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UKESTRA DO MEDIO: «EL UKULELE ES UN INSTRUMENTO DE SONIDO ALEGRE, PERO QUE PUEDE VALER PARA MUCHOS TIPOS DE MÚSICAS Y TODO TIPO DE LETRAS»

UKESTRA DO MEDIO: «EL UKULELE ES UN INSTRUMENTO DE SONIDO ALEGRE, PERO QUE PUEDE VALER PARA MUCHOS TIPOS DE MÚSICAS Y TODO TIPO DE LETRAS»
12 SEPTEMBER 2022

Nació como proyecto en la Escola do Medio (Santiago de Compostela) hasta que pasó de las aulas a los escenarios. Ukestra do Medio es una banda de ukeleles que lleva desde 2013 desarrollando un repertorio ecléctico —en un principio compuesto solo por versiones para ir dejando paso a piezas de composición propia— próximo a estilos tan diversos como rock, country, swing, pop, tangos, bossa nova, música tradicional gallega y portuguesa.

Actualmente compuesta por Kátia Mera, Alberte L.C., César Parcero, Yolanda Porto y Sóni, Ukestra presenta su tercera referencia, Histórias cativas (2022), una nueva colección de ocho canciones, de las cuales seis son originales y dos versiones; esta vez, sus ukeleles vienen acompañados de un compendio de pequeños instrumentos como el xilófono, el güiro, el xilófono o la tabla de lavar.

 

Foto © María Caramés

 

Se dice pronto, pero hace casi diez años que Ukestra do Medio lleva pulsando cuerdas. ¿Cómo surgió la idea de conformar esta singular orquesta?

Alberte L.C.: «Pues empezamos en unas aulas de ukulele donde, sabiendo más o menos del instrumento fuimos montando diversas piezas. Al ir aprendiendo y aumentando repertorio, fueron llegando las ganas de tocar en directo».

César Parcero: «Y hay que recordar que la formación fue variando bastante, sobre todo en los inicios, hasta que nos consolidamos ya como un grupo estable. Incluso después de tocar un par de veces todavía no había esa intención de montar algo estable».

 

¿Y por qué el ukelele? ¿Siempre tuvisteis preferencia por este pequeño instrumento o experimentasteis antes con otros? Desde el punto de vista sonoro, ¿cómo lo describiríais?

Alberte: «Todos los miembros del grupo fuimos descubriendo el mundo del ukulele por nuestra cuenta hasta que nos unimos para tocar juntos. Poco a poco, fuimos descubriendo los encantos de este pequeño y versátil instrumento. Tiene una sonoridad particular, en principio aguda y dulce, y queda muy bonito al tocar varios juntos.

Los cuatro tamaños principales son el soprano, concierto, tenor y barítono — de más agudo a más grave— y además hay híbridos con otros instrumentos, como ukebajos, banjoleles, resonadores...».

Kátia Mera: «Yo probé un tiempo con la guitarra, pero no conseguía sacarle mucho partido. Al descubrir vídeos de gente tocando el ukelele vi que, en mi caso, que tengo las manos pequeñas, era un instrumento mucho más accesible y sencillo de tocar, más pequeño que una guitarra y con solo cuatro cuerdas; con todo esto, en poco tiempo consigues hacerlo sonar bien. Como dice Alberte, tiene un sonido peculiar, un tanto agudo a veces, más armonioso y que transmite buenas vibraciones».

Alberte: «En mi caso particular, mi instrumento de siempre es el bajo. Al descubrir el uke, encontré un instrumento mucho más portátil con el que podía tocar solo en casa o con más gente, llevarlo de viaje... Ahora es mi instrumento de referencia para hacer música o componer, aunque desde hace un tiempo, en la Ukestra toco el ukebajo, que viene siendo un bajo pequeñito (pero no tanto)».

César: «Yo también tenía un poco de experiencia con la guitarra, pero realmente el uke llegó de forma imprevista: el amigo Bernardo Martínez montó las clases y me apunté por curiosidad y por amistad ¡y mira tú!».

