelante con paso firme.

La colaboración de Isaac fue una propuesta casi indecente, cargada de confianza y cariño mutuos, tal y como se puede escuchar en la última pista del disco, ‘Moleirinha’. Una melodía hermosísima muy popular incluso entre los ranchos del norte de Portugal, que ya alguna señora cantó con nosotros bajito en los conciertos en directo; una melodía aderezada de la mano de Isaac Millán como solo él podía hacerlo».

 

 

Y siguiendo el hilo, ¿cómo veis el panorama actual de la música tradicional y el folk en Galicia?

Beatriz: «Sin contar con el tema COVID-19, porque el devenir de esto ya no lo controlamos, yo lo veo mejorable. Echo en falta proyección en los medios, que no parezcamos siempre cosa de unos pocos frikis, que la gente coja costumbre de escuchar música gallega y no le suene raro, ni extraño, al fin es lo que nos define. También veo que sí, tenemos ayudas de la Administración, no digo que no, pero a la mayoría se le hace imposible acceder».

Marta: «Parece que nos pasamos la vida viendo el panorama y somos de la opinión de que más que verlo hay que ir haciéndolo. Claro que la cosa está difícil, ¿qué os vamos a contar? Pero hay que seguir, tenemos que ir librando pequeñas batallas y consiguiendo logros y alguna derrota en la búsqueda de que la música tradicional y folk gallega siga siendo una opción, que siga sonando en la radio, en la televisión, en las fiestas, en los conciertos, en los bares. Queda mucho por hacer y, sin más pretensión que tocar y cantar para el público e ir haciendo estamos».

 

La salida del disco coincidió con el confinamiento. Ahora que vuelven los conciertos y las fiestas, ¿cómo veis la presentación del disco en esta nueva normalidad? ¿Cómo está siendo el reencuentro con el público?

Beatriz: «¡No nos llegaba el día! Nos estrenamos en el Aturuxo Bar (Bueu), y fue genial, bastante familia, muchas amigas, claro, que ya tenían ganas de vernos también, un lujazo de espacio y de gente. Las medidas de seguridad son las que son y hay que respetarlas, pero eso no puedo ser un impedimento para seguir tocando. Esperamos el próximo con ganas, en agosto hay cositas, pero más hacia otoño».

Marta: «Si, de hecho, su fabricación cuadró de lleno con el estado de alarma. Procuramos mantener el aliento y la ilusión a pesar de las circunstancias. Aunque quisiéramos, no es posible cambiar lo que nos rodea y afrontamos el presente con ganas, con muchas ganas de directos, con ganas de escenarios y pruebas de sonido, con ganas de ensayos y de nuevas piezas que vamos haciendo despacito. De momento, el reencuentro con el público no tuvo mucho de normal, pero sí que nos nutre el alma para seguir adelante».

 

En la actualidad, ¿qué artista o grupo gallego (de cualquier estilo) nos recomendaríais? ¿Algún favorito que deberíamos conocer?

Beatriz: «Parece que de momento la mayoría de las compañeras dejaron las novedades para más adelante, pero ya podemos escuchar cosas chulas, como lo nuevo de Alba Barreiro, Marcelo do Bode, Caldo, Fernando Barroso, Margarita Mariño o Candorka Trío».

 

Si abriésemos vuestra cuenta de Spotify, ¿qué escucharíamos? 100% Sinceridad – 0% Vergüenza.

Beatriz: «Yo, excepto algún día raro, soy muy folkie la verdad. Eso sí, músicas de muchos lugares, y mucha arpa, desde luego. Aparte de la música gallega, también de Portugal, músicas de Escocia e Irlanda, pero también mucha africana y paraguaya, una especie de antología de world music ¡No me da tiempo a más!».

Marta: «¡Muchas cosas! Nuestros dos «hijitos», 20 piezas originales, tres lanzamientos, una gran inversión de tiempo y de ilusión, una playlist casi interminable de la mano de Bea...».

 

  noticias