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BAIUCA: «CADA VEZ SE TIENE MENOS MIEDO A MEZCLAR ESTILOS DE TODO TIPO CON LA MÚSICA TRADICIONAL»

BAIUCA: «CADA VEZ SE TIENE MENOS MIEDO A MEZCLAR ESTILOS DE TODO TIPO CON LA MÚSICA TRADICIONAL»
22 JUNE 2020

La zona de Catoira (Pontevedra) donde nació y los sonidos gallegos que lleva escuchando desde niño bautizaron el proyecto más personal de Alejandro Guillán. Baiuca nace de la morriña que el vilagarciano experimentó durante su estancia en Madrid, una fusión de lo más vanguardista de la música electrónica con las raíces más puras y salvajes de su tierra que resultan en una folktrónica experimental y  geosónica propia de la Galicia rural del siglo XX En 2018, Baiuca debutaba con una colección de canciones que no solo conectaban la Galicia de anteayer con la de pasado mañana, sino que planteaban una serie de preguntas como, por ejemplo, «¿puede una caja de ritmos danzar al ritmo de una muiñeira?».

¿La respuesta? La encontramos hoy, dos años, tres trabajos y cientos de conciertos después, en un Baiuca que sigue apostando por darle una nueva vida a la música tradicional con su mística tribal gallega a ritmo de electrónica. Con su nuevo trabajo discográfico, Paisaxes (Raso Estudio, 2020), el productor gallego vuelve a explorar su imaginación e imaginario a través de visiones propias en un EP que, según nos cuenta, pretende ser punto de encuentro con el sur de la península, con la conexión trasatlántica y con la del norte de Inglaterra; una visión del mundo que le rodea.

 

 

La RAG define baiuca como «establecimiento donde se sirven bebidas, generalmente de carácter modesto y popular o bien de estilo rústico». ¿Cómo define, y defiende, Baiuca su proyecto?

Baiuca: «Baiuca es el lugar de Catoira donde nací y por eso opté por ponerle ese nombre al proyecto, porque quería que tuviese relación con mi origen y con mi vida. Yo quería adentrarme en la mezcla de dos partes de mi vida; la infancia donde aprendí a tocar la gaita y la cual pasé escuchando discos de música tradicional y de folk, y, por otro lado, la parte tecnológica y electrónica con la que fui experimentando en los últimos años».

 

Pasas del electropop de Alex Casanova a la folktrónica de Baiuca, ¿queda algo de aquel alter ego que bailaba entre hedonismo ochentero y trash-pop sintético en el Alex actual? ¿Cómo surge el proyecto?

Baiuca: «Pienso que cada vez menos... Baiuca parte como un proyecto paralelo, sin saber qué iba a pasar, si iba a tener futuro el proyecto o se iba a quedar como algo residual. Quería desarrollar ciertas inquietudes que rondaban en mi cabeza y, al final, me di cuenta que era la música que quería hacer y en lo que quería centrarme. Este es un proyecto de madurez para mí; Alex Casanova empezó cuando tenía 18 años, ahora tengo 30 y Baiuca es lo que yo quiero hacer ahora y en los próximos años».

 

 

En 1978, el grupo Son Lalín hizo una versión pop con bajo, batería y acompañamiento electrónico de la ‘Muiñeira de Chantada’ que vendió más de cinco millones de discos, un primer intento de ese «diálogo entre la Galicia de anteayer y la de pasado mañana». ¿Qué te parece esa versión? ¿En qué momento crees que se encuentra la música tradicional gallega? ¿Estamos ante un resurgimiento? ¿Piensas que se está abriendo la otros estilos?

Baiuca: «Entiendo que en en esa época que un tema como la ‘Muiñeira de Chantada’ se pinchase en las discotecas de Ibiza fuese algo histórico, y seguramente sea el primer tema en enfocar nuestra música hacia el club. El problema es que este tipo de mezclas o de reinterpretaciones de la música tradicional, no solo de Galicia sino de la mayor parte del norte de la península, no son tan habituales como sí sucede en el sur con el flamenco. Yo en Solpor quería aportar mi versión de un clásico como es la ‘Muiñeira de Chantada’ para que se entendiese que, a pesar de ser un tema de los más famosos de nuestra tierra, aun hay margen para su evolución y la de nuestra música.