 

Foto © María Caramés 

 

Ukestra do Medio... «ukestra» por el juego de palabras (ukelele+orquesta), pero ¿de dónde sale ese «do medio»?

Alberte: «Muy sencillo. La escuela donde nos juntamos estaba en la rúa do Medio, en Compostela, y se llamaba Escola do Medio; la Ukestra do Medio era realmente el nombre de aquellas aulas de aprendizaje con el profesor Bernardo Martínez.

Poco a poco, fuimos estabilizando la formación, dando conciertos y llegó un momento que nos desvinculamos de la Escola, pero mantuvimos el nombre original».

 

Leemos que sois un grupo de formación casi autodidacta, ¿supuso esto un reto a la hora de conformar el proyecto, otro aliciente?

Alberte: «Es cierto que, aunque en los primeros años fuimos aprendiendo y montando temas con Bernardo, ninguno de nosotros tenía una formación musical reglada, que después fuimos aprendiendo por nuestra cuenta. Pero esto es algo bastante común y pensamos que tal vez nos puede dar cierta “frescura”. Montar un grupo con todo lo que supone siempre es un reto».

César: «Sí, el aprendizaje sigue siendo un aliciente importante».

 

 

Empezasteis haciendo versiones con un repertorio de lo más variado, desde clásicos del rock, country o pop, hasta músicas tradicionales gallegas o portuguesas, tangos, bossa novas o boleros. ¿Cómo adaptáis piezas que, en un principio, no están pensadas para ukelele?

Alberte: «Realmente es un instrumento muy versátil y no es complicado adaptar diferentes estilos. Buscamos temas que nos gusten, vemos si somos capaces de hacerlas sonar con los ukes ¡y casi siempre funcionan!».

César: «El propio sonido del instrumento, tan característico, ya aporta un factor de originalidad para cualquier tema que toques con él».

 

 

 

Debutáis con Em princípio... (2017), un EP de versiones donde escuchamos clásicos como “Friday I’m in Love” de The Cure o una adaptación de “Don’t You Want Me” de The Human League. ¿Qué os lanzó al mercado discográfico?

Alberte: «Pues que ya llevábamos unos años tocando por todo el país y teníamos ganas de tener algo grabado. Al principio usamos las grabaciones para hacer unos vídeos que colgar en redes, pero después decidimos que queríamos tener un disco y así fue».

Kátia: «Era algo lógico que, tras un tiempo tocando, quisiésemos dejar constancia de lo que hacíamos. También nos animó la gente que iba a nuestros conciertos, que después de la actuación nos preguntaba si teníamos algo grabado, que querían llevar algo de lo que acababan de escuchar».

 

Foto © María Caramés 

 

¿Cómo seleccionasteis de qué temas hacer versiones? Es decir, ¿escogisteis primero el grupo o artista y luego el tema, o fuisteis directamente por la canción?

César: «Directamente las canciones, supongo que por eso salió una selección tan diversa.

Kátia: «Sí, es eso. Si hay un tema que nos llame la atención pues vamos por él, sin pensar si nos pega o no, en principio no nos cerramos a hacer versiones de cualquier estilo siempre que le veamos posibilidades de que quede bien y que nos guste a todas».

César: «Aunque sí descartamos algunos temas que vemos que no funcionan bien “ukelelizados”».

 

La gira presentación de este trabajo fue... ¡en el Reino Unido! ¿Cómo os salió esta oportunidad? ¿Cómo recordáis la experiencia de llevar vuestras músicas al otro lado de nuestras fronteras?

Alberte: «En ese momento, Fon, uno de los miembros del grupo, estaba trabajando en Cambridge y aprovechamos la oportunidad. Buscamos un concierto en una sala en Cambridge, unos billetes de avión a buen precio ¡y allá fuimos! Para completar la aventura tocamos un día en un mercado en la calle en Londres, y otro día en una céntrica plaza de Cambridge. Fue una experiencia muy bonita y enriquecedora».

