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LOS ETERNOS: «SONORA TUVO TIEMPO MÁS QUE SUFICIENTE PARA REPOSAR Y ASENTARSE HASTA LLEGAR A SER LO QUE ES»

LOS ETERNOS: «SONORA TUVO TIEMPO MÁS QUE SUFICIENTE PARA REPOSAR Y ASENTARSE HASTA LLEGAR A SER LO QUE ES»
25 OCTOBER 2021

De una «noche cualquiera» hace casi 20 años, a la eternidad; de unos inicios marcados por el rock y el garage, a hacerse un hueco en el panorama estatal del country y del americana. En su particular desierto, entre balas de rock and roll clásico y country puro, Los Eternos llevan años afinando su sonido y puliendo sus letras, a las que minuciosamente les sacan brillo como si fuesen un revólver a punto de ser desenfundado.

Compuesta actualmente por Chewis (guitarra, coros), Cudi (voz, guitarra), Torres (bajo, coros), Álvaro Lamas (pedal steel guitar) y Adrián (batería), la banda pasó por varias etapas, un parón e incluso fue parte de un par de proyectos paralelos, pero siempre supo que iban a volver. Tras aquellos Vientos solitarios (Cascaballo Records/Ferror Records, 2019) de su regreso, llega Sonora (Milana Música/Ferror Records, 2021), un nuevo trabajo discográfico donde los de Cedeira se alzan como unos auténticos cowboys del rock and roll.

 

Foto © Martín Prada

 

La creación de Los Eternos se remonta a «una noche cualquiera» de 2003, a una mezcla del rock and roll clásico y country puro. Y, aunque hubo cambios en la formación, ¿cómo recordáis vuestros orígenes como grupo? E, individualmente, ¿vuestro primer contacto con la música?

Chewis: «Protoplosmios fue el primer grupo que tuve yo junto a Paco Rufus y Javierito cuando todavía éramos unos niños. Tocábamos con palos y latas, y la guitarra era un trozo de madera al que atábamos unas cuerdas hasta que conseguimos una guitarra vieja que no sabíamos que teníamos que afinar. Ya en la adolescencia empezamos Cudi y yo a tocar juntos; llegarán los Reboiras, Studebakers, Malos Tragos, Rock-a-hulas y Os Maruxa —banda que tuvo mucha repercusión en la escena underground, llegando a fichar por Subterfuge Records y haciendo muchos conciertos por salas de todo el país—.

Ya de aquella hablaban de formar un grupo bajo el nombre de Los Eternos, que toma forma alrededor de 2003, fecha en la que Torres, pieza fundamental en la banda desde entonces, entra como bajista. En nuestros inicios como Los Eternos hacíamos rock y garage, y sacamos dos discos autoeditados.

Para hacer un concierto en la Sala Universal (Cedeira) preparamos un repertorio con versiones de Johnny Cash, Willie Nelson, Kris Kristofferson, clásicos del country, con un toque cañero y actual. Todos nosotros escuchábamos ese estilo y nos gustaban los clásicos del country y también las bandas que bebían de ellos, y como la cosa funcionaba, y en Galicia apenas existían grupos de este estilo, empezamos a componer temas propios. Fue así tomando forma el Back on the Road, editado y distribuido por Warner Music Spain, en el que colaboró ya Álvaro Lamas, que finalmente se quedó en la banda.

Álvaro Lamas es un clásico del panorama musical; Alvarito es música y, como todos sabemos, lleva toda la vida dedicado a tocar, estuvo siempre con los mejores. Adrián, el actual batería, acaba casi de llegar a la banda, aunque ya lo conocíamos de tocar con él en un grupo que tenemos varios amigos en Cedeira (Os Ardecasas) con los que hacemos un par de conciertos al año, con la única intención de pasarlo bien en el escenario y hacer disfrutar a la gente que viene a vernos».

 

Después de un par de maquetas, debutabais con Back on the Road (Warner Music Spain, 2010); así, a lo grande: distribución internacional y 11 nominaciones a los Premios de la Música. ¿Esperabais tal acogida?

