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NASTASIA ZÜRCHER: «VIVO POR LAS EMOCIONES, POR SENTIR, POR AMAR, POR COMPARTIR»

NASTASIA ZÜRCHER: «VIVO POR LAS EMOCIONES, POR SENTIR, POR AMAR, POR COMPARTIR»
20 JUNE 2022

Afirma que «los artistas tenemos como don, y también como responsabilidad social, hacer sentir a la gente, hacerlos conectar». Y ella lo consigue. Nastasia Zürcher (Ginebra, 1988) tiene la capacidad de transmitir ese optimismo innato, ese «superpoder para ser feliz», a través de todas y cada una de sus composiciones, de su interpretación, de su puesta en escena.

Su maravillosa voz y expresión corporal son una constante entre la multitud de beats neo-world-soul-music; y R&Bcontemporáneo;y afro-funk. Eseeclecticismo sonoro, ya inconfundible, es el que mejor define su nuevo trabajo discográfico, But Life Is Beauty Full (2022), un álbum que apuesta por la positividad y por el florecimiento, por la resiliencia y, por encima de cualquier otra cosa, por las emociones y por los sentidos.

 

Foto © Bruno Baw  

 

Naciste y creciste rodeada de música, y músicos; del violín a los 6 años a recibir clases de cuanto a los 11, ¿cómo recuerdas esos inicios?

Nastasia Zürcher: «Recuerdo ese deseo de probar, de jugar, esa curiosidad por darle a diferentes instrumentos y cómo cada uno me “abría” las orejas. ¡Recibí también clases de batería a los 9 años!

El canto, la voz, es el instrumento que más temprano captó mi atención; alucinaba con la variedad de texturas, dinámicas y sentimientos que se podían meter en una misma frase. Recuerdo que cuando empecé las clases de canto, pensé: “ahora sí, ¡aquí me quedo!”».

 

Además de ser tu lugar de nacimiento y de residencia hasta los 12 años, ¿cuánto hay de Ginebra (y de Suiza) en el ADN musical de Nastasia Zürcher? ¿Y de Galicia?

Nastasia: «Creo que hay algo así como 60%-40%. 40% de Suiza, Ginebra; una ciudad internacional donde crecí rodeada de muchas culturas, lenguas y tradiciones, de gentes muy distintas. Quizás es por eso, seguramente, por lo que también escucho, me gusta y hago música influenciada por diversos estilos.

Y un 60% Galicia; la libertad que siento en Galicia, en España, me aporta el espacio que necesito para encontrarme internamente y crear. Después, a nivel profesional supuso para mí la posibilidad de realizarme, la sensación de que es posible hacerlo, tanto a nivel económico como por el entorno profesional y la gran cantidad de músicos con los que trabajar y aprender».

 

Debutas con el largo My Flight (2015), que contiene temas ya clásicos en tu repertorio como “To Be Cool” o “Ready”. ¿Qué significó para ti este primer trabajo?

Nastasia: «¡Fue el gran paso! Con toda la emoción y aprendizaje que supone hacer y publicar un disco. Mostrarte al público, literalmente, con tus temas y letras, con tus sentimientos, da tanta emoción como pudor.

Después, a nivel trabajo ¡es enorme! Además de la creación y grabación del disco, tienes que montar la banda, llevarla y promocionarla, aprender a comunicarte, a generar contenidos de calidad con los vídeos... Es una profesión que involucra muchísimos departamentos. A mí eso me encanta, pero es un currazocolosal que pocas veces se conoce realmente fuera de las y los que lo hacemos».

 

 

Solo un año después de ese primer disco, ganas el Premio Martín Códax da Música en la categoría Blues/ Funk/Soul. ¿De qué manera afectó este reconocimiento a los comienzos de tu carrera?

Nastasia: «¡Fue una alegría sideral! Me dio muchísima motivación y fuerza para seguir con todo ese gran paso que supone arrancar una carrera artística. Me permitió también llegar a nuevas programaciones y conciertos gracias al aval que son los premios.

Además, es otorgado por los compis de gremio; fue un subidón tremendo sentir y recibir el apoyo y, de algún modo, la aprobación de mis compañeros y compañeras de profesión».

 

Ya que los nombramos, blues, funk y soul... ¿cómo definirías tú tu estilo?

