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GOLD & COLT: «EN “OLD FASHIONED” INTENTAMOS APOYARNOS MÁS EN ESTRUTURAS CLÁSICAS DE COUNTRY Y BLUES, IRNOS MÁS A LAS RAÍCES»

GOLD & COLT: «EN “OLD FASHIONED” INTENTAMOS APOYARNOS MÁS EN ESTRUTURAS CLÁSICAS DE COUNTRY Y BLUES, IRNOS MÁS A LAS RAÍCES»
4 DECEMBER 2023

Curtida en los escenarios, Gold & Colt es una banda que conquista desde el primer riff, engancha con un sonido propio —personal y sentimental, que sale de las entrañas— y traslada al oyente al corazón del Delta del Mississippi con ese folk americano de raíz brillantemente ejecutado. De un dúo creado hace casi una década por los músicos pontevedreses Roberto Fernández y Dany Moure, recientemente fallecido, Gold & Colt es ahora un cuarteto compuesto por Roberto (guitarra solista, dobro), Álvaro Vázquez (voz, guitarra rítmica), Juyma Estévez (contrabajo) y Noli Torres (batería).

Tras un debut discográfico homónimo y un largo grabado en directo, la banda está de vuelta con un nuevo álbum, Old Fashioned (2023); una colección de cinco canciones que reflejan el carácter de la nueva formación, más country, con estructuras y sonidos más añejos.

 

 

Gold & Colt. Foto: © Beti Piñeiro

 

Lo que comenzó como dúo a principios de los años 10 del siglo XXI es ahora, más de una década después, un cuarteto de referencia del American folk en Galicia. ¿Cómo fueron los orígenes de Gold & Colt?

Roberto Fernández: «El origen de Gold & Colt fue por necesidad musical y económica. Dany y yo llevábamos años tocando en distintas bandas (Tractor Troy, Mil Demos Blues Band, Los Fervellasverzas) y queríamos hacer algo sencillo, distinto, más íntimo; algo que entrara en un Golf III rojo con el que recorrer Galicia y, a poder ser, que ayudara económicamente a pagar el alquiler del piso que ambos compartíamos en Pontevedra. Y ¡qué mejor cosa que hacer un dúo de blues!

Pero pasó lo de siempre... te lías, te emocionas, acabas tomándolo en serio, componiendo tus propias canciones y, de repente, ya tienes una banda de rock and roll.

Hay que recalcar que el paso de dúo a banda, no fue idea de Dany o mía, sino que fue de Michi Castro, técnico de sonido y nuestro primer batería, que después de un concierto nos dijo que teníamos que cambiar el formato porque veía que, como banda, nuestro proyecto tenía futuro. A los pocos días de esa conversación ya estábamos ensayando en su casa de Bueu, con él en la batería y Juyma Estévez al contrabajo, y con varias fechas cerradas para presentarnos como grupo».

 

Es imposible hablar de los inicios de la banda sin acordarnos de Dany Moure, uno de sus fundadores. ¿Qué huella dejó en la banda? ¿De qué forma su figura sigue estando presente en Gold & Colt?

Rober: «Pues la huella de Dany es muy grande, ya que fue el instigador, el creador, el que inició este proyecto. La mitad de nuestro repertorio son canciones suyas y es nuestro deber defenderlas al 100%, seguir difundiéndolas y mantenerlas vivas; ese es el mejor homenaje que le podemos hacer.

A comienzos del 2019 nuestros caminos musicales se separaron, y fue una lástima, pero nosotros siempre tuvimos claro cuál era nuestro origen.

Su muerte fue dura —personalmente me afectó mucho— y nos cogió a diez días de publicar este nuevo disco, el cual ya estaba editado, por lo que siempre me va a quedar la pena de no dedicarle unas palabras en él. Pero lo que es seguro es que Dany estará siempre presente en cada concierto, en cada canción y en cada nota que toquemos».

 

 

“Gold & Colt” lo podemos asociar a la fiebre del oro en el lejano Oeste, con duelos de vaqueros con los revólveres desenfundados... ¿cómo os decidisteis por este nombre tan western?

Rober: «Éramos un dúo y buscábamos un nombre country, duro, rudo, como un golpe en la mesa, y por eso surgió el nombre de Gold & Colt».