Chewis: «Siempre decimos que fue el punto de inflexión de la banda. El patrocinio de Warner hizo que muchos medios de comunicación reparasen en el disco y en la banda, y eso nos hizo más visibles en el panorama musical. La verdad es que obtuvimos muy buenas críticas de medios especializados; fueron momentos muy bonitos y que recordamos con mucho cariño, pero nos vimos obligados a parar por circunstancias laborales de Torres, que en ese disco era a voz y el bajista del grupo».

 

 

Tres años más tarde, el guitarrista y compositor australiano Chris Masuak llega a vuestras vidas y comenzáis una carrera en la que «sudáis rock and roll», cruzando la meta con un vinilo de 7”. ¿Qué aportó Masuak a Los Eternos de aquel entonces?

Chewis: «Los Eternos nunca dejamos de trabajar, y siempre supimos que nuestro parón estaba obligado por determinadas circunstancias, pero siempre con la vista puesta en un regreso. Como no nos gusta estar parados, aprovechamos ese tiempo para hacer colaboraciones con otros músicos.

Conocimos a Masuak por casualidad, en una churrascada que organizamos en Cedeira a la que vino con su mujer. Nosotros siempre fuimos fans de Radio Birdman y aunque ya llevábamos tiempo sudando rock and roll, tocar con él, hacer una gira, y grabar un disco fue, además de un reto, una satisfacción».

 

 

Después de la «Experiencia Masuak», algunos de vosotros — Cudi, Chewis y Marcos Sánchez— dais forma un nuevo proyecto junto a Carla de Figueredo: The Hellbuckers. ¿Qué os llevó a crear un proyecto de rock & soul en vez de, por ejemplo, explorar este estilo con Los Eternos?

Chewis: «Los Eternos fue desde siempre nuestro proyecto más personal y por el que apostamos desde que se formó la banda, y nada tiene que ver con el tipo de música que hicimos con The Hellbuckers. Ya llevábamos tiempo hablando con Carla de hacer una colaboración con ella, que finalmente tomó forma al estar en aquel momento más libres. La verdad es que fue una banda que tuvo también mucha repercusión, y los dos trabajos que presentamos tuvieron muy buena acogida».

 

 

Vientos solitarios (Cascaballo Records/Ferror Records, 2019) llegó después de una década de silencio discográfico y con dos cambios principales: el idioma, pasáis del inglés al castellano; y el sonido, pasáis del country a uno que coquetea sin vergüenza con la americana. ¿Por qué y por qué en ese momento?

Chewis: «Como ya dijimos, y aunque disfrutamos mucho con todos los proyectos en los que estuvimos inmersos, siempre tuvimos presente nuestra vuelta; así que en cuanto pudimos tomamos la decisión de presentar ese nuevo trabajo en el que, mirando hacia nuestros orígenes, retomamos el castellano y a Cudi en la voz.

Para nosotros este trabajo fue una continuidad de lo iniciado con Back on the Road. Nos apetecía volver al castellano, idioma que nos permite más margen para expresarnos, haciendo que los temas se sientan más cercanos. Vientos solitarios fue una evolución natural con respecto al trabajo anterior, pero sin abandonar de todo la esencia del country clásico.

La verdad es que no fue algo premeditado encaminarse hacia el americana, todo vino rodado. Simplemente los temas que fueron surgiendo eran más íntimos, más melancólicos, con predominio de las melodías, armonías, y tanto los arreglos de la steel de Álvaro como los de las guitarras más cuidados; las letras pasaron a ocupar un lugar muy importante, ya que aunque siempre las cuidamos al máximo, al ser en castellano el trabajo es más intenso, pues intentamos escapar de lo fácil a la hora de contar nuestras historias. Suponemos que también influyen las circunstancias de cada uno y, sin lugar a duda, la música que por aquel entonces escuchábamos cada uno de nosotros».

 

 

Acabais de lanzar vuestro nuevo trabajo, Sonora (Milanamúsica Records/Ferror Records, 2021), que ve por fin la luz después de «meses de duro trabajo en una situación de pandemia en la que tuvisteis que reinvertarvos». Sobrevivisteis... ¿pero de qué manera? ¿Hasta qué punto afectó la crisis sanitaria al desarrollo del álbum?