Nastasia: «Hay una etiqueta estilística que “inventé” con la que me siento bastante representada: neo-world-soul-music; una fusión de neosoul y world music, aunque bueno, también habría que añadirle pop folk de autora, R&B contemporáneo y afro-funk :)».

 

Foto © Bruno Baw 

 

¿Y tus influencias? ¿Quién dirías que tuvo, o tiene, especial impacto en tu manera de entender y hacer música?

Nastasia: «Me educaron con la enseñanza de tener las orejas siempre “abiertas”, de ser curiosa, de querer entender las músicas y a disfrutarlas y, sobre todo, a respetarlas más allá de mis gustos. Eso es una base férrea sobre la que construir un universo musical variado. Es la semilla. Crecí con esa necesidad de estímulo y hoy en día es ya algo vital para mí.

Soy algo peculiar como persona, pero pienso que alcancé encontrar la manera de conjugar esa personalidad emotiva con mi expresión artística. Los ingredientes son puros».

 

Tu segundo disco, Beat (2017), recoge «diez canciones, diez maneras de mover el cuerpo». Es habitual ver como tu cuerpo fluye al ritmo de tu música, no solo en los vídeos coreografiados, sino también en directo encima del escenario. Para ti, ¿qué importancia tiene la expresión corporal en tu puesta en escena, en la interpretación de tus piezas?

Nastasia: «Es fundamental; necesito del movimiento libre para que todo fluya en el mismo sentido. El cuerpo entero es el instrumento, por lo tanto, expresión. Para mí es fundamental conectarme a todos los niveles para estar en el punto artístico justo para cantar, sentir y transmitir. Llevo trabajando mi cuerpo desde pequeña, yendo a clases de danza: ballet, contemporáneo, moderno, flamenco desde hace tres años...

El movimiento es imprescindible en mi equilibrio y procesos creativos. Tanto es así que, en la fase de la producción del disco, me pongo los temas para bailar sola en el estudio y tienen que llevar al cuerpo a ese movimiento emocional. Cuando no llegan, hay que seguir puliendo la mezcla, o lo que sea, para alcanzar ese efecto directo. Es un baremo».

 

 

En 2018, alcanzaste el segundo puesto y el Premio de los Músicos en el festival Liet International, el Eurovisión de las lenguas minoritarias, con la canción “Espertos”. ¿Qué supuso para ti llevar el gallego al otro lado de nuestras fronteras y recibir un galardón cantando en nuestra lengua?

Nastasia: «Fue increíble, una vivencia realmente feliz. Nuestra lengua es adorada también fuera de Galicia: a la gente le gusta cómo suena, cómo se pronuncia, tiene curiosidad por esta lengua y su musicalidad.

Toda la experiencia del festival y de viajar a Holanda fue estupenda. Conocimos nuevos artistas, lenguas hermosas. Lo pasamos genial Adri y yo en esa semana “comodín” que nos dio la vida. El hecho, además, de traer a casa dos galardones fue una pasada, en la vida lo imaginaría. Fue un regalo profesional, como un bálsamo entre todas las emociones y altibajos que toca gestionar cuándo eres músico».

 

 

Un nombre que suele leerse a un lado del tuyo es el de Adrián Saavedra, tu productor musical y compañero de batallas. ¿Cómo describirías el proceso de darle forma a los temas con él? ¿De qué manera influye su experiencia en tu música?

Nastasia: «Trabajar con Adrián es lo mejor que te puede pasar como profesional. Tiene tanto conocimiento como sensibilidad en sus grandes virtudes; es resolutivo, creativo y ama y cuida la música por encima de todo. Además, tenemos una afinidad musical realmente alta, una especie de conexión cósmica que hace que nos entendamos mucho y muy bien cuando trabajamos y creamos. Sabemos de los talentos del otro y procuramos potenciarlos siempre. También nos conocemos desde hace más de 10 años currando en diferentes proyectos y desarrollando una amistad real (y compartiendo muchas horas de coche escuchando música).

Aunque escribo y compongo todos mis temas, soy absolutamente consciente y feliz de que mi “sonido” sea fruto dese binomio Saavedra-Zürcher. Soy quien soy como artista gracias a él».

 

 

“Lo estoy soltando”, “Revelation”, “A sentirlo”, “El hilo”, “Lord, I’ m Alive!”... desde noviembre de 2020 fuiste publicando single clips, adelantos del que sería tu siguiente trabajo discográfico. ¿Fue esta una decisión marcada por la pandemia o por ir alimentando la expectación?