Yolanda Porto: «Hicimos muy bien en aprovechar aquella oportunidad, toda una experiencia para ver la reacción ante nuestra música de un público diferente, fuera del círculo de gente que ya nos conocía por aquí. Los lugares donde tocamos, Londres y Cambridge, son sitios con mucha diversidad cultural y ese ambiente variado que conectaba con nuestras canciones».

 

 

 

 

Outras lérias (2020) es vuestra segunda referencia, y primer largo, en el que sorprendíais al incluir composiciones propias. ¿Fue este giro hacia la construcción de un repertorio propio fruto de una evolución natural o causado por algún momento en concreto?

Alberte: «Supongo que fue la evolución natural. Poco a poco fuimos montando diferentes piezas de distintos estilos y aprendiendo a sonar bien juntos; llegó un momento en el que nos apeteció dar un paso más y componer nuestras propias músicas».

César: «Supongo que también hay un cierto proceso de coger autoestima, de llegar a pensar que las ideas que tenemos pueden merecer ser mostradas la otras personas».

 

Acostumbrados a trabajar sobre temas ya «hechos», ¿cómo afrontasteis el componer vuestras canciones desde cero? ¿Qué diferencias destacaríais entre ambas tareas?

César: «Pues muchas y no tantas a la vez. Adaptar un tema existente nos obliga a apropiarnos de él de algún modo —intentar no reproducirlo literalmente sino darle alguna vuelta— y no siempre es sencillo despegarse de lo que tienes ya tan metido en la cabeza.

Hacer temas propios te da la ventaja de la libertad total, pero solo en teoría; en la práctica, uno siempre trabaja sobre lo que conoce, y aquí el desafío sigue siendo crear algo que se reconozca como propio. Y, claro ¡alguna idea hay que tener!».

 

 

 

A finales de mayo lanzabais, Histórias cativas (2022), ocho «histórias» que mantienen la heterogeneidad de estilos musicales y el peculiar sonido de vuestros ukeleles. ¿Cómo surgió la idea de este nuevo disco? ¿Qué, o quién, inspiró estas «pequeñas histórias»?

Alberte: «Después de lanzar el disco anterior en 2020, fuimos montando nuevos temas poco a poco. Los primeros debieron ser “Paipo” y “Tanto se amavam”, y más adelante la versión de RUXE RUXE para el tributo. A finales de 2021 teníamos alguno más y pensamos en grabar cuatro o cinco temas, que finalmente terminaron siendo ocho.

Cada tema viene inspirado por algo diferente: por una idea, un sentimiento, una película, una conversación que escuchamos o un poema de Carvalho Calero. Cuando las tuvimos todas grabadas fue cuando nos dimos cuenta que teníamos varias historias, no grandes historias, más bien “historias pequeñas”».

 

 

La composición propia sigue ganando terreno: seis de los ocho cortes que componen el disco son originales. ¿Va a seguir siendo así, cada vez más composición y menos versiones?

Kátia: «¡Pues parece que el camino es ese! Más abundancia de temas propios, que era algo que ya nos apetecía mucho, pero creo que las versiones siempre van a tener un hueco especial; llevar temas de otros compositores a nuestro terreno es un proceso que disfrutamos y, aunque a veces sea complicado adaptarlas a nuestros instrumentos, el resultado siempre nos sorprende para bien».

Yolanda: «Personalmente yo, que no soy autora, valoro mucho las composiciones propias, pero al mismo tiempo disfruto también mucho las versiones, porque cualquier tema ya existente llevado al ukelele es como salir a jugar; nos conecta con el batiburrillo musical de variados estilos que forman parte de nuestra esencia».

 

¿Dentro de qué género, o géneros, caería el estilo de la Ukestra?

Sóni: «El rango de géneros dentro del que se mueve la Ukestra es muy amplio. Yo soy el último de los integrantes en incorporarse a la Ukestra, pero ya era seguidor de la banda desde sus inicios, y puedo decir que les escuché canciones que van desde el metal punk hasta el tango y la bossa nova. En este aspecto no hay límites».

