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AIDA SACO BEIROA: «CREO QUE LA MÚSICA TIENE VIDA Y FUERZA POR SÍ MISMA»

AIDA SACO BEIROA: «CREO QUE LA MÚSICA TIENE VIDA Y FUERZA POR SÍ MISMA»
14 SEPTEMBER 2020

Deslizándose entre dulces notas de piano, Aida Saco Beiroa demuestra su capacidad para emocionarnos. Pianista y compositora, la rianxeira es autora de composiciones que se mueven entre lo clásico, lo instrumental y lo minimalista.

Con un manejo extraordinario de los dedos, la joven tiene ya dos trabajos en el mercado —el último, Ronseis do Tempo (2019), publicado a finales del año pasado— una carrera profesional que compagina como alumna de los prestigiosos pianistas Josep Colom en el Conservatori Liceu (Barcelona) y Maurizio Moretti en la Schola Cantorum (París).

 

 

Tocaste tus primeras notas en un piano de juguete, mientras soñabas con ser compositora de bandas sonoras; vemos las teclas las sigues tocando, pero ¿qué hay de aquel sueño de componer para cine?

Aida Saco Beiroa: «A día de hoy tanto mi formación como actividad profesional están enfocadas a otros campos. Así, varias producciones audiovisuales (cortos, videopoemas) ya hicieron uso de mi música, y es esta una faceta en la que me gustaría profundizar y desarrollar con mayor intensidad en un futuro próximo».

 

En cuanto a tu formación, tuviste como maestros a Martín Millán, Maurizio Moretti, Elena Orobio, Akiko Ebi, Alexander Gold o la Josep Colom. ¿Qué huella dejaron estos pianistas en tu obra? ¿Cómo es formarse con gente reconocida y admirada?

Aida: «Tuve y tengo la suerte de formarme con grandes maestros, algunos de ellos mantienen una carrera como concertistas en activo además de la pedagógica, y cada uno de ellos hizo su aportación valiosa y diferente, tanto a nivel profesional como vital».

 

Tu primera composición grabada la escuchamos en “Teresa”, pieza incluida en Múdanse os ventos (2015) de Barahúnda, dúo madrileño pero vecinos de tu Rianxo natal. ¿Cómo surgió esta colaboración?

Aida: «Cuando Barahúnda estaba creando Múdanse os Ventos me propusieron grabar, siendo yo muy joven, esta pieza compuesta por ellos a la que yo le pude añadir, además, una introducción de mi autoría».

 

En tu debut discográfico, Metamorfoses (2017), musicalizas las vivencias y emociones que experimentaste de los 17 a los 18 años. ¿Qué te empujó a describir esa «metamorfosis» sobre las teclas y, posteriormente, publicarla?

Aida: «Escribí Metamorfoses en un momento de mi vida en el que se estaban produciendo muchos cambios que necesitaba plasmar en [la] música. Creo que Metamorfoses recoge la ilusión, la reflexión y los sentimientos de una etapa de mi vida que viví intensamente, y eso aparece reflejado de alguna manera en la música».

 

 

 

En este álbum contaste con la colaboración del ilustrador Luis Davila encima del escenario, ¿qué tal fue juntar las dos vertientes artísticas a las que pertenecéis?

Aida: «Colaborar con un profesional como Luis Davila, al que admiro tanto, fue un auténtico lujo. Es un dibujante muy polifacético y trasladó mi música al dibujo de forma hermosa y genial. A nivel personal, me alegra especialmente el hecho de que él también se sintiera identificado con mi trabajo e inspirado con él».

 

 

¿Son estas propias experiencias tu principal fuente de inspiración o tienes algún otro «lugar», literal o metafórico, donde la buscas?

Aida: «Creo que la música tiene vida y fuerza por sí misma. Considero la «inspiración» más bien como una actitud ante la vida y que puede propiciar esa necesidad de crear música, de aprender y disfrutar con ella».

 

Chopin, Beethoven, Mozart, Schubert... si tuvieses una máquina del tiempo ¿con quién te gustaría sentarte al piano? ¿Por qué?