Nastasia: «Un poco de las dos. Tenía en mente publicar el disco en 2021 pero, obviamente, con el giro de guion de marzo de 2020 todo cambió de ritmo y había que adaptarse. Para mí no tenía sentido sacar el disco si no había posibilidad de hacer conciertos con el formato de gran banda previsto. Así que reorienté el timón y puse como rumbo sacar nuevo tema y videoclip cada 2-3 meses para ir desvelando la nueva sonoridad.

Fue superemocionante y un currazo considerable, pero nos dio mucha vida y motivación en un momento complejo».

 

 

Al hilo, ¿de qué modo afectó la pandemia al desarrollo de este nuevo disco? Es decir, ¿escucharíamos, por ejemplo, unas letras diferentes? ¿Otra selección de temas?

Nastasia: «No, en absoluto está inspirado en este episodio de la historia. Influenció en la cronología de lanzamiento como te decía, nada más».

 

 

 

Por fin, a finales de abril podíamos escuchar el álbum al completo, But Life Is Beauty Full (2022), un disco que se presenta como toda una declaración de intenciones... ¿bellas, positivas? ¿Cuál es el concepto que une estas 13 coloridas piezas?

Nastasia: «Es una exaltación de amor a la vida, a la belleza de la vida, a la voluntad de encontrar felicidad en los procesos vitales; de florecer en vida, de poner en valor a libertad y el disfrute como formas de vida, y de conectar con los elementos de la naturaleza como red de ser vivos.

Es un disco emocional, sensitivo y reflexivo basado en la experiencia y en los sentimientos, con las profundidades, complejidades y extremidades que son a veces las emociones; algunas ligeras y agradables, otras difíciles y destructivas. Pero todo eso es vida, es el proceso de estar vivo ¡y está bien! Tenemos mucho que conocer y reconocer de nuestras emociones para aprender de uno mismo, navegar con dulzura y amor propio por las fases de los pasos. Es un disco creado en el sentir que desea aportar alegría y motivación, luz, paz y ganas de avanzar, de disfrutar. Hay resiliencia y libre albedrío, sin huir de lo negativo, pero reorientándolo en un sentido de aprendizaje vital necesario.

La música influye directamente en nuestro estado anímico, nos ayuda a transitar por las dunas del ser; eso es But Life Is Beauty Full, una guía en los sentires».

 

Foto © Bruno Baw  

 

¿Cómo fue su proceso creativo? A la hora de componer, ¿cómo cobra vida esa idea que nace en tu cabeza para acabar convertida en canción?

Nastasia: «Mi semilla creativa siempre es la melodía, la música. Luego busco una letra y una temática que encaje en esas melodías, siendo a veces tan increíblemente ajustadas a los bocetos que me convencen de que ya existían en algún mundo musical paralelo [risas].

Para mí, las y los artistas somos intermediarios; tenemos como don, y también como responsabilidad social, hacer sentir a la gente, hacerlos conectar. Por eso también cuido y procuro disfrutar mucho durante el proceso creativo para que quede impregnado. Necesito estar todo el tiempo en ese generar ideas, imaginar, crear y dar vida; tengo una mente muy activa y con el arte aprendí a canalizar toda esta energía de forma sana».

 

Foto © Bruno Baw  

 

La afirmación del título, «pero la vida es bella (está llena de belleza)»... ¿a pesar de qué? ¿Es el disco una respuesta de resiliencia sonora frente a la situación que estábamos —bueno, que todavía estamos viviendo por diferentes circunstancias— o es otra entrega de tu positivismo innato?

Nastasia: «Ser feliz es una elección, una oportunidad que tienes en cada momento. Puedes, si quieres, hacer ese clic interno y optar por mantenerte en la buena onda, ser agradable, buena persona, respetarte, ser leal a ti misma, sincera. Claro que es complejo y lleva mucho trabajo interno de autoconocimiento, pero ¿sabes? Además de mi clara naturaleza alegre, pasé por momentos tan difíciles en la vida donde sufrí y vi sufrir tantísimo a mi gente ¡que creo que he desarrollado una especie de superpoder para ser feliz!