 

Sin emplear ninguna etiqueta de estilo, ¿cómo describiríais el sonido de Gold & Colt?

Rober: «¿Sin etiquetas? Es muy difícil, pero diría que nuestro sonido sale de las entrañas, es muy personal y sentimental, pero también muy pensado, y en el que la improvisación tiene gran protagonismo».

 

Volviendo a las etiquetas, ese sonido que os caracteriza, un folk americano con arreglos de géneros varios de música de raíz americana (rock, blues, country) no es que esté precisamente arraigado aquí en Galicia, ¿qué os llamó la atención de estos estilos para cruzar el charco (sonoro) en la búsqueda de inspiración?

Rober: «Pues no sé qué nos llama la atención de este estilo; la calidad de las canciones, el gusto por el bueno sonido, los pequeños detalles, las letras, las historias, los amplificadores vintage... Lo que está claro es que desde pequeños nos sentimos muy influenciados por este estilo de música, y estamos muy orgullosos de poder tocarlo, mostrarlo y transmitirlo».

Álvaro Vázquez: «La realidad es más simple: hacemos este estilo porque es lo que nos gusta y hay que ser fieles a uno mismo».

 

Roberto Fernández. Foto: © Julher Lemreh

 

John Lee Hooker, Johnny Cash o Robert Johnson, entre otros, son algunos de los nombres que se nos vienen a la cabeza cuando os escuchamos. ¿Estamos en lo cierto? ¿Quiénes diríais que son vuestras principales influencias, musicalmente hablando?

Rober: «Muy cierto, pero creo que olvidas el que es nuestra gran influencia: J.J. Cale.

Después somos cuatro en la banda y cuatro formas de entender la música. Yo me siento muy influenciado por el propio J.J. Cale, por Tony Joe White, John Lee Hooker o Anders Osborne».

Álvaro: «Es difícil porque una cosa es la música que me gusta y otra la música que me influye, pues muchas veces esas influencias son inconscientes. Diría que me inspiro en músicos como Johnny Cash, Hank Willians III o Kenny Rogers».

Rober: «Y después, nuestra base rítmica, Juyma y Noli que están influenciados por los grandes músicos del jazz: Ben Wolfe, Miles Davis, Paul Chambers...».

 

Los primeros años de la formación los pasáis de escenario en escenario, ¿qué peso diríais que tuvo esta experiencia sobre las tablas en el desarrollo del sonido del grupo?

Rober: «¡No paramos! Los conciertos fueron constantes; durante varios años sucesivos superamos los 30 conciertos al año, y pasamos por todos lados (Sala Karma, Fábrica de Chocolate, Aturuxo, Sala Son, Garufa, Clavicémbalo, Náutico) y por distintos festivales... y esto valió para ganar muchas tablas y mucha experiencia.

En el directo es donde más aprendes; y, sobre todo, en los directos en salas. Nos gusta más tocar en salas que en festivales; lo amamos. El público de las salas va a verte, se fija en ti, en lo que haces, en lo bueno y en lo malo, en los aciertos y en los errores, y por eso en los locales existe esa conexión tan especial entre público y banda.

Con todo, el público de los festivales... eso ya es otra cosa. Muchos están de paso o esperando a su grupo preferido, como es lógico, y no existe la misma conexión (¡por favor que ahora no nos veten en los festivales, que también nos gustan y tenemos el formato y la música perfecta para tocar en los atardeceres mientras se esconde el sol! [Risas])».

 

 

 

Media docena de canciones recogía vuestro debut discográfico, Gold & Colt (2015); después de la intensa experiencia en vivo, ¿qué significó para vosotros registrar vuestros temas en un primer álbum?

Rober: «Grabar aquel EP no fue significativo, ya que todos veníamos de distintos grupos en los que ya habíamos publicado varios LP. En aquel momento no sentimos esa gran emoción del “primer disco”, pero al proceso de grabación sí que le tenemos mucho cariño ya que fue grabado por Michi entre su casa de Bueu, la casa de Juyma y el salón del piso que compartíamos en Pontevedra. Fueron muchas horas de trabajo ¡pero muchas más de risas!».