Aida: «La verdad es que hay tantos grandes compositores y compositoras en la historia de la música que me gustaría conocer... que es difícil elegir. Con la música de Liszt siento una especial vinculación y, teniendo en cuenta que fue un gran maestro en su tiempo, sería genial conocerlo y recibir sus consejos».

 

Tu último trabajo, Ronseis do Tempo (2019), fue grabado por Ángel Ramallo «en el recogimiento de la casa» durante el verano de 2018. ¿Cómo fue el proceso creativo?

Aida: «En los días antes de irme a vivir a Barcelona decidí grabar una serie de piezas en las que llevaba trabajando ese verano, pero Ronseis do Tempo no fue un proceso convencional y cerrado, ya que seguí creando mientras estábamos grabando el álbum; algunas de las piezas fueron compuestas prácticamente sobre la marcha y también hay música improvisada.

Creo que la descripción de «instante hecho música» es muy adecuada para describir cuál fue la concepción de este trabajo intimista y reflexivo».

 

 

Definías el disco como «testigo musical del fin de una etapa y el comienzo de otra», además de ser un homenaje a Fran Pérez – NARF. ¿Existe alguna relación entre esta segunda «metaformose» y el cancionista compostelano?

Aida: «Ronseis do Tempo nace a partir de una reflexión profunda sobre el tiempo; y, en este sentido, se convirtió también en un homenaje a dos admirados artistas que habían fallecido recientemente y que yo tuve la suerte de conocer en vida, como son Fran Pérez - NARF y Paco Souto».

 

En Ronseis do Tempo escuchamos a Uxía, quien da voz a los versos de Darío Xohán Cabana en “Déixome ir”, y a MJ Pérez haciendo lo propio con los de Rosalía de Castro en “Para que escribo?”. ¿Qué significan para ti estos poemas, y por qué ellas para darle voz?

Aida: «Cuando decidí musicalizar los dos poemas aún no concebía Ronseis do Tempo como un conjunto y tampoco estaba buscando centrarme en una temática en concreto. Ambos poemas me llamaron la atención desde un principio y trataban el tema común del tiempo, que terminó convirtiéndose de forma natural y sin ninguna intencionalidad anterior, en la idea sobre la que gira el disco.

Colaborar con Uxía fue un lujo ya que, además de ser una de mis referentes más importantes de la música gallega, significaba para mí una forma de homenajear a NARF y al trabajo que ambos crearon, Baladas da Galiza Imaxinaria (2015).

En el caso de MJ también fue muy enriquecedor trabajar con ella, una cantautora joven, a la que admiro, con mucho camino hecho y con mucho futuro musical también por delante.

Ambas hicieron sus las canciones y aportaron su propio estilo, enriqueciéndolas».

 

 

Siguiendo el hilo rosaliano, tuviste la oportunidad de tocar en el piano de la familia Murguía Castro, en la Casa da Matanza (Padrón), ¿cómo describirías la experiencia?

Aida: «Tocar en un piano antiguo, con tanta historia y teniendo, además, la oportunidad de hacerlo en la propia Casa da Matanza fue una sensación inolvidable; este verano volví a vivir una experiencia similar ofreciendo un concierto en la Fundación Vicente Risco, también con el piano de la familia. Me sentí, en ambos casos, un poco más cerca de estas figuras trascendentales de nuestra historia; los pianos antiguos son verdaderas máquinas del tiempo».

 

Entre las piezas instrumentales, en este álbum escuchamos por vez primera voz, ¿qué te hizo dar el paso a incluir temas cantados? ¿Los encontraremos también en futuros trabajos?

Aida: «En este disco quise dejar recogidas estas dos piezas que aportan, mediante la poesía y la palabra cantada, un enriquecimiento al mensaje de Estelas. No son las primeras piezas que compuse para voz y piano y, muy posiblemente, tampoco tarde-noche las últimas».

 

Además, tus notas también dialogaron con la obra literaria de Xosé Iglesias, Pedro Casteleiro, Alfredo Ferreiro y Paco Souto, entre otros. ¿De qué manera influyen las letras (literatura) en las tuyas notas (música)?

Aida: «Estás citando poetas muy importantes para mí con los que pude establecer una comunicación especial. Creo que la conjunción de las distintas artes siempre es enriquecedora, pero haberlos conocido personalmente y escuchar su poesía supone un gran estímulo creativo.