Por una parte, no creo que sea un momento excesivamente bueno para la música gallega en general; si pienso en la cantidad de propuestas musicales que había hace 10 o 15 años y lo comparo con el momento actual, pienso que cada vez hay menos variedad. Pero, por otra parte, creo que ahora mismo sí que hay propuestas que están destacando fuera de Galicia como es el caso de Sen Senra, Blanco Palamera ou Novedades Carminha que, por supuesto, ya son un grupo de referencia. Además, están empezando a aparecer propuestas muy interesantes que están aportando frescura a nuestro panorama, cada vez se tiene menos miedo a mezclar estilos de todo tipo con música tradicional; también propuestas enfocadas al pop que emplean el gallego y eso creo que es una línea que debería de continuar, como es el caso de Boyanka Kostova, Verto u Ortiga.

Sin olvidar la renovación de la música tradicional, donde los grandes grupos de folk de décadas pasadas y los y las grandes gaiteiras están dejando paso a proyectos como Tanxugueiras, Xosé Lois Romero & Aliboria o Caldo».

 

Debutas con Solpor (Raso Estudio, 2018), una fusión de muiñeiras con bases techno, una entremezcla de panderetas, flautas, gaitas y conchas con melodías procedentes de sintes; un largo que te situó como «una de las propuestas más vanguardistas y transversales del circuito». Echando la vista atrás, ¿esperabas tener la gran acogida que estás teniendo o te cogió «de sorpresa»? 

Baiuca: «Empecé a hacer esta música sin pretensión ninguna, dejando fluir mis ideas para ver hacia dónde enfocar el proyecto, pero una vez que sentí que ese era el camino que quería tomar, yo siempre intento ser ambicioso como creo que debería ser cualquier artista para intentar llegar al más lejos y al mayor público posible. Obviamente, nunca me esperaba llegar a vivir en tan poco tiempo experiencias y viajes que van a quedar en mi retina de por vida».

 

 

En Misturas (Raso Estudio, 2019) reconstruyes y deconstruyes cinco piezas originales del primer álbum de Xosé Lois Romero & Aliboria, mezclando dos universos y recomponiendo parte del repertorio desde otra mirada y desde otra genética. ¿Cómo es la experiencia de colaborar con ellos? ¿Cómo consigues esa combinación tan, aparentemente, dispar de los samples de la electrónica con las melodías de percusión tradicional y las voces de las cantareiras?

Baiuca: «Poder trabajar con los sonidos de Xosé Lois Romero fue algo muy especial; desde el primero momento que escuché Aliboria quedé fascinado con el proyecto, pero todavía fue más grato conocer a Xosé Lois y a todo Aliboria».

 

¿Qué supone Xosé Lois Romero & Aliboria para Baiuca?

Baiuca: «Hay tres personas de este proyecto que me acompañan en mi formato con banda en directo, el propio Xosé Lois, Andrea Montero y Alejandra Montero; me ayudan a hacer un show muy especial cuando podemos ir con esta formación acompañados, además, de las visuales de Adrián Canoura».

 

 

Morriña’, ‘Arrieiro’, ‘Solaina’, ‘Brétema’… la temática de tus cortes gira en torno a tradición gallega (el mar, los oficios, la tierra), como un juego entre el dinamismo y el ritmo de la música tradicional y la fuerza de nuestras «letras gallegas». ¿Existe realmente esta relación? ¿Qué premisas sigues a la hora de escoger la base folk de las piezas?

Baiuca: «Las piezas nunca surgen igual; hay veces que todo empieza con un ritmo o con un pandero, mientras que otras aparece una melodía, una voz…. siempre existe un dinamismo que me permite enfocar cada tema como algo diferente y que me ayuda a no repetirme y a crear procesos diversos en cada momento. Cuando aparecen sampleos de voces que me gustan, la temática es tradicional porque esas voces lo son —también con los temas de Aliboria— pero, por ejemplo, en Solpor, cuando me senté a componer las letras y las voces de ‘Morriña’ o ‘Solpor’ existe una visión de Galicia en mi mente que me ayuda a tener esa conexión en la lírica».

 

 

El año pasado lo despedía con dos colaboraciones, ‘Fisterra’ con Carlangas (Novedades Carminha) y ‘Caravel’ junto a Nita (Fuel Fandango), y a mediados del pasado abril las presentaba con la cara B de cada una de ellas agrupadas en un corto, Paisaxes (Raso Estudio, 2020). Un nuevo EP en el que el productor gallego converge un acercamiento a ritmos que van deste del reggae y folclore tropical al flamenco y cadencias orientales, una amalgama de sonidos que comparte protagonismo con el dub más psicodélico, obra del productor británico El Búho, y la estructura dinámica que propone el argentino Uji.