Alberte: «Aunque continuamos abiertos a cualquier estilo, parece que nuestras composiciones van decantándose por el pop, algo de country, surf...».

Yolanda: «No creo que sea necesario decantarse por ningún estilo, no hay por qué escoger, dentro de cada uno hay cosas que nos gustan, de la música desprejuizada si tal».

César: «Creo que encajamos dentro del “heterogénero”».

Kátia: «Pues yo no sabría definirnos; si bien es cierto que hay estilos más presentes, estamos abiertas a diferentes músicas y eso se ve reflejado en las composiciones propias. Siempre es interesante leer y escuchar las reseñas que hacen de nuestros discos, ver lo que les inspiras, que les recuerdas a tal grupo o a tal autora y, curiosamente, aparecen estilos por donde podríamos estar “orbitando” y no teníamos ni idea».

 

Algunas de las letras, por ejemplo “Vendeu-no todo” o “Onde vam?”, tienen un aire reflexivo, incluso nostálgico, algo que contrasta con la sonoridad alegre de los ukeleles. ¿Es este contraste algo buscado? ¿Con qué propósito?

Alberte: «Creo que no es buscado, pero comienza ser marca de la casa; ya nos hemos dado cuenta de eso. La forma de escribir letras de alguno de nosotros nos lleva por esos caminos y disfrutamos de ese contraste. El ukulele es un instrumento de sonido alegre, pero que puede valer para muchos tipos diferentes de músicas y todo tipo de letras».

César: «¿Será cosa de la edad?».

Alberte: «Podría ser, no sé, o tal vez del momento en el que vivimos.

César: «Sí, lo decía un poco en broma. ¡En realidad somos un grupo de personas bien positivas!».

 

 

Entre las versiones encontramos “Sonhos” original de RUXE RUXE e incluida en 25 Anos Ruxindo – Tributo a Ruxe Ruxe (2021). ¿Qué significó para vosotros formar parte de este homenaje? ¡Porque cambiar guitarras distorsionadas por ukeleles intrépidos manteniendo el mensaje punk rock debió ser bien interesante!

Alberte: «Algunos de nosotros somos amigos de Ruxe desde hace muchos años y fue un orgullo formar parte de ese disco tributo. Se da la casualidad que la integrante más joven de la Ukestra en ese momento, Sara, nació el mismo año en el que se formaron Ruxe Ruxe, así que nos sentimos capacitadas para rejuvenecer la canción con ukes y cajón, manteniendo ese espíritu punk original».

Kátia: «Nos gusta mucho el resultado, que mantiene su esencia y fuerza, y disfrutamos tocándola en directo».

César: «Hay que decir que esta es una de las canciones que más suelen gustar cuando la tocamos en directo».

 

También le rendís homenaje a Carvalho Calero en “Tanto se amavam”, con el que participasteis en el concurso Musicando Carvalho Calero. ¿Cómo es musicalizar unos versos que no fueron concebidos para ser canción?

Alberte: «La ventaja es que la letra ya está hecha y la parte difícil es precisamente adaptar los versos a una música. Tuvo algo de dificultad porque la métrica del poema es particular y va variando verso a verso, pero poco a poco fuimos buscando la forma y quedamos contentos con lo resultado».

Kátia: «Sí, no fue tan sencillo como esperábamos. A pesar de tener que abreviar, recortar frases o reubicar palabras, creo que conseguimos transmitir el sentido del poema y quedó bonitiño».

 

 

Escuchamos un amplio abanico de ukeleles (soprano, tenor, barítono), incluso un ukebajo y un bajolele. ¿Cómo abordáis la «ukestración» de los temas?

César: «Por lo general, pensamos en distintos patrones rítmicos que podamos repartir entre los dos o tres ukes que suelen hacer ritmo, de manera que se complementen en lugar de repetirse entre ellos. Sin embargo, a veces sí hay temas en los que hay más de un uke haciendo el mismo ritmo, pero en cuyo caso jugamos con los diferentes timbres que tienen cada uno de ellos (el soprano, el tenor, el barítono)».