 

 

 

 

Para vuestro siguiente disco, Live at Ancestral Studios (2017), cogéis el puñado de temas de vuestro debut, añadís otro puñado más, y los grabáis en directo. ¿Por qué adoptar este formato mixto de recopilatorio... extendido?

Rober: «Sabíamos que el primer EP tenía buenas canciones que merecían estar en un disco de estudio, y por eso las volvimos a tocar en vivo para que quedaran registradas, junto con las nuevas, en Live at Ancestral Studios.

Lo de grabar en directo fue por empeño de Michi Castro, ya que él tenía muy claro que este grupo y este estilo de música tenían que grabarse en vivo. Lo decía tan convencido y con tanta pasión que le hicimos caso, nos convenció. El disco fue grabado por Isaac Millán, y quedó muy bien; nos gustó, y nos gusta, mucho.

¿Ese disco quedaría mejor si lo grabáramos por “pistas”? Puede ser, pero la esencia de la música también está en los pequeños errores, en ese ajuste inconsciente del amplificador de guitarra, en ese golpe de batería dado unas décimas de segundo antes o unas décimas después, en ese ir oscilando de la claqueta durante unos instantes...».

 

 

 

El 2020 fue un año convulso en general, y para vosotros también de transformación; cambió la banda, lo que resultó en un giro en vuestro sonido sin perder vuestra esencia original. Decís que las cinco piezas que recoge Old Fashioned (2023) reflejan el carácter de la nueva formación, ¿cómo definiríais ese carácter y cómo lográis trasladarlo a las canciones?

Rober: «Más bien fue el 2019, cuando Dany dejó la banda y el resto decidimos continuar, pero sin éxito. En aquel momento pienso que no teníamos las suficientes fuerzas para comenzar de nuevo desde el principio, con un nuevo cantante, ya que eso significaba dedicarle mucho tiempo y muchas horas de trabajo, y el grupo prácticamente se diluyó.

Hasta que, después de un año parados, en 2020 llegó una llamada de Álvaro Vázquez exigiendo una oportunidad, ya que “¡él tenía que ser el nuevo cantante de Gold & Colt!”, y ante tal ímpetu y tales exigencias ¡no nos pudimos negar! Hubo que hacerle caso y concederle esa prueba a la que se presentó ¡con medio repertorio aprendido! El resto de la historia ya la conocéis...

Después llegaría la marcha de Michi Castro por motivos laborales, pero en este caso el propio Michi nos recomendó a Noli Torres, un batería sensacional, que aceptó el reto casi de forma inmediata.

Pienso que todo ese proceso —la marcha de unos, la llegada de otros, la COVID, la imposibilidad de tocar o ensayar por las restricciones, el comenzar de nuevo— se puede ver reflejado en este nuevo disco, el cual puede que sea un poquito más “agresivo” a nivel de sonido, pero que, sin duda alguna, sigue manteniendo la esencia del grupo».

 

 

Tenemos la sensación de que en esa amalgama de estilos de folk americano que es vuestro sonido antes pesaba un poquito más el blues y ahora pesa un poquito más el country. ¿Lo veis así?

Rober: «Si, puede ser, pero también hay que diferenciar qué tipo de blues hace Gold & Colt. Como sabéis, existe ese blues de Chicago, muy orquestal, muy limpio y muy cuidado, y después está ese blues más crudo del Delta del Mississippi que es el que nos gusta hacer y que tiene muchas similitudes con el country. En realidad, entre ambos son pocas las diferencias, ya que estamos hablando de puro folk.

Después también es importante diferenciar el estilo de country. Por desgracia, existe el estereotipo de que el country es un vaquero, con gorro, botas de punta, preparado para dar unos pasos de baile o preparado para un duelo a muerte... Y no es así, esa es una parte de la cultura country. Hay grupos country que os sorprenderían, que son puro rock and roll. Os animo a escuchar algunos viejos, como Tony Joe White o R.L Burnside, y otros más actuales, como The Deslondes, North Mississippi Allstars, TK & The Holy Know-Nothings o los canadienses The Sadies».

 

Al hilo, ¿cómo fue el proceso de creación de las canciones? ¿De qué forma las fuisteis construyendo?