Claro que practico cada día, y me pillo cada vez más rápidamente en mis sitios oscuros intentando remontar como un cohete. Tengo claro que estamos aquí para ser felices. Soy una persona intensa emocionalmente; vivo por las emociones, por sentir, por amar, por compartir. Es lo que me mueve, pero como bien dice Edgar Morin: “las personas con alta capacidad para disfrutar lo son también para sufrir”. Siento las cosas tan profundamente que, a veces, me parece que soy demasiada profunda para este mundo... Y eso está genial para escribir canciones y ser empática, pero pide una autogestión emocional minuciosa para, justamente, conseguir mantener ese estado de ánimo constructivo.

Por eso hago música feliz, para sentir y aportar alegría. Creo que es una especie de misión divina: aportar alegría y emociones positivas; siempre lo sentí».

 

 

En But Life Is Beauty Full te volvemos a escuchar cantando en varios idiomas: gallego, castellano, inglés y francés. ¿De qué depende la elección de un idioma u otro?

Nastasia: «Los temas suelen llevarme naturalmente en ese sentido; pruebo a veces todas las lenguas que manejo, pero la primera idea siempre es la buena».

 

¡También escuchamos un par de voces nuevas! Las de la cantante y compositora madrileña Miryam Latrece y la del músico y multinstrumentista vigués Pablo Lesuit. ¿Cómo surgieron estas colaboraciones y como fue la experiencia junto a ellos?

Nastasia: «Fueron toda una experiencia y un gustazo. Es un honor para mí que formen parte del disco.

Llevaba un tiempo deseando hacer algo a dúo con Lesuit. Un día “me llegó” esa melodía de “El hilo” y le dije a Adri: “creo que tengo algo”... Ahí comenzó la fiesta. Con Pablo hicimos además un videoclip fantasía que fue una verdadera locura de rodaje (mucho aprendizaje y alegría en un mismo día [risas]).

Con Miryam fue un regalo inesperado que la vida tejió hermosamente. En principio, ese tema, “Just”, iba a ser con otra artista, pero por motivos personales suyos no fue para adelante y nos encontramos en la tesitura de replantear el featuring. Tenía clarísimo que quería que fuera un tema a dúo con una voz femenina. Hicimos brainstorming y llegamos a ella (creo que fue Adri, de hecho, quien la propuso), me puse en contacto con ella, ya que me llevábamos tiempo conectadas por redes, y aceptó; fuimos a Madrid a grabar las voces principales en Estudio Uno... y el regalo estaba servido. Miryam es para mí de las voces más hermosas e interesantes del panorama estatal actual».

 

 

Esta tercera referencia es la más ecléctica, tanto en la instrumentación como en la producción, un trabajo cargado de variedad de estilos: neo soul, afro pop, pop folk, R&B contemporáneo... ¿Cómo fue la evolución hasta definir este sonido?

Nastasia: «¡La clave es hacer, probar, escuchar, confiar, y cantar, cantar, cantar! Es cierto que tengo esa arteria central de neo-pop-soul que define muchos temas y con la que me siento cómoda, pero bebo y amo las sonoridades de tantas músicas del mundo que procuro, y procuramos, reflejar eso en las creaciones. Hay tanta música que deseo hacer, tantos estilos, tantos discos, tantos artistas con los que confluir... ¡Es uno de mis grandes alimentos!».

 

La gran mayoría de tus videoclips están dirigidos por Jairo Moreno, unas piezas audiovisuales que destacan por su impecable fotografía y cuidada producción. ¿Cómo se desarrolla el trabajo creativo tras ellos? ¿Trabajáis mano a mano o tiene total libertad?

Nastasia: «Las dos cosas; trabajamos siempre juntos en todo el proceso ¡y también sabe que tiene vía libre para aportar arte! Adoro su visión creativa y tenemos gustos estilísticos muy parecidos (siempre reímos al ver que coincidimos en las listas de pulidos).

Lo conocí por un vídeo de Davide Salvado y me enamoré de la sensibilidad de las imágenes; le pregunté por él y desde entonces hicimos más de 15 vídeos juntos! Jairo es uno de los pilares fundamentales de mi equipo creativo, junto a Adrián; llevo muchos años trabajando con ellos y siento que somos un verdadero equipo. Todo es fluido, agradable, emocionante, hay respeto... ¡y somos bastante frikis todos [risas]!».

 

Otra constante nos tus vídeos es la estética de inspiración oriental: en el fluir de la expresión corporal de la que hablábamos antes, en la danza o en el vestuario. ¿De dónde viene esa fascinación por Oriente?