Chewis: «Cuando estábamos presentando Vientos solitarios ya habíamos empezado a trabajar en los nuevos temas. Queríamos sacar un nuevo trabajo en 2020, de hecho ya habíamos presentado un adelanto en noviembre del 2019, “Dioses en la pared”. La llegada de la COVID echó al traste nuestra idea y tuvimos que retrasar hasta ahora la publicación del álbum.

Antes de la pandemia teníamos muy claro hacia dónde iba nuestro nuevo trabajo y después de la obligada parada, más aún. Tuvimos tiempo de sobra para preparar el disco aunque algunos de los temas fueron “víctimas” de algún que otro cambio, y también cayeron otros ante la aparición de alguna novedad que encajaba más en el álbum. Sonora tuvo tiempo más que suficiente para reposar y asentarse hasta llegar a ser lo que es. Así que, cuando llegamos por fin al estudio de grabación, sabíamos exactamente lo que buscábamos y pensamos que lo conseguimos, ¡queda por saber si tiene la acogida que esperamos y deseamos!».

 

 

Sonora trasciende de la americana y abraza el pop, el country alternativo e incluso el western. ¿Seguís, pues, ahondando en la evolución que empezasteis en Vientos solitarios?

Chewis: «Pues sí, con Sonora apostamos por mantener la senda del americana pero teniendo siempre presente el country clásico, ya que es nuestro referente. Es verdad que desde Back on the Road tuvimos una evolución, quizás influenciados por la música que escuchamos. El country abarca una gran diversidad de estilos, pasando por el rock, folk, western e incluso el pop ¡y nosotros no renegamos de ninguno!

Sonora es un disco más eléctrico, árido, más “fronterizo”, que nos transporta desde la música de la costa oeste estadounidense hasta el rock más texano. Las melodías y armonías siguen primando, y seguimos mimando los arreglos y las letras, aunque las guitarras cogen más presencia sin robarle protagonismo a la steel del maestro Álvaro Lamas».

 

Desde vuestro debut trabajáis las letras junto a Arantza Navarrete, ¿cómo suele ser este proceso creativo conjunto?

Chewis: «Con Arantza empezamos a colaborar en Back on the Road. Nuestra relación facilitó que nos ayudase con las letras en inglés y, a partir de entonces, fue convirtiéndose en una más del grupo y una pieza clave a la hora de poner letras a nuestros temas.

Siempre decimos que Los Eternos, además de un grupo, somos una familia en la que no solo estamos los rostros visibles; la buena conexión y la complicidad que todos y todas tenemos facilita el trabajo y lo que se ve en el resultado final.

A la hora de trabajar con Arantza, una vez que hemos hecho el tema le trasladamos la idea que tenemos y lo que nos hace sentir la canción; a partir de ahí, ella le da forma a los textos intentado trasladar nuestro sentir a la letra del tema. A veces le damos alguna idea de alguna estrofa o estribillo para que trabaje a partir de ahí. La verdad es que después de tantos años juntos es muy fácil trabajar con ella, apenas hace falta indicación alguna. De vez en cuando tenemos alguna riña por poner o quitar alguna palabra o frase, pero al final siempre llegamos a un acuerdo».

 

 

Los estribillos son emoción y sentimiento; las canciones, nostalgia envuelta en un carácter atemporal. ¿Qué, o quién, inspiró esta sensación, digamos, de saudade que escuchamos a lo largo del disco?

Chewis: «La melodía en sí, la música, es la que inspira el tema, la historia a contar. Cada uno de nosotros imprime su carácter y, evidentemente, sus influencias musicales están presentes en cada composición. Cada tema esconde una pequeña historia; es como es un proyecto conjunto, va creciendo y tomando forma hasta que finalmente conseguimos el resultado que a todos nos satisface».

 

Foto © Martín Prada

 

Todas las canciones que recoge Sonora son originales excepto Inexorable”, adaptación de “One Hundred Years From Now”, compuesta por Gram Parsons para The Byrds. ¿Qué tiene esta canción para ser la escogida para adaptarla?