Rober: «El proceso es siempre el mismo, el que llevamos haciendo desde los inicios.

En este caso, las estructuras de dos de los temas ya eran viejas (“The Pool”, “Come Around”), mientras que para “Not My Place”, “On My Own Shoes” y “Earthqueake”, Álvaro trajo la letra con una línea de guitarra y los demás fuimos aportándole las características propias que tenemos como músicos; probando diferentes estructuras, diferentes breaks... pero siempre teniendo en cuenta a dónde queremos llegar y lo que queremos hacer.

El primer día hay cuatro opiniones totalmente confrontadas, el segundo día vamos acercando posturas, y el tercero ya tenemos casi casi la canción cerrada [risas]; ¡nada que no pase en el 80% de los grupos de música!».

 

Juyma Estévez. Foto: © Julher Lemreh

 

El disco fue grabado en directo en estudio, ¿por qué decidisteis registrarlo de este modo?

Rober: «Por lo de siempre, por mantener la esencia y porque, como dije antes, Michi nos convenció tanto de hacerlo de este modo que creo que lo seguiremos haciendo así en el futuro [risas]».

 

Además de darle nombre al mítico cóctel hecho con bourbon, el término “old fashioned” significa algo así como «a la antigua usanza». ¿Resume el título del disco vuestra filosofía?

Álvaro: «El título del disco significa “pasado de moda”. Las modas musicales cambiaron mucho, siempre han cambiado y seguirán cambiando. Los estilos de música que nos gustan a nosotros son estilos que distan bastante de las modas actuales, así que el hecho de que un estilo musical esté “pasado de moda” lo identificamos como algo bueno (para nosotros).

En este nuevo disco intentamos apoyarnos más en estructuras clásicas de country y blues, irnos más a las raíces; y por eso optamos por este título, para reflejar esas raíces con orgullo, de hacer música pasada de moda».

 

 

Las letras parecen guardar algo de rencor, rabia, ¿decepción quizás? ¿Qué, o quién, os sirvió de inspiración?

Álvaro: «Steve Goodman dijo que una buena canción country debería hablar de emborracharse, de ir a la cárcel, de tu madre, de la lluvia, de la muerte, de una camioneta o de un tren. Y más tarde añadió “o de un perro”.

Yo prefiero, por un lado, echar mano de mis vivencias personales, de las cosas que me afligen o molestan y, por otra parte, contar historias; me gusta mucho contar historias, pero siempre historias que tengan un mensaje subyacente o una segunda lectura.

Aunque a veces hago caso a Steve Goodman y escribo sobre emborracharme o sobre un tren. ¡Aún le estoy dando vueltas a lo del perro!».

 

Álvaro Vázquez. Foto: © Julher Lemreh

 

Siguiendo con las letras, todas en inglés —y desde siempre—, ¿alguna vez habéis pensado en componer en gallego o en castellano?

Álvaro: «La verdad es que no. El inglés, el castellano y el gallego tienen sonoridades diferentes debido a la acentuación, a los sonidos predominantes, a la longitud de las palabras, etc. Cantar en castellano o gallego nos aleja del sonido que buscamos. No es una cuestión de idioma, es una cuestión de sonido.

Amamos nuestra lengua, pero como músicos consideramos que debemos optar por el idioma que se ajuste mejor al sonido que buscamos. Es como escoger un tipo de instrumento u otro, ¿bajo eléctrico o contrabajo? ¿Guitarra eléctrica o dobro?».

 

 

Entre guitarra, contrabajo y batería, destacan los característicos riffs del dobro (guitarra resonadora). ¿Qué pensáis que aporta esta guitarra en concreto al sonido del grupo?

Rober: «Hablar de dobro en el folk americano es como hablar de la gaita en la música celta. Es parte de la cultura. Ese sonido brillante que te da el dobro, que puede ser dulce y agresivo al mismo tiempo, sobre todo a la hora de tocar con slide (bottleneck), es algo inconfundible que podéis encontrar en muchísimos discos de country y Delta blues. Es algo muy característico.

Tengo el dobro desde años antes de la formación del grupo y lo utilicé en otras bandas, como en Tractor Troy, aunque solo en estudio; solo me atreví a sacarlo en directo con Gold & Colt porque pienso que es el instrumento perfecto para esta banda».