Nastasia: «Pues supongo que de las influencias... o será de otras vidas [risas]. No es algo que haga realmente a propósito, es más como una conjunción estética con la que me siento a gusto.

También sé que tengo rasgos faciales y corporales que tiran para ahí; mucho me preguntan si soy libanesa o incluso griega, parezco poco suiza-gallega [risas]».

 

 

Ahora, con los tres álbumes en la mano, ¿qué semejanzas o diferencias encuentras entre los tres?

Nastasia: «Viéndolo con perspectiva, me alegra ver que los tres son variados a nivel estilístico, que cada canción tiene su propia aura, ambiente y sonoridad. También veo una buena evolución a nivel de producción, vocal, calidad y desarrollo de mi huella artística. Pero siempre hay por pulir y mejorar, ¡eso es lo divertido!».

 

Con una voz tan poderosa y versátil tu discografía podría decirse que es un catálogo de expresión vocal. ¿Le das muchas vueltas, pruebas muchas cosas a la hora de definir como interpretarás cada uno de los temas?

Nastasia: «Bueno, creo que soy una vocalista muy juguetona a la que le gusta coquetear con las posibilidades del instrumento. Esto, sumado a que enseño canto desde hace más de 10 años, con el manejo y estudio que implica tal tarea, hace que fuese desarrollando una serie de registros que suenan ya como propios.

La versatilidad de la voz siempre me conmueve, y aprender a gestionarla es un mundo apasionantísimo, el universo en el que más tiempo paso. Me siento bien cuando canto, de hecho, a veces creo que es donde mejor me siento, donde más pura soy».

 

Foto © Bruno Baw   

 

Formas parte de la directiva de Músicas Ao Vivo, en tu opinión, ¿cómo ves actualmente el sector musical gallego?

Nastasia: «Pues lo veo tanto luminoso a nivel creativo, con variedad y de calidad, como caótico y hasta precario en las partes de contratación, programación y administrativas. Parece, además, que siempre hay que estar luchando para que se valore a los artistas de aquí, independientemente del estilo que se haga, aunque, claro, algunos tienen mayor cabida.

Echo y echamos muchísimo en falta un circuito profesional estable, realista, favorable, variado y de calidad. La sensación es que siempre estamos rozando el cutrerío y el oportunismo; que las instituciones pecan de no interesarse por la realidad de la profesión musical y hacen con el dinero lo que les vienen bien a ellas y, (esto ya es un sentir personal) casi siempre, con las etiquetas sociales “de moda”.

La calidad y variedad de una programación cultural son clave para que la cultura viva, para que las y los artistas creen y aporten arte al mundo, así como para que el público, que somos todos, tengamos oportunidad de crecer como personas desarrollando nuestra inteligencia emocional».

 

¿Qué papel dirías que juega en el sector a asociación Músicas Ao Vivo?

Nastasia: «¡Es absolutamente imprescindible! Lo que pasa es que mucha gente, incluso profesionales del gremio, todavía no es consciente de eso. Como no tenemos un referente que nos enseñe lo importante y favorable que es tener una asociación profesional activa, que vele y defienda la música y a sus trabajadores y trabajadoras, no le damos importancia y perdemos la oportunidad de mejorar nuestro sector; es pura ignorancia (y a veces individualismo, también hay que decirlo). Cuando miramos otros países y nos cuentan la realidad de allí flipamos, pero lo vemos como algo “de fuera”. Aquí también lo tenemos, o podemos tenerlo, pero debemos darle fuerza, muchísima más atención y confianza, unificar frentes y trabajar en la misma dirección... Es un proceso.

Además, Músicas Ao Vivo son los creadores de los premios de la música gallega, los Premios Martín Códax da Música, que son clave para visibilizar los proyectos en activo y darles el reconocimiento que se merecen para que puedan expandir su arte por el mundo. Reitero, los premios son también un aval, ayudan en la carrera.

Estando dentro de la directiva te das de cuenta de que es complejo, de que hay muchísimo por hacer y mejorar, por sanar. De verdad que invito a todo el mundo a que se implique más en la vertiente colectiva para conseguir esas mejoras, que todas y todos tenemos los mismos problemas profesionales. De nada sirve querer conquistar a título propio, desgastando energías y frustrándose para luego vivir de la queja; ¡la clave está en el colectivo organizado!».