Estoy muy agradecida de haber colaborado con tan buenos poetas y que ellos también se sintieran identificados con mi trabajo».

 

 

Actualmente combinas tus estudios entre el Conservatori Liceu (Barcelona) y la Schola Cantorum (París), ¿cómo compaginas tu faceta académica con tus proyectos artísticos?

Aida: «La verdad es que es muy complicado compaginar ambos mundos. El piano clásico exige muchas horas de dedicación, y aún más si estudias en dos centros diferentes con un nivel de exigencia alto en los dos. Inmersa en la frenética actividad del estudio y de los viajes y conciertos, no siempre aparece el momento idóneo para crear. En mi caso, es cuando puedo frenar el ritmo que vuelve a surgir de nuevo esa necesidad y ese gusto por crear.

La verdad es que, a pesar de la dificultad de compaginar las dos facetas, no me imagino dejando de lado ninguna de ellas. Por un lado, formarme en la música académica enriquece mi visión y mi capacidad musical, y por otro, crear mis propias piezas me permite acceder a un punto de experimentación y un mayor conocimiento de mí misma».

 

Leemos que tuviste un confinamiento «bastante ajetreado», pero, aun así, sacaste tiempo para componer. Sin spoilers, ¿qué podemos esperar de tu próximo disco?

Aida: «Todavía no tengo en mente un tercero disco, pero sí muchas ganas de experimentar nueva música y nuevos lenguajes musicales. La música que iré gestando significará una continuidad con mis trabajos anteriores en algunos aspectos, y una evolución en otros».

 

 

Por curiosidad, te vimos con una camiseta de The Who y otra con la portada de Unknown Pleasures (1979), álbum debut de Joy Division. ¿De dónde sale esta vena rockera y postpunk?

Aida: «Siempre escuché muchos estilos diferentes de música; en este caso fue gracias a mi hermano y a mi tío que descubrí, desde pequeña, bandas como las que mencionas. Juntos escuchábamos a David Bowie, The Kinks, Led Zeppelin o Red Hot Chili Peppers. Posteriormente, en mi adolescencia, The Smiths y Joy Division se convirtieron en dos bandas imprescindibles para mí».

 

Ya estrenada y de lleno en la nueva normalidad hasta nuevo aviso, ¿cómo estás afrontando la vuelta a los escenarios en un futuro próximo?

Aida: «Los conciertos que hice ya este verano, teniendo en cuenta las nuevas medidas de prevención de la COVID-19, resultaron muy bien; por eso espero los próximos conciertos sin preocupación, deseando también reprogramar lo antes posible aquellos que habían quedado cancelados a causa del confinamiento.

Pienso que, si bien es cierto que los próximos conciertos que daré tarde-noche en recintos cerrados (Casa Rusia de Barcelona, Foment Mataroni, Auditorio de Rianxo), con las oportunas medidas de seguridad se pueden desarrollar sin riesgos; es absurdo que puedan viajar los aviones llenos de pasajeros mientras se ponen en entredicho la celebración de conciertos y actos culturales».

 

En la actualidad, ¿qué artista o grupo gallego nos recomendarías? ¿Algún favorito que deberíamos conocer?

Aida: «No puedo dejar de recomendar nunca a Fran Pérez - NARF. Creo que su música abrió un camino enormemente rico para la música gallega que, seguro, seguirán explorando las nuevas generaciones de artistas gallegos. NARF supo unir en su obra la tradición, la innovación, la originalidad y la autenticidad, con una esencia muy gallega y, al mismo tiempo, de vínculo con el mundo lusófono.

Además, hay muchísimos proyectos actuales de estilos diferentes en la música gallega que admiro y sigo y que darían para hacer una lista enorme de recomendaciones. Uno que podría nombrar es, por ejemplo, cintaadhesiva, que mezcla música, poesía, audiovisual y una puesta en escena llamativa».

 

Si abriésemos tu cuenta de Spotify, ¿qué escucharíamos? 100% Sinceridad – 0% Vergüenza.

Aida: «Creo que sinceridad es una buena palabra, de hecho, para describir mi música. Escucharéis música sincera, porque está hecha desde la intención de comunicarse con el oyente de la forma más directa que puedo, sin artificios».

 

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