Chewis: «Parsons tal vez sea el músico americano que más nos influyó a lo largo de todos estos años, y teníamos claro que más temprano que tarde íbamos a hacer una adaptación de uno de sus temas.

Además de ser uno de nuestros referentes, Gram fue un enamorado del desierto; para él era un lugar mágico a donde huía en la búsqueda de sí mismo. De hecho, cumpliendo sus deseos, cuando murió, sus compañeros de la banda robaron su cadáver para quemarlo en su adorado Joshua Tree, y celebrar su muerte en estado de embriaguez como su amigo les había pedido.

Nuestra adaptación empieza con un llamamiento al inexorable tiempo, que pasa sobre los mortales sin posibilidad alguna de pararlo, y que nos hace pensar en lo insignificantes que somos en la inmensidad del desierto que a veces es nuestra propia vida. Eso es lo que para nosotros simboliza la canción de Gram Parsons, pero esa es nuestra interpretación cuando nos adentramos en nuestro particular desierto.

¡Ya viene siendo una tradición! En los tres últimos discos incluimos una adaptación de uno de nuestros músicos de referencia: en Back on the Road fue Hank Williams, en Vientos solitarios fue Ian Tyson y en Sonora fue el turno de Gram Parsons».

 

 

La pieza que le da título al disco es completamente instrumental, menos un par de uhs-ahs hacia el final. Para vosotros, ¿qué hace que una pieza pida letra o no?

Chewis: «Para nosotros el orden de los temas es importante. Teníamos claro, y estuvimos de acuerdo desde el principio, que el tema instrumental tenía que cerrar el disco. “Sonora” no necesita de palabras, suena por sí misma y refleja todo lo que queríamos transmitir en el disco.

Debíamos “cerrar el círculo”; ponerle punto final al trabajo sin interferencia alguna, solo música y, como dices, un par de uhs-ahs sin significado alguno, pero que imprimen fuerza al tema con la intención de que cada quién tenga total libertad para interpretar el trabajo que ahí finaliza».

 

Entre la estética de la portada, el título, esa «noche de los muertos» que canta “El vals de los quebrantos”, parece que hay mucho México en Sonora, ¿no?

Chewis: «La verdad es que sí. La idiosincrasia de la cultura mexicana es muy cercana a la gallega. En el corte “El Vals de los quebrantos” hablamos de la muerte como la viven en aquella cultura, como una celebración de la vida y del amor que trasciende a la eternidad. Esta manera de enfrentarnos a la muerte está muy arraigada en nuestra cultura gallega, que obviamente está muy presente en todos los componentes de la banda».

 

 

 

 

Al hilo, la portada, con ilustraciones de Esther Stramb, parece llena de simbología: el buitre, un ojo con un rayo, una brújula... ¿esconden algún significado especial?

Chewis: «Conocemos a Esther en una gira por Euskadi hace unos años y, después de ver su obra, la verdad es que nos quedamos prendados, ya que es una artista extraordinaria.

Cuando pensamos en el diseño del disco, decidimos hablar con ella para ver si se animaba a hacer la portada, ya que los temas encajaban con su estilo. Fue hablar con ella y ya aceptó en el momento.

Esther conoce nuestra música y apenas hizo falta decirle nada, ya que sabía exactamente lo que queríamos. El resultado habla por sí mismo, para nosotros es una obra de arte hecha por una gran artista».

 

Foto © Martín Prada

 

El trabajo se publica bajo el sello extremeño Milanamúsica Records y el ferrolán Ferror Records, que nace con el propósito de dar salida las propuestas musicales y culturales desde la militancia y la autogestión. ¿Cómo surgió la alianza discográfica y cómo está siendo la experiencia?

Chewis: «Todo fue una bonita casualidad, una de las pocas cosas bonitas que nos regaló la pandemia. Junto con Óscar Avendaño, y para amenizar el confinamiento, acordamos que él haría una versión de alguno de nuestros temas, y nosotros de un tema suyo. Aritz [Sertucha], amigo de Óscar de hace tiempo, escuchó la versión que él había hecho y, a través de la misma, se acercó a nuestro trabajo y nos sorprendió con una hermosa versión de “Déjame entrar”; nosotros le devolvimos el regalo y a partir de ahí todo vino rodado.