 

También eres profesora de canto en Estudio, Escola de Música (Santiago de Compostela), si en la pregunta anterior preguntábamos por el panorama musical gallego en general, ahora queremos saber, ¿cómo ves tú las nuevas generaciones de la música gallega?

Nastasia: «¡Las veo sedientas de crear! Hay una cantera de nuevos músicos que llega con ganas, formación y con facilidades tecnológicas y económicas. El hecho de que hoy en día puedas autoproducirte en casa, que las redes sociales posibiliten mostrar lo que haces como artista... ¡todo es positivo!

Luego, por supuesto, está el filtro natural del talento, de la vocación, de la calidad y, supongo, que de la misión de cada quien. Pero que el arte sea tan fácil de crear y mostrar, ¡para mí es favorable!».

 

Foto © Bruno Baw   

 

Para la presentación en directo de este trabajo, has escogido un sexteto compuesto por Adrián Saavedra (bajo, teclados), Mon Orencio (guitarra, coros), Carmen Rey (piano, coros), Bruno Couceiro (batería) y Félix Rodríguez (percusión). ¿Por qué ellos? ¿Qué crees que aportarán, además de lo musical, al But Life Is Beauty Full encima del escenario?

Nastasia: «Además de ser tremendísimos músicos a los que admiro, son buenas personas y saben trabajar en equipo; tienen experiencia en la profesión y son versátiles. Siento también que entienden mi música y personalidad, que puedo ser natural. Nos llevamos superbién entre todos, tenemos un gran sentido del humor y eso, para mí, ¡es vitalísimo!».

 

¿Qué podremos esperar de este nuevo espectáculo? ¿Tienes alguna fecha estival ya cerrada que puedas adelantar?

Nastasia: «Estamos montando un show enérgico, potente y dinámico, queremos que suene la música, que la gente pueda moverse a gusto y conectar con los sentimientos para bailarlos.

Estamos afinando ese acompasamiento que es llevar al directo nuevos temas con una nueva banda, definiendo el rol de cada instrumento, ordenando toda la información. Está siendo supergratificante, sentimos que tenemos una buena sonoridad ¡y que la banda es un bombazo para el directo!

Estamos deseando tener oportunidades para compartir toda esta música y buena energía. Cierto es que está costando arrancar la contratación este año porque está todo bastante desajustado por los dos años anteriores (en los que paralelamente sí tuve muchos conciertos...), pero llevamos meses trabajando en ello y tiene que dar sus frutos en algún momento. ¡Estamos deseando compartir las primeras confirmaciones oficiales y montar la fiesta!».

 

En la actualidad, ¿qué artista o grupo gallego nos recomendarías? ¿Algún favorito que deberíamos conocer?

Nastasia: «Te recomendaría escuchar a Carlos Ares, los últimos discos de Momboi y Blanco Palamera, a Pablo Lesuit siempre, CALDO son tremendos. Me sorprendí para bien escuchando el trabajo de Madalena Gamalho; García MC tiene una lírica estupenda y siempre arropado por buenas bases y ritmos; Two Faces y Ghost Beast suenan de fábula; Guadi Galego siempre es un acierto; Banda Bacana tiene un directo espectacular, así como Brais Morán y Narci Rodríguez, Sumrrá son una de las biblias, Baiuca de los imprescindibles, Sheila Patricia canta hermosísimo... ¡¡Hay tanto talento que me emociono!!».

 

Si abriésemos tu cuenta personal de Spotify, ¿qué escucharíamos? 100% Sinceridad, 0% Vergüenza

Nastasia: «Uy, ¡pues un poco de todo, la verdad! Soy un pelín adicta a escuchar música y paso muchas horas en el coche [risas]. Escucharíamos desde Hiatus Kaiyote, Lianne La Havas, Nicola Cruz, Alabama Shakes, Lido Pimienta, Laura Mvula, Portico Quartet, Leifur James, Mariem Hassan, Anne Paceo, Oum, Kimbra, Melody Gardot, Buika, My Baby, Adult Jazz, Ibeyi, Fuel Fandango, Fat Freddy’s Drop, Angelique Kidjo, Masego, Chet Faker, Céline Dion, Nastasia Zürcher por supuesto [risas], Bon Iver, Ben Howard, Waaju, Newen Afrobeat, Adele, RY X, Nathy Peluso, música árabe, africana, electrónica, jazz... y algunas frikadas guapas seguro. ¡Todo sea disfrutar!».

 

 

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