 

En tu trabajo más recente, Paisaxes (Raso Estudio, 2020), escuchamos un registro más versátil, manteniendo un equilibrio sobre una cuerda sonora más transversal y polifónica; remixes que van del dub el downtempo, de la canción tradicional gallega a ecos de música oriental, de la folktrónica al flamenco. ¿Es esta una experimentación puntual o la podemos considerar una declaración de intenciones?

Baiuca: «Nunca renuncié a que en mi música aparecieran ecos de otras culturas, siempre que sea un viaje en la que encuentre conexión con el que yo hago o con Galicia. Al final es normal que aparezcan aires orientales o latinos porque forman parte, por un lado, de nuestra origen y, por otro, de una de las influencias musicales más presentes en la península como es la Latina.

Paisaxes pretende ser un punto de encuentro con el sur de la península con la colaboración con Nita, con la conexión trasatlántica con el remix de Uji o la conexión al norte con Inglaterra a través de El Búho. Una visión del mundo que me rodea y con la posibilidad de poder contar con dos de los productores que más admiro en la actualidad. También fue la oportunidad de trabajar con Carlangas ,que era algo que teníamos en mente los dos de este hace tiempo».

 

 

Para Baiuca, los audiovisuales son una parte fundamental nos directos, una parte de la que se encarga Adrián Canoura, autor también de tus videoclips donde, una vez más, tradición y vanguardia van de la mano. ¿Cómo es trasladar tus composiciones a la imagen en movimiento? ¿Qué papel juega Canoura detrás de la pantalla?

Baiuca: «Los dos tenemos una visión similar en lo artístico de lo que queremos hacer. Yo en la parte musical y él en la visual, por eso es muy sencillo trabajar con él. Nos entendimos muy bien y es un gustazo compartir tantas experiencias con una persona como él».

 

Ante el estado de emergencia sanitaria provocada por la COVID-19, sin compromiso y con todo nuestro cariño, ¿cómo estás afrontando la situación? ¿Qué te parece la iniciativa de trasladar los conciertos a las redes sociales?

Baiuca: «Iba a ser un año muy bueno en el que iba a visitar muchos países de todo el mundo, además de festivales. Mi idea para marzo era estar en mi estudio trabajando en música nueva y, en ese sentido, no cambiaron mucho los planes, pero, evidentemente, en cuanto a toda la planificación de conciertos, tuvimos muchas cancelaciones.

A mí me ofrecieron hacer conciertos y entrevistas en streaming durante el confinamiento, pero en ese momento no tenía nada que contar, además que estaba centrado en otras cosas. Compartir y tocar tu música, y el medio y el momento de hacerlo es cosa de cada uno, pero sí que fue curioso como mucha gente que al principio hacía streamings en las redes sociales, luego se posicionaron a favor de los conciertos de pago por Internet. Es como si abres un bar en el que regalas comida y, pasado un tiempo, decides que ahora empiezas a cobrar por tu trabajo, algo que para mí es el normal.

La vivencia de un concierto en directo es algo que no se puede trasladar a un espacio virtual, pero entiendo —y creo— que es algo necesario mientras no sea viable hacer conciertos como antes se hacían, que aparezcan nuevas formas de compensar esas pérdidas».

 

Ese registro cada vez más versátil, transversal y polifónico que Baiuca refuerza en Paisaxes, está todavía más presente en su último single-clip, Adélia (Raso Estudio, 2020) —el primero en portugués— en colaboración con el dúo luso Haēma; lanzado el pasado viernes 12 de junio con portada y clip de Adrián Canoura, la fermosura es un canto tradicional de la zona norte de Portugal.

 

 

Sueles estar entre las recomendaciones que nos hacen los artistas y grupos que entrevistamos, en la actualidad, ¿qué artista el grupo gallego nos recomendarías? ¿Algún favorito que deberíamos conocer?

Baiuca: «Me parece muy interesante a propuesta de Sila Lua; también Néboa, que creo que se hablará de ellos en los próximos meses; me gustó mucho Realismo (Free Code Jazz Records, 2020), el último disco de Xan Campos Trío, que está producido por Hevi; y recomiendo también a Nico Casal».

 

Si abriésemos tu cuenta de Spotify, ¿qué escucharíamos? 100 % Sinceridad – 0 % Vergüenza.

Baiuca: «Pues algunos artistas y discos que estuve escuchando en estos meses serían Romero Martin, Nídia, The Gardener, Nihiloxica, Ivan$ito, Quixosis, Branko, Carlos Vives, Lido Pimienta, Sen Senra, Son de Madera, Uji, etc.».

 

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