 

Sois una banda curtida en los directos, si tuvierais que escoger, ¿festi o sala?

Rober: «Imposible renegar de nuestras raíces. Gold & Cold surgió en Pontevedra y uno de los pilares importantes de la banda siempre fue poder tocar en la Sala Karma y en el festival Surfing the Lérez. Fue donde mejor lo pasamos, donde vivimos las mejores experiencias y donde más cómodos nos sentimos. Marcos Rivas siempre nos abrió la puerta (¡o puertas!) de su casa, y gracias a eso hoy estamos aquí, tocando, presentando disco y haciendo esta entrevista.

No lo recuerdo muy bien, pero posiblemente, o casi seguro, que las primeras conversaciones para la formación de Gold & Colt se produjeron en una noche, y a horas intempestivas, en la Sala Karma o en el ya extinto Pequeño Karma».

 

El pasado 25 de noviembre subíais al escenario del Bar O Diaño (Pontevedra) para presentar Old Fashioned en vivo. ¿Cómo lo vivisteis, qué sensaciones os dejó el concierto?

Álvaro: «Sí, tocamos en O Diaño y al día siguiente en la Cofradía Taberna Cultural (Vilanova de Arousa) y las sensaciones fueron muy buenas. Llevábamos sin tocar desde septiembre y ya había ganas de mostrar de nuevo lo que hacemos, de mostrar nuestro American folk y pienso que también había ganas, por parte del público, de escucharnos».

 

Noli Torres. Foto: © Julher Lemreh

 

¿Cuándo, y dónde, podremos veros próximamente?

Rober: «Por ahora solo tenemos dos fechas confirmadas, el 30 de diciembre en el Centro Cultural da Guarda y el 15 de junio en el Tronko Bar (Pontemuíños, Pontevedra). También tenemos algunos locales y festivales ya cerrados en los que solamente queda acordar la fecha y hora exacta... y seguimos en la búsqueda de más conciertos para 2024».

 

Aunque en la formación hay músicos de otros lugares, ¿cómo veis la escena local de Pontevedra?

Rober: «Pues la verdad es que estoy un poco desactualizado, pero sé que grupos veteranos siguen en la brecha, trabajando y publicando nuevos discos, y eso me parece de un mérito enorme. Ahí siguen los Dismal, Thee Blind Crows, Querido Extraño, Los Tónikash, GOG y las Hienas Telepáticas, Skirl, Malkeda, La Casa de los ingleses... que se juntan con los grupos de la nueva onda como Faul, Nocturna, Pladür...

También hay que destacar la labor de Gonzalo Maceira (Furious Monkey House) y su escuela de artes Estudo Bonobo, donde a las generaciones más jóvenes de la ciudad se les muestra la cultura musical.

La escena está asegurada, ya que Pontevedriña ¡siempre será muy canalla y rockera!».

 

En la actualidad, ¿qué artista o grupo gallego nos recomendaríais? ¿Algún favorito que deberíamos conocer?

Rober: «Recomendaría MOURA, su directo es brutal, y después Malabesta, a los que todavía non vi en directo pero, por lo que he escuchado, me parece que hacen algo muy bueno e interesante. Después es importante destacar el regreso de bandas como Dismal o MEU».

Álvaro: Y, por supuesto, os animamos a conocer las otras bandas de las que formamos parte los miembros de Gold & Colt, ya que Juyma tiene su propio trío de jazz Juyma Estevez Trío, Rober forma parte del grupo post punk Nocturna, y yo que estoy en Castro y Los Escoltas».

 

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Gold & Colt: «¡Vergüenza ninguna!».

Rober: «Jason Dea West, Sierra Ferrel, J.J. Cale, Luke Winslow-King, Tony Joe White».

Álvaro: «Willie Nelson, Kenny Rogers, Dead Bronco, Hank Willians, The Dead South».

Juyma Estévez: «Ben Wolfe, Paul Chambers, Óscar Pettiford, Thelonious Monk, Clifford Brown».

Noli Torres: «Silvio Rodríguez, Miles Davis, Keith Jarret Trío y, claro está, Gold & Colt».

 

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