Unos meses después se forjó Milanamúsica Records y al poco tiempo ya nos propuso editar Sonora, sin escuchar ninguna pieza. Fue una apuesta personal con la que estamos eternamente agradecidos y muy contentos por forma parte de la familia Milana, ya que es muy fácil trabajar con ellos, pues no ponen más que facilidades, apoyo y respeto absoluto a nuestras decisiones y trabajo. Desde entonces tenemos una magnífica relación tanto con Aritz como con Milanamúsica.

Algo parecido sucede con Ferror Records, somos amigos desde hace años, mucho antes de que surgiese el sello, y siempre que podemos intentamos colaborar conjuntamente en todos los proyectos.

Es una suerte estar rodeados y contar con el apoyo de gente tan valiente como la que forma parte de Milanamúsica y Ferror Records, ya que en estos tiempos tan convulsos crean un sello para apoyar a las bandas nacionales y la cultura musical».

 

Presentasteis el trabajo en SalaSon (Cangas), «vuestra segunda casa». Después de tanto tiempo sin poder subir a un escenario, ¿cómo fue la vuelta a las tablas, teniendo en cuenta que volvíais con nuevo disco?

Chewis: «Simplemente BRUTAL, aunque había muchos nervios por volver a subir a un escenario y más presentando disco, sumado con la sensación de que por un par de horas el mundo se paró y volvimos a ser los de siempre.

Elixir Cangas para presentar Sonora no fue fortuito; teníamos muchas ganas de devolverles la entrega, la amabilidad con la que nos tratan cada vez que vamos a SalaSon. Llevamos muchos años yendo a Cangas a tocar y todas ellas nos trataron como unos más de la familia, por eso siempre decimos que es nuestra segunda casa.

Además, parece que ese día los astros se alinearon, ya que era el primer día que se permitía asistir a los conciertos de pie. ¡Una noche inolvidable!».

 

Foto © Martín Prada

 

Si de vosotros dependiese que algún músico, compositor o grupo fuera «eterno», ¿a quién escogeríais?

Chewis: «Difícil elección… ¡en la que no conseguimos ponernos de acuerdo! Para Cudi sería el Rey, Elvis. Para Torres, el hombre de negro, Johnny Cash. Yo me decanto por Joe Strummer, Álvaro por los Beatles, y Adrián John Bonham».

 

En la actualidad, ¿qué artista o grupo gallego nos recomendaríais? ¿Algún favorito que deberíamos conocer?

Chewis: «También difícil respuesta, y pedimos perdón de antemano porque seguro que olvidamos a muchos artistas que seguro que escuchamos y que merecen reconocimiento. Tirando para casa, no podemos dejar de recomendar a nuestra Guadi Galego, y también el nuevo proyecto de Carlos Abal con Moel.

Que decir de The Soul Jacket, con los que ya compartimos gira hace un tiempo. Nuestro hermano del sur de Galicia, Óscar Avedaño, Sanny, que anda ahora por Vigo y del que próximamente tendréis noticias con nosotros. No podemos olvidar la Aritz Sertucha, que aunque vive fuera de Galicia, siente morriña por esta tierra en la que nació y a la que regresa siempre que puede.

Podríamos seguir nombrando artistazas, como Carolina Rubirosa, etc., ¡pero sería un no parar!».

 

Si abriésemos vuestras cuentas personales de Spotify, ¿qué escucharíamos? 100% Sinceridad, 0% Vergüenza.

Chewis: «Courtney Barnett, Cristina Vane, Adrianne Lenker, Iron and Wine, Lucas Nelson».

Álvaro: «The Beatles y Poco».

Cudi: «Brent Corbb, Vincent Neil Emerson, Bruce Robinson, Zephaniah Ohora, Wilco, Jason Isbell, etc.».

Torres: « Supersuckers, The Hellacopters, The Byrds».

Adrián: «James Brown, Mike Ness, Alabama Shakes, Charles Bradley».

 

 

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