Kátia: «A veces dejamos de lado algún ukelele para que no quede todo tan repetitivo, como dice César, y nos apoyamos en otros instrumentos para darle otra sonoridad o un toque especial, como una mandolina, un xilófono, un güiro o incluso una tabla de lavar».

 

Junto al cajón, el ukelele marca el ritmo en “Paipo”, corte íntegramente instrumental. ¿De qué manera trabajasteis las cuerdas para lograr crear, sin letra, esta especie de diálogo sonoro?

César: «En muchos de nuestros temas la melodía principal que hacen las voces va acompañada de una segunda voz, una línea melódica adicional que hace algún ukelele, para intentar darle un poco más de sustancia a los temas.

En este caso, la voz humana va reemplazada por la melodía principal, que hace el uke barítono con un tremolo y reverb para sonar bien surfista. Y luego está esa segunda voz, que hace un uke tenor, intentando montar, como decís, un diálogo entre los dos».

 

 

Además de en las principales plataformas digitales, Histórias cativas está también disponible en un cuidado CD digipack con diseño gráfico de Juan Pablo Venditti. ¿Qué os hace seguir apostando por el formato físico en un mundo (casi) dominado por el digital?

Alberte: «Muchos de nosotros somos amantes del formato físico, parece que no tenemos un disco de verdad si no existe físicamente. Y en los conciertos siempre vamos vendiendo algunos, lo que nos anima a seguir haciendo pequeñas tiradas de CDs».

Kátia: «Pues sí, apreciamos el formato físico, será porque crecimos con los vinilos, casetes, CDs, etc. Me gusta abrir un CD o vinilo y ver los pequeños detalles, y el diseño dice mucho sobre el disco, sobre lo que quiere contar. El trabajo de Juan Pablo es fantástico y representa muy bien lo que somos».

César: «¡Completamente! Y sí, para mí los objetos físicos son una parte esencial de nosotros como personas, yo le doy mucha importancia a las cosas tangibles».

 

Este verano estuvisteis compartiendo vuestras Histórias en directo, ¿cómo está siendo su acogida?

César: «A pesar de que tuvimos bastantes pocos conciertos este verano, estamos muy satisfechos y satisfechas con el resultado y con la recepción de la gente. Parece que el repertorio va llegando bien a la gente, y recibimos un feedback muy cariñoso e ilusionante».

Yolanda: «Creo que se está notando la maduración de la formación y la respuesta es muy buena, tenemos muchas ganas de continuar con la presentación del disco en directo».

 

Foto © María Caramés 

 

Sobre el escenario también os podemos ver y escuchar en el espectáculo Extravíos, «una creación en forma de viaje sonoro danzado», junto a la compañía de danza VACABurra. ¿Podéis hablarnos de esta experiencia?

César: «Pues fue una experiencia realmente interesante para nosotros. Surgió del conocimiento personal con Gena y Andrea, las VACABurra, que nos propusieron montar un espectáculo de danza de calle en el que Andrea bailaba y nosotros acompañábamos tocando en directo, e interactuando con ella.

Al parecer, este tipo de espectáculos de danza de calle suelen hacerse con música grabada, y la idea de incorporarla en directo le daría un plus de originalidad. Para nosotros supuso sacarnos de nuestra cotidianidad, al hacernos combinar el tocar, el cantar y el movernos dentro de una coreografía (sencilla, pero aun así). ¡Y el resultado nos encantó! Ojalá nos salgan más oportunidades de hacer este espectáculo en el futuro, lo pasamos muy muy bien cada vez».

Yolanda: «Superado el susto que supuso esta propuesta por parte de VACABurra, y ante su presentación entusiasta, nos metimos en el proyecto con mucha ilusión, también contagiados por ellas. La pieza tiene muy buena acogida y está siendo una experiencia chulísima, especial».

Kátia: «Fue toda una sorpresa y un reto y, conforme van saliendo actuaciones, nos sentimos más cómodas y podemos disfrutarlo mucho más. La acogida del espectáculo es maravillosa, el público se queda con ganas de más, ¡y nosotros también! Fue emocionante tocar y bailar con Andrea en espacios tan singulares como el Pazo de Oca (A Estrada) o el Parque de Bonaval en Santiago, y esperamos con ilusión nuevos “extravíos”».

 

¿Qué podemos esperar de un concierto de Ukestra del Medio? ¿Alguna fecha cerrada para el otoño que está a punto de comenzar?

Yolanda: «Lo que podemos esperar es música que hace sonreír, público diverso pasando un buen momento, disfrutando de la música sin más. Y nada de “edadismo”, ¡en nuestros conciertos disfrutan a la vez personas de cualquier edad!».

César: «En estas semanas estamos cerrando el ciclo del verano y planificando un poco lo que querríamos hacer en otoño-invierno. De momento no podemos adelantar fechas concretas, pero lo iremos haciendo por las redes, como siempre».

 

 

En la actualidad, ¿qué artista o grupo gallego nos recomendaríais? ¿Algún favorito que deberíamos conocer?

Alberte: «Felizmente en este país tenemos montes de grupos de diferentes estilos y siempre hay novedades que descubrir».

César: «Cada uno tiene sus preferencias, pero me parece que todos y todas coincidimos en algunos nombres, como por ejemplo Os Amigos dos Músicos, Momboi, Sofía Espiñeira, MJ Pérezo Espiño».

Alberte: «Ahora mismo pienso en Family Folks, MadMartin Trio, Kings of the Beach, Phantom Dragsters, Radio Zapa!, Bule, Los Eternos, Bang 74, Malandrómeda, Grampoder... y tantos y tantos más».

 

Si abriésemos vuestras cuentas personales de Spotify, ¿qué escucharíamos? 100% Sinceridad, 0% Vergüenza

Alberte: «Tengo que reconocer que, aunque tengo una cuenta en Spotify, no la uso casi nada. Sigo escuchando la música en vinilo, cedé o llevándola en una memoria USB o el móvil. Mis referentes musicales vienen del punk y rock’n’roll y hoy en día continúo escuchando diferentes subgéneros del rock o similares y otros estilos que nada tienen que ver. Por ejemplo, cosas que escuché estos días en el trabajo, en casa o en el coche: Dr Feelgood, The Soundtrack of Our Lives, Bourbon Sweethearts, The Death South, George Formby, The Lákazans...».

Sóni: «No uso Spotify, todavía sigo con el USB en el coche o busco cosas que me interesen en YouTube, entre mis preferencias estarían, Larkin Poe, Brandy Carlile, Bridge City Sinners y La Muchacha».

César: «Últimamente uso más Youtube Music, pero también me mantengo fiel a la discoteca personal. Y hay un poco de todo; acabo de mirar el historial reciente y me salen los siguientes: Michael Kiwanuka, The B52’s, Public Enemy, Aldous Harding, Pearl Jam, Calexico, Neil Young, Carole King, Wes Montgomery o Chavela Vargas. Y también Bruckner. Algunos incluso son fruto del modo aleatorio, ¡pero pedíais sinceridad!».

Yolanda: «Escucho Spotify mientras trabajo; lo que tengo por ahí: Eddie Vedder, John Mayer, Franco Battiato, Rufus Wainwright, Morgan, Rodrigo Leao, Yo La Tengo, Norah Jones...».

Kátia: «Pues no tengo cuenta de Spotify. Normalmente tiro del formato físico que tengo esparcido por casa, en el coche. También escucho mucho en el trabajo “El Sótano” de Radio 3, donde ya hacen la selección musical por mí: garage, surf, punk 77, new wave, clásicos del soul... Últimamente estuve escuchando esto: The Jam, Toquinho e Vinicius, The Lákazans, Pomme, Sex Museum, The Jayhawks, Espiño, The Faces, Andhrea and The Black Cats, Pomplamoose...».

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